Los colores de primavera siempre son puros y tiernos. Aún el sol no los descolora con su diaria intensidad. En pocas semanas ya no brillaran como hoy.
El día está perfecto para lo que quiero fotografiar. ¿Que es perfecto para mi? Un día de mucha luz pero tamizada (filtrada) por nubes altas que la atenúan sin bajar mucho su intensidad. Eso no genera sombras y permite disparar con velocidades altas sin tener que usar trípode.








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Esta es Ameli hija de Benito, como ven tiene las mismas ganas de posar para mi cámara que él así como también su color con algunas pintas obscuras que la delatan como la señorita que es.
Benito no está muy contento que digamos ya que tiene que compartir nuestro cariño con ella pero el se la busco ya que esta hermosura es fruto de esas noches de amor en las que no llego a dormir a casa y como buen padre que tendrá que ser deberá asumir su paternidad. Espero hacer buenas fotos de Ameli para ponerlas aquí.




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Estas fotos corresponden a una viña orgánica. En ella se mezclan junto a las parras un sin número de flores que albergan miles de insectos beneficiosos y aves que contribuyen anónimamente a crear uno de los mejores vinos de Chile.
Visualmente una viña orgánica se diferencia por su belleza floral. Cuando uno se mete entre las hileras de parras también lo hace por hileras de flores multicolores que le dan al paisaje y al aroma un particular placer.
Chile tiene los mejores vinos del mundo o mejor dicho aquí no hay vinos malos. Por muy poco dinero los chilenos bebemos siempre buenos vinos, y si además estos son orgánicos se logra cerrar un círculo perfecto. Para el que le gusta lo natural y en equilibrio con la naturaleza, alejándose de la química y la manipulación humana, el vino orgánico le garantiza todo el placer del vino absolutamente puro y natural. Espero que estas imágenes demuestren lo que estoy diciendo. 

servido por Marcelo
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Tengo un lente nikkor macro 105 mm que es una maravilla, antiguo (30 años), sólido, con muy pocos elementos, de esos que ya no se fabrican, los de hoy son caros, débiles y con un marketing tremendo, yo no fotografío con marketing (demasiados ingenieros comerciales en las industrias de hoy). Lo tenía guardado por años ya que no podía usarlo con la cámara digital que usaba hasta hace poco. Al cambiar la cámara por una mas moderna esta me permitió desempolvar a mi antiguo amigo y usarlo en su total capacidad. Estas son las primeras fotos que hago para su glorioso reestreno.
La fotografía macro te permite ver las cosas a una escala desconocida para el ojo humano ya que amplía los objetos, en el caso de estas fotos, a relación 1:1 es decir 1cm del objeto fotografiado se reproduce a 1cm en la superficie del sensor de la cámara ( 23,6mm x 15.8 mm) aunque se puede ampliar mucho mas esto ya es suficiente para lograr imágenes nuevas para el ojo.

servido por Marcelo
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El Peuco es un ave rapaz que habita en casi toda la zona precordillerana de Chile. En mi casa, yo vivo en el campo, hay varias familias de ellos, suelen andar en grupos de dos o tres aves. Se alimenta de roedores y aves de menor tamaño. Al llegar a vivir en su territorio les hemos ofrecido gratuitamente alimento fácil… nuestras gallinas y pollos. Esto ha hecho que el Peuco rápidamente pase a ser de cazador a cazado. El hombre en su infinito instinto destructor y prepotente con la naturaleza mata a bala a esta magnífica ave con el pretexto de defender sus gallinas. Un trío de Peucos, a los que conozco desde hace algún tiempo, sobrevuelan mi casa en busca de las gallinas de mi amigo y vecino, ya le han matado mas de 15 gallinas.
El otro día sentí disparos, salí rápidamente a ver como el cuidador intentaba eliminar los peucos que acababan de matar dos pollos. Mi primera intención fue retar al hombre, tipo inculto y bruto, pero me contuve con el temor de que no sirviera de nada mi reto y que por el contrario complicara la situación haciendo que el tipo buscara otra forma de eliminar las aves, como veneno o trampas, de las cuales yo no me enteraría por lo silenciosas que son estas, al menos los disparos los siento y algo puedo alcanzar a hacer. Tampoco me resultaría hablar civilizadamente con él ya que estaría luchando con años de una cultura bruta. Que hice?
Cada vez que siento los Peucos gritar, subidos a un árbol esperando el momento de atacar las gallinas de mi vecino, yo salgo con los brazos en alto asustándolos y haciendo que desistan de su ataque. Con esto creo estar preparándolos para poner en medio del campo de mi amigo un espantapájaros con mi ropa y así, aunque yo no esté en casa, seguir salvándole la vida a mis rapaces amigos.

servido por Marcelo
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