Es una nueva moda y me tengo que hacer eco porque coincide que en un breve espacio de tiempo me he encontrado con tres (o cuatro según se mire) de estos finales alternativos, en producciones recientes que además habia visto. Opinión personal, es sólo una estrategia de marketing, que ahora se emplea más a menudo antes estos "finales alternativos" eran más esporádicos "Blade Runner", "El ejército de las Tinieblas", "Titanic", "El efecto mariposa" etc. Existían pero en menor medida. En la actualidad la moda de cambiar el final es un aluvión. Objetivo tener una golosina que ofrecer a los posibles compradores del DVD, en lugar de la simple película al desnudo o con las típicas escenas borradas, documentales y entrevistas. le ponemos un final feliz al que no lo era, le ponemos uno triste al que era feliz o simplemente cambiamos el final aunque no aporte nada. Caso de Cloverfiel (monstruoso) no sólo tiene uno, sino dos, fácilmente localizables en la red. La siguiente novedad con final alternativo es "La habitación 1408" la tropecientos mil adaptación de una novela de Stephen King, con un par de actores de renombre John Cusack y Samuel L. Jackson que actúa poco pero seguro se lleva un jugoso cheque por unos minutos. Digamos como pista que este final no es tan feliz como el original y acontece en un cementerio. Y la nueva novedad es una película que comentamos en su día "Soy leyenda" de Will Smith, un final más filosófico diría uno "la familia es la familia" aunque esta sea un poco extraña, aunque eso sí este final desvirtúa ya de forma total la novela.
Dediquémosle un pequeño post, a una de las siete Maravillas del Mundo Antiguo. No es la más famosa, ni siquiera la que ha generado más literatura o controversia, para eso ya están las pirámides. Pero aún así el Coloso de Rodas, también tiene sus propias leyendas, que mucha gente ha tomado como algo real, quizás porque admitámoslo la leyenda popular es más bonita que la realidad.
Pero nuestro protagonista también ha servido de fuente de inspiración para otras artes, desde el cine, con una película de título muy original “El coloso de Rodas”, típico peplum europeo en época de un Hollywood en horas bajas, que sin embargoa uno le resulta agradable, por una serie de pequeños y entrañables detalles.
Como el hecho de que fue la primera película que al menos en parte dirigió el gran “Sergio Leone” aunque su particular estilo no hace mucho acto de presencia que digamos. O su localización, por arte de magia el puerto de Laredo en Santander se convierte en la mediterránea isla de Rodas, cosas del cine. Impagable esta foto con una maqueta de veinte metros de altura y algo tan tipico de nuestro pais como dos señoras con pañoleta y el seiscientos. Por no hablar del nulo carisma de todos sus actores americanos y europeos serie B, de la autentica.. O la propia imagen del Coloso que no se ajusta a la realidad pero que da el pego. Si cogemos el mundo de la pintura, nuestro Salvador Dalí nos plasmo en 1954 su visión particular del coloso, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, desde los materiales de la estatua al imposible movimiento del que hace gala, aun así es precioso.
Incluso el mundo del cómic se inspiró en esa Antigua Maravilla, fue de nuevo en nuestro país en 1960, Manuel López transmuto la figura del Coloso de Rodas a carne y hueso, creando un héroe como todos dispuesto a hacer justicia y que más tarde cambiaría su nombre por el de “El príncipe de “Rodas”, desconozco el motivo de tal cambio.
E incluso en literatura Caroline Lawrence utiliza la figura del coloso en uno de sus libros juveniles sobre Roma. Nos falta eso sí el mundo de la música, con algún grupo musical digamos estilo “Manowar” dedicándole un tema a nuestro protagonista, pero todo llegará.
Cual es la realidad del Coloso de Rodas, pues que los habitantes de la isla de Rodas tras resistir los ataques del ejército de Demetrio con 40.000 hombres, y un gran número de catapultas y armamento, como suele suceder en el mundo antiguo decidieron erigir un monumento a su victoria. Y fue una estatua elaborada según la leyenda con buena parte del bronce del ejército derrotado. Como modelo eligieron la figura del dios griego del sol Helios y encargándole la obra a Cares de Lindos iniciaron la construcción de la estatua hacia el 294 antes de Cristo, tardaron la friolera de doce años en acabar la obra. Una vez acabada al parecer alcanzó una altura de unos 33 metros. Probablemente la estatua fuese muy similar a la actual estatua de la Libertad con un brazo pegado al cuerpo y otro sosteniendo una antorcha estilo faro. Lo seguro es que su vida fue efímera 56 años, un terremoto provoco que la estatua se rompiese por las rodillas cayendo al suelo.
