Desnaturalización de una saga cinematográfica: "Death Wish" o el plan de jubilación de Charles Bronson
El tema del artículo que he elegido como vuelta al mundo blogueril viene dado por dos hechos acaecidos recientemente aunque sin ninguna relación entre ellos: primero, acaba de salir en dvd en España la tercera parte de la saga "Death Wish", aquí conocida como "El justiciero de la ciudad", no confundir con "El justiciero de la noche", aunque sobre ese tema ya profundizaremos más tarde, lo que, inevitablemente, me ha llevado a hacer un repaso a toda la saga, incluyendo el último par de entregas que aún se me escabullían. Y segundo, el inminente estreno de la película "Death sentence" con un Kevin Bacon justiciero que se basa en el libro secuela del original "Death Wish", escritos ambos por el autor Brian Garfield.
Pero de lo que realmente trata esto es, seamos sinceros, de lo mucho que mola Charles Bronson. Sin duda alguna el bigotillo más carismático de la historia del cine, con permiso de Burt Reynolds y Errol Flynn.
Si estas leyendo esto y no sabes quién es Charles Bronson no sé qué leches haces aquí, pero de todas formas te haré un breve resumen.

Charlie en una antigua película, pensándose si matar al crio...
Charles Bronson es ese actor de aspecto rocoso que participó como secundario en algunas obras maestras a lo largo de los años sesenta tales como "La gran evasión", "Los siete magníficos" o "Doce del patíbulo", curiosamente todas ellas pelis corales con múltiples protagonistas. Al mismo tiempo, Bronson desarrollaba en Italia y Francia una carrera como actor protagonista que le hizo muy popular, tanto como para que Sergio Leone le ofreciese el papel protagonista en "Por un puñado de dólares", antes de que Clint Eastwood apareciese en escena.
El inolvidable Hombre de la armónica...
Finalmente, Bronson acabaría protagonizando la primera película con producción yanki del maestro Leone, la absolutamente acojonante "Hasta que llegó su hora", en la que intercambiaba miraditas tiernas con una más que crujiente Claudia Cardinale, además de ponerle las pilas al canalla de Henry Fonda. Su carisma, talento y potencial interpretativo eran incuestionables, pero el estrellato se le resistía a pesar de su ya avanzada edad (tenía 47 años cuando protagonizó la peli de Leone)... la solución, claro, fue dejarse bigote.
Charlie, con el bigote recién estrenado.
En 1974, Bronson protagonizó la adaptación de la novela de Brian Garfield "Death Wish" (en España, "El justiciero de la ciudad"), dirigida por el no demasiado brillante Michael Winner y producida por Dino De Laurentiis. Su argumento: un hombre normal y corriente decide tomarse la justicia por su mano en la ciudad de Nueva York cuando unos criminales violan y asesinan a su mujer e hija en su propia casa. Este planteamiento que os podrá parecer a algunos bastante trillado, era absolutamente novedoso cuando la peli salió a la luz a mediados de los setenta, y, con los índices de criminalidad absolutamente disparados en ciudades como Nueva York y Los Angeles la película era recibida con aplausos por un público sediento de un poco de justicia callejera. El éxito de la película fue muy considerable y desató un debate moral entre los que cuestionaban las actitudes fascistoides de Bronson y los que aplaudían sus métodos. La cuestión es que el bigote funcionó y Bronson, a sus 53 años, era por fín la estrella del cine que merecía ser desde hacía años.
"El justiciero de la ciudad" es una peli violenta (deja en pañales a la "ultraviolencia" de "La naranja mecánica", del mismo año), cruda y chunga como pocas, pero absolutamente disfrutable.
A Paul Kersey (Charlie), los chorizos ya le están tocando los cojones...
Su guión, incluso, permite cierto espacio para la reflexión acerca de la violencia en las ciudades y los métodos empleados en acabar con ella. Para mí, es un "must have" en cualquier videoteca que se precie de serlo, pero el caso es que, recién revisada, hay un par de datos inquietantes que me gustaría compartir con vosotros:
El más destacado: uno de los actores que interpretan a los violadores/asesinos de la mujer e hija de Charlie es nada menos que Jeff Goldblum. Esto, a simple vista, podría no significar gran cosa, pero repasemos la carrera cinematográfica de este tipo tan alto... ¿cuáles son sus logros hasta la fecha?:
- Violar a la hija y asesinar a la esposa de Charles Bronson, convirtiendo a este en el maravilloso justiciero que todos amamos.
- Correr delante y detrás de varios tiranosaurios rex.
- Convertirse en una mosca humana.
- Trabajar con Fernando Trueba.
- Salvar al planeta de una invasión extraterrestre gracias a un virus informatico chungo junto al prínipe de Bel Air.
El tío se parte...
