"Guille"

Hay algo mágico en la fotografía. Los indios, mejor dicho los indios antiguos porque los de ahora cobran por fotografiarlos, sienten o sentían que se iba el alma con la foto que les tomas o tomabas. En los retratos hay mucho de cierto en esto, por ejemplo a los políticos no les gustan los retratos, se incomodan, se sienten vulnerados, expuestos, delatados. Con los años de profesión cada vez mas afirmo esta creencia, hay algo que se roba el alma de una persona al quedar detenida e impresa en la foto. Por que pongo este tema?. Algunos días atrás le pedí a mi hijo Guillermo posara para un proyecto en el que estaba trabajando, las fotos que logré me dejaron impresionado. Lo que era una rutina de experimentación dejo un resultado ignorado por mi. Me dejaba ver una imagen nueva de mi hijo, mucho mas cercana a mi de lo que yo sentía, mucho mas franca y real de lo que yo tenía en mente de él. De alguien tan conocido, tan mío, resulto un retrato inquietante y nuevo. Mas maduro e independiente, mas grande e importante para mi. No me deja de sorprender esa “magia”.

