Casa Saqués
Inevitablemente nuestras escapadas siempre tienen un importante componente gastronómico. Incluso cuando no nos movemos de casa.
Disfrutamos improvisando en la cocina, degustando nuevas combinaciones o simplemente con una copa de vino y un trozo de queso.
En mis días norteños no puede faltar la tortilla, claro. Pero podría seguir sumando: la bolla, la brona y si cae... una empanada.
De la última me traje el gusto de haber probado la mejor empanada de Coruña en Casa Saqués. Sin duda estaba buenísima y le acompañaba la esencia de esos lugares de los de toda la vida, con el aire rancio de bar añejo gallego.
Tras la empanada vino la tapa de cocido: el amargor de los grelos, la pataca galega y el tocino, con la salvedad del jamón de los de rumiar.
También hubo cabida para disfrutar de un buen vino y una tapa de bacalao exquisita en el Montecarlo. Lástima que Catuxa no pudiera disfrutarlo de la misma forma. Pero me encantó poder aprender de ella y de Rodrigo algo más sobre arquitectura de la información.
Por supuesto hubo tortilla, en una agradable cena en casa, aún sin estrenar los sofás, pero con una bonita pared verde.
Hoy, de nuevo en Madrid, estoy deseando volver al norte. Pero también empezar a descubrir nuevos sitios aquí de la mano de mis amigos.

Catuxa dijo
Prometo acompañaros con el vinito la próxima vez que te dejes ver por aquí :)
16 Febrero 2006 | 10:10 PM