Las leyendas hablan de cosas como que la estatua estaba en la entrada del puerto de Rodas y que bajo sus piernas pasaban los barcos, pero es fantasía pese a multitud de reproducciones en este sentido la anchura del puerto de Rodas es de unos 400 metros con lo que la estatua hubiera tenido un tamaño descomunal. Y la otra versión de que se sostenía sobre dos pilares a la entrada del puerto es técnicamente imposible para la época. Asimismo se ha especulado sobre en qué lugar se hallan los restos de la estatua tras el terremoto, si en el fondo del mar o ya no hay restos. La realidad es que “El coloso” por lo que se sabe estaba cerca del puerto pero no en lo que hoy llamaríamos primera línea de mar, tras el terremoto los restos quedaron diseminados por el suelo, los habitantes de Rodas según cuenta la tradición consultaron el oráculo, (como Neo), el cual les aconsejo que no la reconstruyesen. Los restos permanecieron en tierra hasta el año 692 de nuestra era cuando la isla ya estaba en poder de los árabes y estos vendieron el metal, sin la oposición de los isleños que ya no creían en viejos dioses.
Este es uno de esos post que surgen sobre la marcha y por circunstancias imprevistas. De hecho todo comenzó el viernes 25 de enero sobre las 05:10 de la madrugada, cuando tuve un percance con un cartón, el caso es que el citado objeto acabo impactando con fuerza sobre mi globo ocular izquierdo. Aunque al principio pensé que la cosa no iría a mayores en pocas horas me di cuenta de mi error. Cuando el ojo no dejaba de llorar y el dolor lejos de remitir, iba en aumento. Así que no me quedo más remedio que acudir al médico, quien me derivo al oftalmólogo, un joven que arrastraba las “erres” de una extraña manera. Más tarde “Nur” que se fija en todo, me dio una explicación de lo más lógica para ese rasgo fonético, al fijarse en el nombre del buen doctor un nombre probablemente griego.
El diagnóstico era claro, contusión en la córnea, y el tratamiento sencillo: pomada cada 24 horas, analgésicos cada 6 u 8 horas y el ojo tapado.
Y aquí comienza lo que podría llamar como una “odisea personal”. Al poco de salir de la consulta descubro que soy incapaz de mantener el ojo sano abierto, tiende a cerrárseme y encima hace un sol que no me ayuda en lo más minimo en mi difícil tarea. Por si esto fuera poco resulta que cuando consigo abrirlo el ojo sano, su compañero el insano parece querer imitarlo en un acto de simpatía que a mí me provoca dolores horrorosos. Pero siempre hay una solución para todo, esta pasa por ejercer una suave presión mano izquierda el ojo izquierdo y hacer la pinza con el pulgar e índice sobre el ojo derecho así consigo abrirlo sin dolor, pero claro enseguida el ojo derecho por falta de costumbre se me cansa y lo veo todo un poco borroso. Así que la opción más sencilla es coger un taxi que te deja en la puerta de casa y meterse en la cama con la habitación a oscuras.
Después de unas horas de sueño, la cosa no parece mejorar. Y a uno se le viene a la mente James Stewart en “La ventana indiscreta”, aquel buen hombre pese a tener la pierna rota podía dedicarse a cotillear con sus prismáticos, por el contra a uno le queda vetada esa alternativa y otras como la lectura o ver una película y con el paso de las horas se apoderada un cierto agobio que la radio no es capaz de mitigar.
Así que dediquemos nos a escuchar música, por casa anda algún DVD que aun no he visto, continuaré sin verlo pero al menos podré escuchar la música, en las siguientes horas me pierdo entre los sonidos e improvisaciones de los Black Crowes y su “Freak and roll”. Pero pasadas 36 horas, lo reconozco necesito algo nuevo,Y he aquí que recuerdo haber visto en cierta ocasión en Internet los audio libros. Pido que me descarguen algunos de esos libros en formato audio y en pocos minutos me hago con unos cuantos libros. Es la hora de elegir uno y descubro que la gran mayoría están leídos por una especie de máquina, o programa informático. Sin embargo “la jefa” me comunica que hay uno que pone “voz real”. Se trata de “La catedral del mar”, un libro que parece gustarle a todo el mundo.
