Aprender

Puente.
Según pasan los días, como pasa el agua fresca y cristalina bajo los puentes que tendemos, cada minuto me convenzo más de la gran verdad de aquello de "solo sé que no sé nada". Aún con la edad que tengo, cada mañana, cada noche, cada instante trae un nuevo descubrimiento, una nueva visión de la realidad, un fragmento más del alma de los seres. Y conozco que nunca dejaré de aprender y que solo llego a palpar, con la punta de mis dedos temblorosos, la superficie de todo lo creado. Lo importante no es el destino, si no el camino que recorremos. Y mi alegría es intensa porque ese descubrimiento, ese viaje a uno mismo me dice lo inmensos que somos y lo maravilloso del todo. Así, con los ojos tan abiertos como los de un niño cuando descubre el fuego por primera vez, veo una nueva forma de pensar, un rincón del paisaje nevado entre los árboles perdidos, una palabra dicha con cariño, el roce de una piel en mi piel, una vida llena de sufrimientos y felicidades en un desconocido, un sabor nuevo en el paladar con matices de roble y fruta en una bebida, una visión no conocida en un cuadro ignoto en un museo lleno de gente curiosa... Y más y más...
Y no dejo de seguir asombrándome de la vida y agradezco al creador, sea otro o yo mismo, esta habilidad para crear belleza, simplicidad y complejidad, inocencia y sabiduría, dolor y experiencia, lenguaje y sentimientos, esta habilidad "para abrir nuestros puños" cerrados y egoístas...
Y más y más...
Paz para todos.



Soy una persona que intenta vivir el Zen en todo momento y que quiere ayudar a los demás a que encuentren su propio camino. Jamás dejo de aprender. Un aprendiz de bodhisattva.
eric dijo
"Cuando la gente deja de crecer, envejece".
Vivimos-crecemos en a medida en que aprendemos; envejecemos-morimos cuando dejamos de sorprendernos por lo nuevo.
Para para tí también.
29 Julio 2007 | 02:19 PM