Llegué sobre las 8pm. después de una opípara celebración del Día de Madres (es irónico: unas son las que paren y otras son las agasajadas ) donde mi amiga S.P.

Me tomé casi todo el domingo libre: mal que bien me hice 60 encuestas, que es poco pero ya es algo. Así es que después de desvertirme y eliminar unos cuantos contactos de mi lista de MSN, me dispuse a digitar otricasmás. (le digo a Y. por el camino de vuelta: -Tengo unas ganas locas de fumarme un magarro...toy que llego a la casa.- Me bajo del bus con el dilema en mente: ya sé que me lo fumo en la ventana y mañana voy a amanecer sintiéndome culpable por lo del cáncer y con el sabor amargo en la boca. Sí o no. Sí o no. Pero ¡Changos! la panadería de la esquina está cerrada y yo no pienso caminar hasta la otra tienda corriendo el riesgo de que esté también cerrada. Esto debe ser una señal de la Divina Providencia. ¡No me conviene fumarme ese cigarrillo! Subo las escaleras, abro la puerta, entro a mi cuarto que huele a perro porque estuvo cerrado todo el día, enciendo el PCsaurio y me digo: pues como no pude fumar, me tengo que desquitar con algo... mmmmm... veamos... qué se puede hacer... eeeee... Ah! Ya sé . Voy a limpiar mi MSN de contactos indeseables... Muahahahaha).

Ya sobre las 12 y con un poco de melancolía, rabia, cansancio, sumatoria de sentimientos y emociones propios de la noche de domingo, me resigno y apago el PCsaurio para acostarme. Doy el beso de las buenas noches a mi osito de felpa, apago la luz y me acuesto a morbosear un ratiquín mientras... de repente, oigo algo en la calle. Al principio no le presté mucha atención: ya estoy acostumbrada a que duerma un mendigo bajo la ventana, le oigo carraspear y roncar aunque vivo en el segundo piso. Igualmente ya no me trasnocha el insoportable ruido de los carros ni el pito del celador. Pero esto era diferente. Era un lamento. Creí que era una pelea entre cónyuges. Lo ignoré. Pero volvió a sonar. Era una queja y sonaba desgarradora. Ha de ser un borracho, me dije. Suena otra vez.

- Aaaaaay! Ayúdenmeeee! Policía!! Alguien que me ayude!!...

- Auxiliooooo! Policía!!! Me robaron la cobija! Ayúdenme!!

Era un mendigo. Era medianoche. Le habían robado la cobija... tal vez su única propiedad. Me dió mucha lástima. Yo estaba en mi mullida cama, acompañada de mi osito, con ánimo de morbosear mientras me cogía el sueño... y héte aquí...

¿Quién robó la cobija al mendigo? ¿Un ladrón? ¿Un loquito de la calle? ¿Otro mendigo?