Hete aquí un sábado por la noche original, me meto en la cama como si de un niño pequeño se tratase con un señor leyéndome la obra de Ildefonso Falcones. Como es lógico en un determinado momento me duermo, supongo que sobre la una de la madrugada, a lo largo de la noche me iría despertando en varias ocasiones y oía la voz de fondo del narrador como una eterna letanía. El domingo pasadas las once de la mañana me encuentro plenamente despierto y en algún punto que ignoro del citado libro, la voz continua me tiro un buen rato escuchando la lectura y me quedo horrorizada cuando el buen señor parece acabar un capitulo , más que nada porque hay una pausa de unos segundos de precioso silencio. Y de nuevo arremete, al reemprender la lectura escucho sorprendido como dice con total claridad “Capitulo 29”. Después de más de diez horas ininterrumpidas el buen señor no ha llegado, siquiera a la mitad de la novela, porque en ese detalle de los 60 capítulos de la novela sí que me había fijado. Alo largo del domingo la verdad es que la cosa mejora y ya soy capaz de mantener el ojo derecho abierto sin dificultades se me cansa la vista pero resulta un alivio no vivir en la oscuridad y darse cuenta de que es verdad que las especies se adaptan. Entonces decido calcular cuánto dura el audio libro y de mis sumas me sale una cifra de unas aproximadamente 28 horas, ya puestos decido acabar el libro de esta forma así que volviendo atrás voy recuperando capítulos perdidos y poniéndome al día de las andanzas de la estirpe Estanyol, pero a estas alturas he de reconocer que aún me quedan bastantes horas de audio y que es preferible el placer de la lectura, eso si siempre y cuando sea posible.
En más de una ocasión las ciudades o pueblos fantasmas han sido escenario principal de toda una serie de películas. Básicamente westerns ahí están “Desafío en la ciudad muerta”, “cielo amarillo” o la lúgubre “Compañeros mortales” por poner unas cuantas que me vienen a la cabeza. Todas ellas tenían en común un pasado esplendoroso y breve, asociado a la extracción de oro, agotado el metal precioso muchas de estas ciudades quedaron abandonadas y a merced de los elementos de la naturaleza.
Sin embargo no vamos a hablar de ninguna de estas ciudades del oeste americano, que al fin y al cabo no tenían demasiado “glamour”, eran poco más que una calle principal y casas de madera a uno y otro lado si acaso algún salón donde perder lo ganado en la mina. Sin embargo existen “ciudades fantasmas” con un sello de elegancia propio, hace años leí sobre una de ellas en un dominical se trataba de “Kolmanskop”, una ciudad típicamente alemana en el desierto de Namib (270.000 km2).
Habrá que hacer un poco de Historia, a finales del siglo XIX los europeos se repartieron África y cada país pillo más o menos territorio según su importancia. Los alemanes establecieron un protectorado en la actual Namibia, en 1884 el comerciante de Bremen Adolf Luderitzestableció una base comercial en la costa de Namibia con la ayuda de Bismark, de hecho a la ciudad costera la bautizaron con el nombre de Luderitz, que poco a poco se fue convirtiendo en un importante puerto comercial alemán en África. Lo que llevo a plantear la construcción de una línea ferroviaria que uniese Luderitz con una ciudad en el interior llamada Aus, un trazado de 125 kilómetroshacia el interior del desierto, aprobado el proyecto en diciembre de 1905, poco después se iniciaban las obras.
Fue en 1908 cuando sucedió el hecho que desencadenaría todo lo que vendría después, un tal Zacharias Lewala se encontró una reluciente piedra entre la arena del desierto, cuando se confirmo que la piedra no era otra cosa que un diamante. Al igual que la fiebre del oro en California, cientos de aventureros en su gran mayoría alemanes fueron al lugar en busca de fortuna y como en este tipo de epopeyas unos alcanzaron la riqueza y otros pasaron a ocupar un agujero en la tierra.
