I, Una extraña Adorable
La tarde era fría y lluviosa. El viento soplaba y traqueteaba los vidrios de la ventana y las pesadas puertas de madera sólida. Siempre en la mansión D’ Lancré se oían ruidos extraños pero que a la vez eran muy convencionales. Estoy totalmente aburrida –dijo Madame Delacour con voz suave y bostezando. Alfred con una bandeja en las manos le servia te a su ama En ese preciso momento sonó el timbre de la mansión y un hombre alto, Cabello negro, de contextura no muy gruesa se asomó por la gran puerta y Recibió a una jovencilla. Le calculaba como unos 28 años, cabello negro corto, piel blanca, ojos grises y una delicada sonrisa en su boca. Acudía a buscar empleo como sirvienta en la Mansión D’ Lancré. Alfred llamó a Madame Delacour y esta dando su último trago de té se asomó por la puerta. La bella pero extraña dama sonrió nuevamente y dijo: -Y ¿ha trabajado con personas distinguidas y bien reconocidas? Preguntó Madame Delacour. -Oh, si yo la conozco, fue la presidenta del club de bridge para damas el año pasado, en si suena muy aceptable. Excuse moi ¿me puede decir su nombre? -Ven entra, Dorothy y Lorena te llevaran a tu habitación. Hoy te dejaré descansar pero mañana te tocará un día muy difícil. Dijo Madame Delacour mientras llevaba a su nueva empleada a la Sala Caracol. Unas damas con uniforme de blanco y negro llegaron y se incorporaron a la escena. La que respondía al nombre de Dorothy era alta, Cabello rubio, lentes perfectos y dentadura perfecta. La que respondía al nombre de Lorena era más delicada y un poco llorosa ya que Agnes se dio cuenta que tenia bolsas bajo sus ojos. -Es hermoso me instalaré en un segundo. No tengo suficientes cosas.-Dijo Agnes. No te preocupes no tendrás que usar mucha ropa aquí. Tu uniforme está en el armario -dijo Lorena con tono animado. -Gracias Lorena Agnes Durmió como un lirón tanto así que se quedó dormida y despertó tarde.
-Excuse moi Madame, vengo a buscar trabajo. He venido desde Lyón a Paris para trabajar como sirvienta pero no he tenido suerte.
- Déjame verificar sus referencias. Dijo Madame Delacour con mucho interés.
- Bueno Soy refinada, trabajadora, simpática, hago lo que sea en casa y también en el jardín...-respondió la joven con mucha confianza
- Oui Madame mi anterior empleo fue con Madame Bijoümerald
-Agnes, Agnes Stanwick
Venga con nosotras, te enseñaremos toda la casa. Hace tiempo que no recibíamos visitas. Me ¿puedes decir tu nombre?- Dijo Dorothy en el pasillo del tercer piso.
-Me llamo Agnes y ustedes como se llaman
-Yo Dorothy y ella Lorena
-Un Placer. Esta casa está exquisitamente decorada- Dijo Agnes Mientras Se Rascaba la cabeza.
-Aquí esta tu Habitación-Dijo Lorena mientras Abría la puerta de la habitación.
- Mañana nos toca a todas limpiar la platería nos vemos en el Salón imperial ¿Te parece?
-Estupendo nos vemos mañana.
Se bañó y se vistió lo mas rápido que pudo y bajo las escaleras estrepitosamente desesperada por encontrar El salón Imperial. Y se puso manos a la obra
Agnes tenía frío así que encendió la chimenea. Calentaba muy poco pero el poco calor que sentía era reconfortante.
Mientras se calentaba sentía que alguien la observaba desde la ventana. A llegar y asomarse a la ventana vio que solo era un joven que se encontraba regando las plantas.
-Disculpe que la halla asustado belle mademoiselle, pero es irresistible no ver a una bella flor como usted- Dijo el jovencillo
-Gracias- Dijo Agnes sonrojada y apenada. ¿Me podría decir su nombre? y ¿Por que no lo había visto ayer?
