Mis hermanas
Mis hermanas son dos soles. Quizás ya lo supiese pero nunca me había parado a pensar en esas dos feas con las que vivo.
Son la calma y la tempestad. La locura y la dulzura. La confianza y la ternura. El sentido del orden y el sentido del presente. Son tan distintas la una de la otra... diferentes pero iguales. Cada una a su manera ambas me hacen saber que siempre estarán conmigo.
Marta es el dulce ejemplo de la perfección. No conocerás mirada más tierna que la de mi hermana mayor que sólo desprende paz. Te mira y te sonrie como lo hace un niño que de maldaz carece. Tan sencilla y tan inocente. Todo le hace ilusión porque tiene la capacidad de ver siempre lo mejor en las pequeñas cosas. Prudente y fuerte. Capaz de comerse el mundo a pequeños mordiscos. Es paciente y comprensiva, cálida y admirable. Siempre genial. Así es mi hermana mayor.
Iciar es un desorden. Es perspicaz y observadora. Atenta, Nada se le escapa porque todo lo controla. Desesperantemente descuidada para unas cosas y intachable para otras. Aparentemente inalcanzable pero cercana y única. Capaz de entender y de tenderme su mano. Nunca te dará un abrazo pero cuando estés apunto de llorar aparecerá cantando pocahontas o interpretando a la sirenita para que sonri. Es una payasa nata y algo tocapelotas. Vaga y desordenada. Si le hablas con acento argentino se le hincha la vena del cuello. Es fascinante y está loquísima. Es mi adorable hermana pequeña.

Son mis pequeños solecitos. Hermanas para lo bueno y para lo malo. No veía necesario dedicarles una entrada porque son algo tan ovbio para mi que parece que nunca puedan faltar. Son la sal y el azucar de mi vida.


lo-que-hay dijo
Hola ma
Las hermanas mayores por eso de la responsabilidad la mayoría son así. Las pequeñas también son un poco como cuentas. A tí ya te iremos conociendo. Muy guapas tus hemanas.
Besos
6 Mayo 2008 | 03:17 PM