Kolmanskop fue construida en 1908 para dar acogida a los buscadores de diamantes a pesar de encontrarse a solo diez kilómetros de Luderitz y por tanto de la costa estaba en pleno desierto de Namib, allí no se construyeron toscas casas de madera, sino elaboradas casas de estilo alemán con sus empinados tejados a dos aguas, cosa que tiene poco sentido en un lugar donde las precipitaciones anuales son inferiores a los 50 mililitros por año. Y de la nada en pocos años surgió una ciudad muy especialaparte de sus casas había un casino, una escuela, un hospital con 250 camas que fue además el primero en tener rayos X en todo el hemisferio sur de África, la verdad todo un poco exagerado teniendo en cuanta que en su época de máximo esplendor coincidiendo con la Primera Guerra Mundial la ciudad alcanzo su cenit poblacional con 1200 habitantes, pero también había una bolera, un salón de baile y un buen número de tiendas y locales comerciales bien surtidos de productos de la vieja Europa, quizás el local más destacado o cuando menos curioso era el destinado a elaborar hielo, cada familia recibía diariamente un bloque de hielo con un doble objetivo: a) mantener refrigerada la comida y b) al irse fundiendo el bloque de hielo a medida que transcurría el día, la familia dispondría de agua dulce para su consumo. Y es que la eficiencia y el mucho darle vueltas a la cabeza de los alemanes no la vamos a cuestionar.
Con motivo de la Gran Guerra se intensifico la búsqueda de diamantes y en ese periodo de cuatro años se sacaron de las arenas 1000 kilos de diamantes.
Sin embargo un par de hechos marcaron el principio del fin en 1918 Alemania perdió la guerra y de paso todas suscolonias en África, Namibia quedo en manos de Sudáfrica y aunque la producción de diamantes se mantuvo unos años, iba cuesta abajo esto unido al descubrimiento de importantes yacimientos más al sur en la ribera del rio Oranje, la gente comenzó a migrar dejando atrás casas y un pasado de esplendor. En 1956 los últimos habitantes de Kolmanskop dejaron la ciudad y a partir de ese momento las arenas del desierto comenzaron su labor, creando una “ciudad fantasma” de belleza singular.
De unos años a esta parte se ha restaurado la bolera y el teatro y existen visitas guiadas a la ciudad fantasma para aquellos turistas que se dejan caer por la pequeña Luderitz (1400 habitantes).
Sin embargo para esa visita sigue siendo necesario un permiso de las autoridades de la actual Namibia, ya que Kolmanskop se encuentra dentro de una denominada "Area restringida" por ser una región de diamantes, y las autoridades no quieren que suceda hoy lo que sucedió hace 100 años que un turista merodeador se encuentre en medio de las arenas un diamante.
Es suficiente con darse un paseo por las calles de una gran ciudad para observar el fenómeno de los quioscos, llenos de fascículos y coleccionables que desbordan en ocasiones su espacio natural y acaban ocupando parte de las aceras o fachadas de edificios próximos.
Hasta hace poco el mes de septiembre era por excelencia la época de los lanzamientos masivos, desdelos habituales fascículos de cine y libres, a cursos de todo tipo idiomas, informática opintura, pasando por colecciones de lo más extravagantes. Siempre he pensado ¿Quién quiere coleccionar una cosa como “abanicos del mundo”? Pero su público debe tener o en su defecto un departamento de marketingla mar de osado. Lo de septiembre se supone era porque los estudios de mercado parecen indicar que traslas vacaciones la gente vuelve con las pilas recargadas y con ganas de algo nuevo.
Pero este mes de enero observo que el fenómeno se repite y ya me asalta la duda de si se trata de nuevos estudios de mercado, que han descubierto que cada vez que comienza un año nuevo la gente se hace nuevos propósitos y es un buen momento para endosarle nuevas colecciones o si se trata de seguir estirando el consumismo de la Navidad.
Sea como fuere lo mejor en estos casos es aprovecharse si sale a la luz algún lanzamiento oferta que merezca la pena, ya que el primer o primeros fascículos suelen tener un precio más que asequible e incluso un gancho irresistible que te obliga a comprarlos.
Sin ir más lejos el otro día, ahí estaba en el quiosco una “nueva”, aunque sea la enésimacolección sobre el mago del suspense, por cinco euros te hacías con Psicosis y un libro de Donald Spoto sobre Alfred Hitchcock, así que aun teniendo en casa el DVD de Psicosis de una colección anterior, uno va y cae en la tentación de comprárselo de nuevo.