-Bueno mi nombre es Patrick D' Bavoir y soy el jardinero de la Mansión D' Lancré. Vengo de Dublín y Madame Delacour fué muy amable al ofrecerme trabajo ensucasa. Aunque este haciendo un frío infernal. Se acerca el invierno y preparo mis rosas de frío inclemente.
-Está bien prepararlas, por que si no se secan y en la primaveraflorecen mal- dijo Agnes Sonriendo.
-Por cierto Agnes es un bello nombre, ¿Es ruso? - dijo Patrick
-No, mi abuela era Alemána así que mi hombre también lo es.
-Y ¿de que lugar de Alemania era?
-De Berlín, Justo en la capital. Fue un placer charlar con usted pero me debo ir- dijo Agnes mientras cerraba la ventana
-No, S'il vous plaît, quédese un poco mas- Dijo Patrick sujetando la ventana- Le gustaría Salir a tomar un café o algo.
-Bueno, gracias creo que el viernes es mi día libre- dijo Agnes un poco temblorosa de voz.
-Te parece bien a las 7:00 PM.
-Perfecto, el viernes te pasaré buscando.
-Au revoir Mademoiselle Agnes
-Au revoir Monsieur Patrick.
Después de este encuentro inesperado, el corazón de Agnes latía más rápido y pensaba sin duda alguna que estaba enamorada pero no cualquier amor, sino un amor a primera vista.
Subió a la habitación de Madame Delacour después de terminar de limpiar el salón y aunque agotada y perdida en las diversas galerías de la mansión sabía que unas paredes no la detendrían a llegar a su destino. Al llegar a la habitación notó que tenia un cierto parecido a un palacio vienes. La ropa de cama, las cortinas, un gran vestidor, chimenea, calefacción, sin duda era como estar en otro lugar, un lugar donde Agnes podría pasar toda su vida adentro.
-¡Llegaste!- dijo Lorena con asombro- parece que no te perdiste en lo absoluto. Mis primeros días pasaban horas para encontrar el dormitorio de Madame Delacour.
-Bueno Tuve suerte- dijo Agnes muy tranquila mientras ordenaba la peinadora de Madame Delacour.
Las doncellas ordenaban la habitación pero algo llamo la atención de Agnes. Las bellas Joyas, diamantes, zafiros, oro, plata por cantidades dentro de una pequeña cajita de madera oscura.
-Siempre usa Madame Delacour todas estas joyas - Preguntó Agnes mientras Manipulaba los anillos.
-No las ha usado desde que Monsieur Delacour murió. Madame Delacour Tenia solo 24 años y un día Monsieur James Enfermó. Los doctores dijeron que tenía tuberculosis y al llegar el último día, murió en sus brazos. Su muerte la dejó devastada, no comía, ni bebía nada. Se la pasaba sola en su habitación en si tenia una gran depresión. Monsieur Delacour la quería mucho y ella era tan feliz- dijo Dorothy mientras le mostraba un retrato de la boda Delacour.
-Gracias por compartir esta triste historia- dijo Agnes con voz triste.
-Los empleados Debemos saber la vida de nuestros jefes- dijo Dorothy Sonriendo.
-Es totalmente cierto.-dijo Agnes.
Agnes subió por las escaleras de servicio para poder llegar a su habitación rápidamente. Al llegar una docena de tulipanes se encontraban encima de la mesa.
Agnes sorprendida olió los tulipanes, tomó la nota que se encontraba y la leyó fuerte y conciso: Para: mi querida Agnes
De: Patrick D' Bavoir
Bienvenida a la mansión D' Lancré con todo mi corazón acepte los tulipanes y también recuerde que tenemos una cita el viernes en la noche. Este lista a las 7:00 PM. Estaré esperándola Ansiosamente.
Con mucho amor
Patrick D' Bavoir
Agnes arreglo los tulipanes en un jarrón que se encontraba cerca, la nota la guardó en una caja y se acostó en la cama pensando e imaginando la cita ya que ella poco a poco se habia estado enamorando de ese guapo jardinero irlandes.








maisonriche dijo
mi primer Capitulo espero que lo disfruten
21 Febrero 2007 | 05:03 PM