
Nació un 25 de enero de 1909 en una casa abierta de la calle Guaminí, en el barrio de Mataderos, que por entonces era poco más que un puñado de casas entre grandes extensiones de quintas. Fue uno de los 25 críos de la familia Suárez y se dice que su apodo se lo debe a don Carlos Rúa, periodista del diario La República, quien debe de haber entrevisto esa determinación que más tarde mostraría en el ring.
Como sucede con los personajes que han alcanzado estado mitológico, toda su vida transcurre atravesada por la leyenda. Una de ellas cuenta que descubrió su vocación de púgil tras ganar un par de guantes de box en una rifa, allá por el año 1921.
De cualquier modo, ya para 1926 ya era campeón argentino y sudamericano de categoría Pluma y un año después lograba el título sudamericano en Chile, en la categoría Livianos.
Su carrera profesional se inició en 1928 y terminó en 1935.
Libró 29 combates, de los cuales ganó 24, perdió 2, empató 1 y 2 fueron sin decisión. En 1930 se consagró campeón argentino de peso liviano al derrotar por puntos a Julio Mocoroa ante unas 55.000 personas en el viejo estadio de River y, en ese mismo año, vence a Tani Loayza, ante la presencia de Eduardo de Windsor, príncipe de Gales, quien estrechó la mano de los boxeadores después del match.
En 1931, en su campaña por los Estados Unidos, "El Torito de Mataderos" cae por knock-out ante Billy Petrolle y, a partir de esa derrota, la carrera ascendente de Suárez comienza a declinar.
Murió el 10 agosto de 1938 en Córdoba, víctima de la tuberculosis.
Está claro que ninguna cronología puede abarcar, siquiera levemente, la vida de un hombre. En este caso, la breve descripción de la carrera deportiva del Torito sirve nada más que como marco referencial. El espíritu de este peleador amado por su pueblo anda por otro lado.
Si el lector tiene un momento más de paciencia, aquí lo dejo con don Julio Cortázar, quien le contará del espíritu de Justo Suárez a través de su más hermoso relato. Disfrútelo.
MP
Los datos biográficos de don Justo Suárez fueron obtenidos de la página www.todoargentina.net a quienes agradezco.
Una apostilla sobre el Torito puede encontrarse también en la página de mi amigo Gabriel Gamboa. A él le debo también la hermosa foto que ilustra esta nota.
Recomiendo además la entrevista a Julio Cortázar realizada por Eduardo Trilla en la que se refiere a Suárez, que podrá leerse aquí.
Aquí podrá el lector escuchar el tango "Muñeco al suelo" de 1930, compuesto en homenaje al Torito, así como leer la letra.
Y finalmente aquí una interesante historia del barrio de Mataderos, la cuna del Torito.
Lo demás queda en el lector. Si la suerte deja entrar por aquí a algún vecino del barrio, quisiera decirle que por allí me crié yo, hace unos cuantos años, en la avenida Coronel Cárdenas y José Enrique Rodó. Y una vez, cuando no tenía todavía diez años, mi abuelo, don Emilio Juan Paulela, me llevó a ver la casa del Torito.
MP
PENSANDO LA ARGENTINA Esta fotografía es obra de Susana Mulé.
LA ARGENTINA ES ALGO QUE ESTÁ A MITAD DE CAMINO ENTRE EL SUEÑO Y LA PESADILLA
8 Mar 2007 | 04:08 PM
La triste plazoleta "Justo Suarez" esta ubicada en Cardenas y Directorio, ahora fue remodelada en el apuro pre-eleccionario.
Las placas de bronce que recuerdan al Torito fueron robadas en varias oportunidades y repuestas en tantas otras.
Todos los años, vecinos memoriosos recuerdan su muerte dejando una corona de flores en la plazoleta.
La calle F Bilbao cambio de nombre hace algunos años en homenaje al boxeador.
En la esquina de Alberdi y Murguiondo, frente a la tradicional pizzeria "El Cedron", un monumento lo recuerda, empuñando sus guantes y en actitud agazapada esperando el momento oportuno para colocar un buen golpe.
No vaya a ser que a alguno se le ocurra robar esta imagen.
Tu recordatorio es perfecto.
8 Mar 2007 | 04:58 PM
Gracias. De verdad.
8 Mar 2007 | 11:55 PM
bueno, no es para tanto.
Comenta mi post de hoy en mi blog y quedamos a mano, total ¿quien nos lee?
14 Dic 2007 | 05:16 AM
Me alegra que recordaras al Torito , la foto es fabulosa , ya la tengo de fondo de pantalla.
Comparto a medias el comentario de Gabriel , para mí no era una Plazita Triste , te diré que me parecía preciosa con sus grandes palos borrachos llenos de flores rojas y sus grandes copos de algodón, con los caminitos de polvo de ladrillo... ahí soliamos ir los pibitos mas chiquitos porque era cerca de casa y nos cuidaba El Torito , como un fantasma yo creía que estaba alli , siempre leía esa placa que como bien dice Gabriel se la afanaron como tantas otras , muchas veces , pero volvieron a ponerla , porque el barrio no se olvida ...el fué uno de sus orgullos, no sé si era porque los viejos del barrio nos habían contado tantas historias sobre su coraje que uno lo sentía de la familia y si uno vivía en Mataderos tenía que ser como el " Un torito", con garra y coraje ..
Ahora sí que es triste la plaza , sin pibitos amacándose , toda enrejada , porqué? , para quién son las rejas ?
A veces salgo a caminar por las noches y me siento un ratito en el banco que está frente a la placa , bajo la frascura de los viejos árboles y vuelvo a leer con orgullo la frace inmortal:
Justo Suarez " El torito de Mataderos"
S.
14 Dic 2007 | 12:51 PM
Es cierto. Podrán robar tantas placas como quieran, pero hay cosas que nadie te quita. Me conformaría con pensar que todavía queda mucha gente en el barrio que se acuerde del Torito con ese amor insensato que el pueblo guarda para sus hijos preferidos: esos que les regalaron un instante de orgullo y felicidad.
No estaría bueno que los chicos aprendan en el colegio sobre estos hombres comunes que se convirtieron en leyenda?
Gracias por el comentario, S.