Después de hacer de su vida el peor de los castigos autoimpuestos, se sacó los zapatos y los calcetines, caminó hasta la bañera; mientras buscaba en el botiquín, vio su reflejo le sobrevino una fuerte necesidad de hablar con alguien. Ansioso, dejó la bañera a medio llenar, tomó su abrigo y se puso unas pantuflas, corrió al refrigerador, destapó ...
Cuando las situaciones más simples de la vida te conmueven, o, en su defecto, te asquean, sabes que has llegado a un estado de armonía, o en su defecto, de dedacencia. Es increíble ver que dos extremos totalmente opuestos convergen (algunos podrían ver esto más como si divergieran.. pero son meras opioniones, para mí, convergen) en la simple sit...
LA CALVA DEL COCO - Tributo a los profesores
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