Fusión y humo
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Permíteme que como una mariposa pose dulcemente mis manos abiertas sobre tu pecho. Deja que todas mis transparencias resbalen por tu piel, que desciendan lentamente a las sombrías grutas de todo tu ser, y que pueda navegar por ellas hasta revestirlas de luz y lozanía. Apaga el generador de la cargante inquietud, aléjate de la lluvia y acaricia el interruptor del deseo. Gíralo a máxima potencia, siente como el calor penetra en todo tu ser, arde en mi, conmigo, y condúcelo a través de nuestros hilos de cobre hasta que un calambrazo produzca esa chispa que encienda la lámpara de la pasión. Túmbate en el colchón del reposo, toma las hojas de las palabras secas y líalas una a una, enciende el cigarrillo de los malos recuerdos, acércalo a tus labios de melaza y aspira, aspira, aspira hasta inundar tus pulmones de toda su esencia. Expulsa lo vano y amargo convertido en un espeso y negro humo, observa como se disipa y con él, tu miedo, nuestros miedos.... Deja que su poder hipnótico te transporte hasta mi y abrázame, fuerte, hasta que mi alma se fusione a la tuya.
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Si no encuentras tu camino, háztelo... aunque sea a mordiscos.







chipitadechiapas dijo
Muy bonito el poema :)
Nunca me he fumado los malos recuerdos, me los he bebido, eso sí. No sé yo si es buena idea llenarse los pulmones de mierda que luego pasa a la sangre.
Mantis, tú no te los fumes: bébetelos, que luego se mean :P
Besos :****
6 Mayo 2008 | 12:06 PM