El caso: sin spoilear demasiado, diremos que la hija acaba catatónica perdida del trauma, ingresada en una institución mental, y que Charlie acaba mudándose a Chicago ante la presión del policia de turno (Vincent Gardenia, el tipo con la cara de asco más alucinante de la historia del cine), después de haber hecho descender los índices de criminalidad, gracias al buen uso que le da a su pistola (regalo de un cliente- el personaje de Charlie es arquitecto- de Arizona que le dice algo asi como "en Nueva York sois todos maricas por no llevar armas, aquí en el sur las usamos hasta para ir al baño"). ¿Justifica la peli el uso de las armas de fuego? ¿Es una glorificación de la violencia como forma de desenvolverse en la vida? ¿Es una fascistada?... La respuestas: Sí; sí; y no seas idiota.
Sigamos. En 1982, Menahem Golan y Yoram Globus, a punto de fundar la Cannon (de alguna extraña forma, siempre acabamos volviendo a ellos, es maravilloso...) compraron los derechos de la serie y produjeron la largamente esperada secuela, "Death Wish 2" (en España "Yo soy la justicia", sí, yo soy la justicia... no hagais preguntas), que se folla a la continuación literaria (la ya mencionada "Death sentence") en la que el personaje de Charlie lidiaba con un imitador en las calles de Chicago. En la peli, Charlie, emparejado con la buenorra de Jill Ireland (su esposa en la vida real y partenaire en varias otras pelis), reside ahora en Los Angeles, en donde su hija aún sigue catatónica e ingresada, pero mejorando de buen rollo.
En un inesperado giro del guión, unos maleantes la toman con Charlie, y se meten en su casa en donde violan (de una manera jodidamente cruda y muy explícita) y matan a la chacha latinoamericana. Si me pedís mi opinión, yo lo hubiera dejado ahí. Hubiera sido fantástico que Charlie recorriera las calles de Los Angeles matando criminales para vengar a su mal remunerada empleada sin papeles. Pero obviamente no podían dejarlo ahí, asi que estos tipos tan chungos, secuestran a la hija para, de nuevo, violarla y posteriormente (y esta vez ya sí) asesinarla.
Para Charlie, todo tiene un límite. Una cosa es que violes a su hija, pero que la violes dos veces y encima la mates, ya es la hostia. Así que de nuevo coge su pistola (y evitando pensar en el inmenso gafe que tiene encima) se dedica a recorrer las calles de la ciudad para acabar con los tipos en cuestión.
Ésta segunda parte es casi tan buena como la primera, probablemente es más violenta y mucho menos reflexiva: aquí ya no hay medias tintas, Charlie se dedica a cazar y exterminar a los criminales que se metieron con su criada y con su hija (a diferencia de la primera parte, en la que éstos no volvían a aparecer en la trama). Es como "Taxi driver" pero con pelotas, y el hecho de que Charlie tuviera 61 años apenas molesta porque, francamente, el tío corre y pega mamporros de una manera francamente convincente. Aún con todo, el tono medio "realista" de la primera parte se mantiene e incluso el final de la peli proporciona una "derrota moral" que viene a decir que no puedes tomarte la justicia por tu mano sin esperar consecuencias... no sé, será que todavía no existía la Cannon, pero apenas tiene ese toque cutrón que caracterizó a sus pelis más memorables...
"Yo soy la justicia" (sic, y lo siento pero es que me parece un título super estúpido... ¿qué tenía de malo "El justiciero de la ciudad 2"?) tiene también sus dosis de anécdotas:
Para empezar, de nuevo, otro de los villanos que violan y matan a la hija es un actor hoy de sobra conocido, Laurence Fishburne, lo que viene a sostener la tesis de que si quieres una larga y fructífera carrera como secundario en Hollywood, no hay nada mejor que violar a la hija de Charles Bronson.
-Yo soy lo justicia.
-No, ¡yo! soy la justicia.
-Para tí la perra gorda.
Otro dato aún más inquietante si cabe, es que la banda sonora de la película está compuesta nada menos que por ¡¡Jimmy Page!! sí, amigos, el guitarrista de Led Zeppelin accedió a componer la música original de la peli a petición de su vecino, el de nuevo director Michael Winner (la bso ya está descargada, por supuesto).
La carátula de la Banda Sonora de Jimmy Page... errr... ahhh... ehmmm... ¿no os parece también a vosotros un poco rarita?
La música en cuestión fue reutilizada prácticamente en su integridad en la siguiente secuela, sí lo habéis adivinado: "Death Wish 3" (que en España pasó a llamarse "El justiciero de la NOCHE", supongo que para crear confusión y, en definitiva, para que los distribuidores españoles, como siempre, se echen unas risas).
Ésta vez ya sí, con la Cannon armada y en perfecto estado de funcionamiento, los Golan-Globus pusieron la pasta necesaria para convertir a Charlie y su personaje de arquitecto cepilla-criminales en poco menos que un icono cultural (si no lo era ya).
