La O.M.E.E* ha declarado el 8 de agosto de 2008 (8-8-8), Día Mundial sin Respiración como una medida para que cada ser humano participe activamente en la lucha contra el Calentamiento Global. Tod@s estamos muy bien enterad@s de la aceleración de los cambios climáticos que se vienen presentando durante las últimas cinco décadas. El aumento de la temperatura en todo el mundo, la variabilidad del clima y los extremos estacionales, así como los fenómenos atmosféricos y aún sísmicos, se deben a este desorden cuyas causas principales son:
- La alta concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera
- La quema de combustibles fósiles
- La ganadería extensiva
- La deforestación no controlada
Estudios recientes sobre este inquietante fenómeno arrojaron como conclusión que la actividad humana incrementa ostensiblemente la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera, agravando la situación:
Sólo por respirar, los humanos emitimos por persona y cada día unos 1.140 gramos de CO2 si comemos lo normal y seguimos la dieta media de 2.800 kcal (más o menos...ya que la eficiencia calórica del carbono quemado depende también del tipo de alimento: grasas, proteínas o hidratos de carbono). La cantidad no es desdeñable. El CO2 emitido por día y por persona equivale a lo que emite un automóvil en un recorrido de unos 5 kilómetros. Ver: http://homepage.mac.com/uriarte/metabolismo.html
Para el 2005 se hablaba de una cifra de 6.500 millones de habitantes en la Tierra, creciendo de forma exponencial cada año, lo cual implica la generación de unas 7'410.000 toneladas de CO2/día, producto exclusivamente del intercambio gaseoso respiratorio.
El Protocolo de Kioto sobre el cambio climático, cuya pretensión es reducir en un 5% -en comparación con el año 1990- la emisión de ciertos gases nocivos durante el período que va de 2008 a 2012 se ha declarado insuficiente. Así, representantes de 123 países, integrantes de la O.M.E.E. han firmado un nuevo acuerdo que concierne a todos los habitantes del planeta y es de obligatorio cumplimiento. Una de las medidas es la proclamación del Día Mundial sin Respiración, cuya propuesta se ha hecho teniendo en cuenta los resultados positivos alcanzados por el Día sin carro.
La noticia ha ocasionado gran consternación ya que aparte de esta aparentemente absurda medida, existen otras mucho más drásticas que afectarían el normal desarrollo de las actividades humanas. Sin embargo, la O.M.E.E. ha sido enfática en cuanto a la aplicación de multas millonarias y castigos ejemplares para aquellos que no cumplan con las 24 horas de cese respiratorio. Con el fin de preparar a los seres humanos para la jornada anti-calentamiento global, la organización pondrá en circulación el Manual de Inspiración y espiración controlada, en el cual se expone el método más eficiente para llevar a cabo este propósito.
REFLEXIÓN
- Seamos críticos frente a lo que se nos presenta en los medios masivos de comunicación. Recordemos que están manipulados según intereses particulares de los dueños actuales del planeta.
- El aumento de la temperatura de la Tierra es un fenómeno real pero la información sobre las causas de este cambio que esgrimen los científicos y eminencias que son entrevistados o hacen programas o artículos sobre el tema, se presenta incompleta y por lo tanto, no es confiable.
- El hecho de que los seres humanos hayamos podido adaptarnos a la Tierra y vivir en ella -y destruirla impunemente- no significa que la Tierra tenga que detener su proceso evolutivo.
- Una buena parte de los compuestos que están llenando la atmósfera de gases de efecto invernadero provienen del suelo oceánico y ante esto nuestras campañas ecológicas son como paños de agua tibia.
- Esta no es la primera vez que sucede un fenómeno semejante en el planeta.
- Los ciudadanos corrientes somos los más temerosos por este daño ambiental que cada día parece agravarse. El aparato económico y político mientras tanto está preocupado por cómo manejar convenientemente esto en beneficio propio.
- Los grandes inversionistas y las empresas que generan mayor cantidad de contaminación tienen que asumir un verdadero compromiso para resarcir de alguna manera la agresión que han venido haciendo al suelo, a las aguas y a la atmósfera.
- Los consumidores, es decir, todos nosotros, tenemos un compromiso aún mayor. La superproducción debe su causa al aumento sostenido de la demanda. Si no hay consumo, no hay ventas y la producción se tiene que frenar. Ninguna empresa puede producir por tiempo indefinido para almacenar en bodega. Pero mientras prosigamos en este afán de tener, desechar y volver a tener, nuestra intención de recuperar el equilibrio ambiental se queda sin bases.
- La tierra puede albergar lo menos a 15.000 millones de seres humanos y puede también alimentarlos. Nos hemos dejado convencer de que no hay suficiente espacio para poseer una vivienda digna ni comida para sobrevivir. Lo cierto es que una gran área terrestre está deshabitada y otras zonas están densamente pobladas, resultando esto en problemas de tipo social y económico.
- Todo tiene solución. Nos adaptaremos a respirar un aire enrarecido, a consumir agua venenosa, a llenar los requerimientos fisiológicos con alimentos sin nutrientes; quizás nuestra piel se achicharre pero futuras generaciones vendrán con un pellejo más resistente. En últimas, se extinguirá la especie humana. La cosa no es tan grave.
- Evalúemos lo que realmente está en nuestras manos hacer. Cada pequeña contribución se vuelve grande al sumarla a las demás. Es el Poder de la masa. Redefinamos qué es lo necesario, lo importante y lo urgente.
- Seamos más escépticos: escuchemos, veamos, analicemos y concluyamos. Pensemos.
- Recordemos los resultados del miedo. El terrorismo psicológico es la nueva arma. Es lo que nos hace sentir insignificantes e impotentes. Desafiemos el miedo con la convicción de que la situación actual es transitoria. De cada uno de nosotros depende el cambio y el futuro.
Ver este link que he encontrado mientras investigaba. Ya la propuesta había sido hecha y aquí se puede conocer su contenido.
* O.M.E.E.: Organización Mundial de Especulaciones Escatológicas