Y si hace falta una auto justificación pues el precio y si hace falta se recurre al lenguaje informático, la película ya la tenía pero así tendré “una copia de seguridad”.
Pero si además ves en el mismo quiosco un libro sobre las memorias de Rommel (aunque por lo que se son más bien cartas personales y explicaciones de campañas bélicas) pues te acaba picando el gusanillo y decides hacerte con el libro y ampliar conocimientos sobre el personaje. De hecho a pesar de su fama la verdad es que se muy poco de su vida, más bien lo visto en aquella vieja película de James Mason “Rommel el zorro del desierto”, y los norteamericanos y su particular visión de la Historia no siempre son muy ajustadas a la realidad. Incluso he de reconocer que cuando uno llega a casa siente remordimientos por que en el lugar del deseo se han quedado unas cuantas cosas que a uno le atraían desde un DVD sobre “La batalla de Stalingrado”, a un libro sobre “La guerra relámpago en Polonia”, aunque siempre está el consuelo de estas colecciones suelen ser reeditadas una y otra vez con pequeñas o nulas modificaciones.
Y de aquí podríamos pasar al fascinante tema del coleccionismo, quien no ha coleccionado alguna cosa en su vida, sellos, coches de scalextric, perfumes, vinilos, comics…cito estas porque son algunas colecciones que hace gente que conozco, no son tan originales como aquella que hacia el difunto Luis Escobaren “La escopeta nacional”, pero es lo que hay.
Y para acabar una pequeña anécdota cuando era pequeño me hice diversas colecciones de cromos, entre ellas recuerdo“Hechos y soldados del siglo XX”, un álbum de la Liga de futbol española debía ser la de 1976/77 porque era de cervezas Damm celebrando su centenarioaparte estab mi colección de tebeos, “El cachorro” ese pirata español en los mares de América, tenía todos los números con su forma apaisada sus portadas en color y su contenido en blanco y negro.
Pues un mal día decidí llevármelas conmigo al pueblo y allíestuvieron durante un par de años en el fondo de un armario, un verano descubrí que ya no estaban allí. Cuando le pregunte a mi madre donde estaban, me dio una respuesta que me dejo helado, los había quemado para calentar el horno, como si fuesen los libros malditos de caballeria del Quijote, o una ceremonia nazi. De aquel día me queda un berrinche histórico, muchos improperios a todos los santos habidos y por haber y la única pieza que había quedado a salvo del fuego. Véanla y juzguen, ¿porque la salvo mi madre?.
Hoy aparece en el periódico una de esas noticias que quizás algún día sean llevadas a la pantalla grande o pequeña, desde luego la historia no tiene desperdicio.
Extraído del Periódico de Catalunya. A John Darwin nadie le esperaba. Su familia, los amigos y la policía le habían dado por muerto hace cinco años y medio. La última vez que había sido visto con vida fue una mañana de marzo del año 2002, preparándose para salir al mar en una canoa, cerca de las costas de Seaton Carew, en el este de Inglaterra. Después, nunca más se supo, hasta el pasado sábado, cuando Darwin, de 57 años, con aspecto sano y bronceado, se presentó en la comisaría del West End de Londres. "Creo ser un desaparecido", dijo a los agentes a modo de presentación.
El enigma, aún no resuelto, acababa de comenzar, porque el antiguo funcionario de prisiones no sabe ni contesta. Asegura sufrir una terrible amnesia y no recordar en absoluto donde ha estado durante todo este tiempo. Las cosas se complican aun más, porque si él ha retornado del más allá, la que ahora no aparece es su esposa.
Súbita desaparición
Tan solo seis semanas antes de la súbita resurrección, Anne Darwin, de 55 años, abrió una cuenta bancaria en Panamá y presumiblemente se marchó a vivir al país centroamericano, donde había pasado unas vacaciones. "Nos dijo que le había encantado y que pensaba trasladarse a vivir allí permanentemente", recuerda el que fuera su vecino, Bill Rodríguez.
