Las sordideces de Pam
Ya reflejé en otro post hace algún tiempo mi admiración por esta mujer, pero ya es hora de decirlo bien a las claras y sin subterfugios.
Pamela Anderson es la pin-up definitiva. La modelo ligera de ropa (¿y de cascos?) cuya imagen es de por sí una marca de fábrica.
Mi primer contacto con esta mujer fue gracias a los Playboys de mi hermano, en los que no paraba de salir durante una cierta etapa. El éxito de sus fotos en la edición americana, donde batió el record de portadas, se hizo eco en la edición española... con lo que con cada sucesivo pictoral la calidad, tanto de su imagen (que pasó de vecinita simpática y no demasiado exuberante a bomba sexual con gesto de mujer fatal), como de las fotos fue en aumento, y su popularidad la acabó llevando a sustituir a Erika Eleniak en la inmortal serie "Los vigilantes de la playa" (ella era otra jrande del mundo Playboy a la que conocimos con apenas diez años en "E.T." y que tras su paso por la serie conoció breves momentos de gloria con varias peliculillas como "Alerta máxima"...).
Pero el carisma de Pam es inmortal, y su leyenda ha sobrepasado con mucho a la fama que le dio Playboy, y que, como se ha demostrado en muchos casos, siempre suele ser efímera.



Tras su paso por "Los vigilantes de la playa" (en donde le pasó el testigo a la más que estimable Carmen Electra), Pam ya era un sex symbol internacional con una bien merecida fama y unos pechos recién estrenados. Su popularidad le hizo protagonizar una película creada exlusivamente como vehículo de lucimiento personal, "Barb wire" (creo que adaptaba un cómic, pera vaya usted a saber) que ha devenido como una de las grandes joyas ocultas del buen-mal cine de finales de los noventa. Su reinterpretación del Humphrey Bogart de "Casablanca" fue antológica... aunque la peli fracasó en taquilla, como toda peli maldita que se precie de serlo debe hacer. Pam decidió entonces hacer un elegante mutis de la gran pantalla, antes que pretender triunfar a toda costa, como otras grandes petardas de la industria se empeñan en hacer (¿por qué Cameron Díaz no capta la indirecta?).
Al poco, Pam se sacó de la manga otra serie de televisión, "V.I.P." de la que era protagonista absoluta y que horrorizó a absolutamente todo el mundo y sin embargo, su belleza salvaje consiguió mantener la serie en antena durante cuatro temporadas a base de pechonalidad.
Pero en el fondo Pam, que no es tonta, nunca se ha considerado a si misma como una actriz, por lo que nunca dejó de posar para las más prestigiosas revistas, con o sin ropa. Eso es una chica de calendario fiel a sus orígenes y coherente con su trabajo...
Lo más divertido de la vida privada de Pamela Anderson es, sin duda, su extraña fijación por los heavymetaleros o cock-rockers, como muy bien los denominan estos señores.
Su famosa relación con el batería de Motley Crue, Tommy Lee, le reportó a Pam dos hijos, un montón de tatuajes, un video robado que revolucionó la industria del porno y provocó una avalancha de videos "robados" de famosos, y en el que, por cierto, se incluía su boda ¡ÍNTEGRA! y se podía apreciar que el bueno de Tommy era el peor cámara del universo... pero estoy divagando. Como iba diciendo, esta relación le dejó a Pam dos hijos, un montón de tatuajes, un video robado, el contagio de Hepatits C (al parecer por compartir agujas de tatuar), un divorcio, una denuncia por malos tratos, una reconciliación y una nueva ruptura... casi nada.
Pam, incluso, renunció a sus relucientes implantes de pecho para luego volver a ponerselos... aún más grandes... alegando que no "se sentía igual sin ellos". Con un par.
A Tommy Lee le siguió el soso de Brett Michaels, cantante de Poison, con el que, vaya por dios, también grabó un video que, vaya por dios, también fue robado.
El video, además, tiene su miga, no sólo porque da una imagen muy chunga de mal follador de Brett Michaels, sino porque el muy GILIPOLLAS, plantó una vela en el centro del encuadre y, al no iluminar la habitación, la luz de la misma provoca un sangrado brutal semejante al efecto de un sable laser atravesando toda la pantalla e impidiéndonos disfrutar de las cualidades chupópteras de Pam (y, como ya comenté en su día, chupar es muy sano). Total, que el video, aún siendo bastante mejor que el del torpe de Tommy Lee, sigue sin satisfacer a la actriz porno que ruge por salir del interior de Pamela. Quizá a la tercera sea la vencida...
Porque, efectivamente amigos... no contenta con follarse a Poison y a Motley Crue, Pamela se convirtió en la esposa de Kid Rock, un individuo de música algo cuestionable que mezcla el rap con el metal con muchísima menos gracia de la que demostraron Anthrax y Public Enemy cuando inventaron el (sub) género.
Como Kid Rock no tiene carisma ni para llenar uno de los pechos de Pam (claro que, quién lo tiene), acabaron divorciados.
Como muestra de la sabiduría y tremenda personalidad de Pamela, cuando fue entrevistada por David Letterman en su famoso programa de televisión, éste le preguntó cómo era su vida sexual de soltera. Ella, ni corta ni perezosa, le contestó: "no queda una sola esquina con ángulo recto en mi casa". Increible-ble.
El trabajo de Pam en el mundo de la interpretación subió muchos enteros con su pequeño papel en la primera escena de "Scary Movie 3" junto a su colega de Playboy, Jenny McCarthy, absolutamente tronchantes ambas como mujeres de treinta y tantos vestidas de colegialas parodiando el principio de "The Ring"... Al año siguiente protagonizó una más que decente sitcom, "Stacked", que duró un par de temporadas y en la que demostraba su sano sentido de la autoparodia interpretando a una "tía buena con implantes" sin mucho cerebro... Bajaosla de internet, como hice yo (es gratis).
Tras un cameo en "Borat" (del que aún no he podido ser testigo), Pamela protagoniza la comedia "Blonde and blonder" junto a Denise Richards en la que, de nuevo, se ríe de su imagen de rubia siliconada sin cerebro.
Ey, hay que saber explotar los recursos de cada uno...
Como decía al principio del post, Pamela Anderson es la imagen definitiva de la chica de calendario. Dentro de cincuenta años sus fotografías seguirán vendiendo posters y revistas y se la recordará como el prototipo del exceso hecho mujer. Pero es que además, su fama la ha acabado convirtiendo en un trozo de la cultura pop de nuestros días... Ella es, en sí misma, un trocito de la Historia.
La ultimate pin-up, mejorándose y perfeccionandose a sí misma con el paso de los años.
Toda una mujer.






Jaime Pressly, en mi casa de la playa.


Nick Furia dijo
Un-Fuckin-Believable!!!
Fuerza y honor.
6 Enero 2007 | 03:08 PM