Una tarde soleada, era una tarde de julio calurosa y muy clara, cuando al salir del colegio vi en la puerta de una casa: niñas hombres y mujeres alrededor de una caja cubierta por dos claveles La madre de recién luto el alma se desgarraba a vivos llantos y gritos, supo que se marchitaba de sus rosas un capullo. El párroco de la i...
La granada, una fruta de otoño con mucho sabor
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