Hasta ayer, los intentos de la policía británica por localizar a la señora Darwin han sido infructuosos. La mujer se marchó, según parece, con varios cientos de miles de libras, después de vender las dos propiedades de la familia en Inglaterra. "Dejó la casa con todos los muebles, con todo dentro. Hicieron falta 15 contenedores para sacar lo que allí había", asegura Rodríguez, sorprendido por la que fue, según él, una marcha precipitada.
Esa es también la sensación del comprador de la vivienda, cerca de Hartlepool, donde vivía la propietaria. John Duffield obtuvo la escritura el pasado mes de octubre y la vendedora desapareció sin llevarse sus cosas. "Nos dijo que se iba al extranjero y en su estudio, cuando estuvimos en la casa, había un manual de Aprenda español usted mismo", recuerda. "Pensamos que se iba a España, pero puede haberse ido a cualquier país de habla hispana", dice este ingeniero de 36 años.
¿Sabe Anne que su marido está vivo? ¿Está relacionada su marcha a Panamá con la aparición inexplicable de su esposo?. De momento, los investigadores están examinando cuidadosamente la situación financiera de la mujer, sus cuentas bancarias, seguros, pagos, contactos telefónicos, el correo... "Anne era una persona estupenda, en la que se podía confiar; no puedo creer que este involucrada en nada sospechoso", afirma Rodríguez.
La clave del misterio la guarda el presunto ahogado. Cuando desapareció, durante un día entero, helicópteros y equipos de rescate trataron de dar con él. Al final solo hallaron su bote, vacío y dañado, en una playa del mar del Norte, que ese día estaba tranquilo. Nadie encontró nunca los restos del navegante. "La gente muere y tiene un funeral, tiene una lápida, algo que marca que ha existido en esta Tierra; pero sin un cuerpo, no se cómo recordar la existencia de John", declaró la presunta viuda a la prensa local seis meses después de la desaparición.
Interrogado por detectives
Un año más tarde, las autoridades dieron oficialmente por muerto a Darwin, quien ayer debía comenzar a ser interrogado por los detectives encargados del caso. "El tipo no puede recordar nada de lo que ha pasado, ni de lo que ha vivido. No tiene memoria alguna. Está claro que ha estado en algún lugar durante los últimos cinco años y hay muchas preguntas por contestar", ha declarado la inspectora Helen Eustace, de la policía de Cleveland. "Los oficiales esperan hablar con él y saber lo que pasó", añadió.
Los dos hijos ya adultos del matrimonio están al tanto de los últimos acontecimientos, pero no han querido hacer ningún comentario. Quien sí ha hablado es el padre del ahogado, un anciano de 90 años, encantado ante la posibilidad de volver a abrazar a su hijo. "Siempre le dije a la policía que las cosas no eran como parecían. Cuando encontraron la canoa, pero él no estaba, me pareció algo raro", señala. El padre asegura que Darwin fue atropellado por un coche a la edad de 4 ó 5 años y sufrió una herida en la cabeza, que podría ser la causa de la amnesia.
Parece ser que la señora Darwin ya ha aparecido en Panamá, y ahora proclama que está ansiosa por ver de nuevo a su marido. Da para un buen guión y una buena película, ¿Donde estuvo John los ultimos cinco años y medio? ¿Es cierta su ammesia? ¿Es casualidad que su mujer vendiese sus propiedades?
Llega la época del consumismo por excelencia: "La Navidad", ya saben ustedes regalos para amigos, familiares e incluso por compromiso. En ocasiones los regalos que se reciben son de nuestro agrado y una sonrisa asoma a nuestro rostro, pero en otras ocasiones sucede más bien lo contrario, ¿A quién no le han regalo una colonia que detesta? ¿O un pijama que acaba en el fondo de un armario?. Es poreso que la faceta que más me gusta es ladel autoregalo, porque esa nunca falla no te vas a encontrar con un objeto inútil por mucho cariño con que te lo regalen. El autoregalo es infalible y haciendo gala de un pelín de prepotencia, siempre puedes decir aquella frase tan manida de: "porque me lo merezco".
He aquí los tres autoregalos quemi mente me pide a gritos, no tienen misterio, pero me hacen especial ilusión, además los dos primeros son ediciones limitadas 5000 copias el primero y 12.000 el segundo y eso los hace más atractivos si cabe.
El tercero es más modesto porque a estas alturas el presupuesto habrá "minvado".