La duda.
Para el Zen la duda es fundamental. Según muchos maestros hay que dudar hasta de los propios maestros. Es decir, para hallar la verdad de las cosas hay que saltarse los convencionalismos y dudar de lo que otros digan: hay que descubrirlo por uno mismo. Esta idea explica las aparentes contradicciones de muchos textos Zen en los que se dice, por ejemplo, que hay que tirar el Zen para encontrarlo o que para alcanzar el satori, hay que olvidar a Buda o que para encontrarse, hay que perderse.
Buenas meditaciones a todos.

El K2.Autor: Adam Jacob Muller.


Soy una persona que intenta vivir el Zen en todo momento y que quiere ayudar a los demás a que encuentren su propio camino. Jamás dejo de aprender. Un aprendiz de bodhisattva.