El motivo
Me has vetado la posibilidad de expresarme, de contarte lo que siento. Dices que estreso tus sentimientos si te explico lo que me pasa por la cabeza, si te hago preguntas de los motivos que te han llevado a no contarme nada de lo que te pasa. Si no confías en mi, no podrás confiar en nadie más.
No se cómo tengo que actuar. Sé perfectamente por qué empecé todo esto, pero no sé por qué lo continuaste tú. Y lo que es peor, por qué crees que esto se puede terminar así, sin más explicación ni motivo que porque es mejor que seamos amigos. Los 2 sabemos que no podemos ser amigos. Los amigos tiene cosas en común y tú y yo no tenemos nada en común.
Podríamos jugar, mirarnos, entendernos sin hablar, hacernos cómplices de una realidad paralela que sólo entendemos tú y yo. Todo el mundo a nuestro alrededor sin entender y nosotros riéndonos. Mirándonos y riéndonos de los demás, de lo que todos quisieran saber y no se imaginan. Pero tú te has aprovechado de la situación. Y yo no espero nada de ti, sólo quiero aprovechar el momento. A mi alrededor todo es gris, todo está lleno de tristeza, y tú das vida y color a todo. Pero ahora sólo me pones triste, me obligas a estar de mal humos, haces que me entren ganas de llorar cuando estoy delante tuyo. Me siento despreciada y humillada. Y sí, me has tratado mal, y te podría mirar a los ojos y decírtelo. Y chillar a todo el mundo y decir que no tienes novia porque te quieres demasiado. Te quieres tanto que eres incapaz de comprender que haya alguien en el mundo que esté dispuesto a quererte tanto como he aprendido a quererte sin darme ni cuenta. Deseo tanto tu sonrisa, tu mirada, tu calor, tu cariño, que estoy dispuesta a no tenerlo, sólo si me dices por qué.

ninguno dijo
Malos tiempos víspera de grandes encuentros...
27 Marzo 2006 | 03:02 PM