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ZEN

Blog sobre Zen.

14 Mayo 2006

Artículo sobre el Zen.

La meditación zen se consolida como una terapia complementaria.

La vida no es para ser pensada, sino para ser vivida, aquí y ahora, sobre un fondo de paz y bajo una forma de compasión. Esta sería la premisa de la que parte el zen, un concepto que está conquistando nuestra sociedad y hacia el que cada vez miran más médicos.

María Bullón

Ramiro Calle, pionero en la enseñanza del yoga en España y uno de los escritores orientalistas más prolíficos de este país, indica que para entender esta filosofía de vida, lo primero y fundamental es dejar de lado la lógica occidental: no hay razonamientos científicos, hay una “distinta manera de ser, entender, percibir y hacer” que se consigue disciplinando el cuerpo y la mente día a día.

El zen es una actitud de vida, lejos de la moda frívola que intenta venderse a través de muebles, ropa y hasta cremas rejuvenecedoras o tratamientos faciales para pacificar la mente. Ramiro Calle nos presenta en su libro ‘El zen contado con sencillez’, editado por Maeva, cómo esta gran filosofía de vida nacida en China hace unos 2.ooo años, se originó mediante la fusión del budismo y del taoísmo bajo los métodos del yoga. A partir de aquí es necesario, por no decir imprescindible, conocer las bases del budismo como núcleo de la doctrina del zen. Por eso, a Calle le resulta cuanto menos asombroso descubrir las artimañas de un marketing creciente que no duda en apellidar “zen” a sillas, camisas y comidas que nada tienen con la transformación mental que exige esta disciplina. Es cierto que existe arte zen, danza zen, ejercicio físico zen, pero sólo concebido globalmente, con la exigencia diaria de quien quiere aprender.

El zen entró en nuestro país en los años sesenta y se ha ido desenvolviendo hasta llegar en estos días a originar “un fenómeno comercial superfluo que es meramente un artificio de mercado, de usar y tirar”, dice el experto. El verdadero zen es una filosofía de vida, de paz interior, autoconocimiento y autorrealización.

Pero no es sólo teoría. Se requiere una meditación diaria, un esfuerzo para conseguir la conciencia del presente con la mente clara y el corazón compasivo. Se valora el espacio, el vacío, lo natural, lo fluido, lo abierto. Para el autor es una especie de desaprendizaje desde dentro hacia fuera (es la mente la que pacifica lo exterior y no al revés): olvidar lo aprendido, “quitar las nubes para que salga el sol interior”. Las claves se resumen en los siguientes puntos: estar atento, utilizar sabiamente el esfuerzo, evitar la reacción mediante la ecuanimidad, ganar el sosiego y ser cooperante en cada acto, lo que no quita la falta de firmeza (para Ramiro Calle, Gandhi es el mejor ejemplo)

Al igual que el yoga, la meditación zen se está convirtiendo en una necesidad para paliar los efectos de la ansiedad, las depresiones y las tensiones vitales. Dice el escritor que cuando llegó a España, la gente acudía a estos métodos como vía meditativa, mientras que ahora se hace por necesidad, como terapia. Afirma que son muchas las personas que acuden a sus clases animados por un médico que les recomienda una alimentación sana y practicar yoga para alejarse de los problemas vitales. Es una terapia complementaria que debe convertirse en un actitud vida y no en un consuelo inmediato. Hay que sumergirse en el mundo zen, vivir desde él y no cotidianizar, “evitar los rótulos y las etiquetas porque matan la vida. La vida no es para opinarla, es para vivirla”.

Los límites

Para Ramiro Calle, hay un límite para todo. “Lo que está pasando en Tïbet con el Dalai Lama es bochornoso. Ver cómo se ha corrompido la esencia de una cultura a través del coqueteo de Hollywood y sus estrellas, convirtiendo una actitud de vida y una cultura en un paseo de famosos. No se trata de impedir a la gente conocida interesarse por una cultura o una religión, pero sí de mantenerlo al margen”. Ramiro confiesa que son muchos los famosos de nuestro país que practican meditación zen y yoga durante años y que se han negado ha publicitarlo en los programas, lo que agradece enormemente.

“No es una moda, el zen pretende ayudarnos a superar el deseo y el sufrimiento, que son la base de la ofuscación, la avidez y el odio, y alcanzar así un estado de paz y bienestar.” La necesidad de paz y liberación se convierte en una corriente vital que nos puede resultar de gran ayuda en los tiempos que vivimos hoy día, y de ahí su reciente valor como psicoterapia. Para Ramiro Calle, Buda lo explicó con las mejores palabras: “entre los desasosegados, vivamos sosegados”.

Fuente: Ondasalud.com

Tags: aprender

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manu

manu dijo

PERDONA QUE TE CONTRADIGA AMIGO : EL ZEN NO ES UNA TERAPIA COMPLEMENTARIA, SINO AL CONTRARIO. ES UNA PRÁCTICA QUE VA MÁS ALLÁ DE LA TERAPIA, ES LA PRÁCTICA DEL DESPERTAR A NUESTRA VERDADERA NATURALEZA: LA NATURALEZA DE BUDA.
POR OTRO LADO ES EL ZEN EL QUE HA INSPIRADO LAS TERAPIAS MÁS ACTUALES Y DESARROLLADAS: LA GESTALT, LA PSICOLOGIA HUMANISTA Y TRANSPERSONAL . UN ABRAZO A TODOS

www.granadazen.com

12 Febrero 2008 | 12:20 AM

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Sobre mí

Soy una persona que intenta vivir el Zen en todo momento y que quiere ayudar a los demás a que encuentren su propio camino. Jamás dejo de aprender. Un aprendiz de bodhisattva.

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