El argumento nos presenta a Charlie llegando de nuevo a Nuevo York a petición de un antiguo colega que lo está pasando fatal en su barrio, tomado por los criminales de pintas ochenteras. Nada más llegar, literalmente sin bajarse dle autobús, los chorizos de turno entran en la casa del colega y lo matan (ésta vez sin violarle, gracias a Dios), justo para que cuando Charlie llegue, lo encuentre moribundo sobre un charco de sangre. Yo, si fuera él, me haría mirar ese gafe brutal que lo acompaña a todos lados, el tío es peor que Jessica Fletcher... (por supuesto hay una chica que se interesa por él y que muere de forma brutal a mitad de la peli) pero bueno, como no hay mal que por bien no venga, un poli le dice que tiene carta blanca para cargarse a los tipos chungos, pero que le llame para informarle, como si fuera su madre. Lo que sigue después de eso es una hora de insensateces sin parangón. Para empezar la peli transcurre íntegramente en el barrio en el que los vecinos están completamente a merced de los criminales que campan a sus anchas matando, vejando, violando, y robando todo lo que pillan a su alrededor. En este plan, salir de casa es un suicidio, con lo que todos los vecinos son interceptados a la salida del supermercado (no es broma, todas las víctimas de la peli mueren con una bolsa de la compra en las manos). Ante semejante panorama, que hace que el mundo apocalíptico de "Mad Max 2" parezca Barrio Sésamo, Charlie no duda en salir a la calle, pegarle dos tiros al primero que se cruza en su camino y volver a la casa de los vecino para acabarse la cena ("¿Qué ha pasado? hemos oído disparos", le preguntan. "Les he enviado un mensaje", responde Charlie con una sonrisa).
"Os voy a dar a todos para el pelo, chorizos..."
En otra escena, Charlie sale a la calle con una cámara de fotos colgada del hombro como cebo (¡qué astuto!) y en cuanto le dan el pertinente tirón, no duda en acribillar por la espalda al chorizo... lo extraño de ésto no es preguntarse para qué leches necesitaba la excusa de la cámara de fotos si iba a disparar criminales por la espalda, sino la desmedida reacción de júbilo/rabia contenida de TODOS los vecinos, que se ponen a vitorear y jalear cual hooligans, proclamando a voz en grito "¡¡¡hay que matarlos a todos!!!". Tras varias escenas más en las que Charlie nos explica por qué es bueno tener armas de fuego y emplearlas en los criminales, la peli desemboca en una batalla campal entre chorizos y vecinos con unos niveles de violencia pocas veces igualados. Incluso un tipo tan amoral y apolítico como yo no puede evitar retorcerse de vergüenza ajena ante algunas de las acciones que se presencian y se justifican en una película que parece esponsorizada por la Asociación Nacional del Rifle... ahora, eso sí, si eres lo bastante estúpido como para tomarte en serio lo que estás viendo, y por la tanto sentirte ofendido por el "discurso" (ojo a las comillas) moral que defiende la película, pues entonces te mereces todo lo que te pase. La peli está tan fuera de toda realidad que si el malo, en lugar de ese actor rubio que ya nos cayó tan mal en "Superman III" y "Willow" (y que aquí luce el peinado más escalofriante de la historia del cine), fuera Skeletor, no desentonaría gran cosa con el resto de la película...

En el centro, el villano de la función, preguntándose que fue mal entre él y su peluquero. A su derecha, Bill, buscando la cabina telefónica con Keanu Reeves dentro.
En fín, se dice que inlcuso el propio Charlie himself odió la película una vez vista y que perdió la amistad con el director Michael Winner (con el que había rodado seis películas) al ver cómo éste rodaba a sus espaldas insertos y planos de violencia gratuita para aderezar la peli. Cannon at his best. AQUI podréis encontrar un análisis mucho más detallado de ésta delirante y nunca suficientemente bien apreciada película.

El apartado de datos curiosos de esta secuela es mi favorito, ya que, a falta de hijas o esposas de Charlie para violar, la víctima sexual de esta entrega es nada menos que la Consejera Deanna Troi de "Star Trek, la nueva generación".
Marina Sirtis, es decir la Consejera Deanna Troi (no confundir con Donna Troy, que es la Wonder Girl original, pero estoy divagando...), en el puente de mando del Enterprise, con el culo apretado después de rodar su escena en "Death Wish 3".
Vale, supongo que si no eres un fan de Star Trek como yo, ésta noticia no te impactará mucho, pero joder, a mi, ver a esta chica en tetas a estas alturas de la vida me provocó tanta sorpresa, como estupefacción y regocijo. Casi lo mismo que verla en plan vieja, casi de tapadillo en "Crash" hace un par de años...
Llegamos a 1987 y la Cannon, ya viendose con el agua al cuello con las cuentas, decide recurrir a Charlie una vez más. Así que ahora nos lo encontramos de nuevo en Los Angeles, de nuevo arrejuntado con otra mujer y la hija de ésta... los hay que no aprenden, y es que cuando Charlie mira a cámara con cara tierna y dice "Quiero a Erica como si fuera mi propia hija", todos sabemos que la pobre Erica está bien jodida... Efectivamente, menos de un minuto después de pronunciar semejante frase, Erica aperece muerta de sobredosis de cocaína en el hospital. Lo que obligará a Charlie a tomar, de nuevo, medidas drásticas. Con lo fácil que es tener la boca cerrada...
Lo innovador de esta secuela es que el villano en cuestión es ajusticiado por Charlie a los quince minutos de peli, con lo que le sobran setenta minutos para cargarse a todos los traficantes de droga de Los Angeles y acabar moralmente para el arrastre en un final digno de tragedia griega (esto es: con el malo volando por los aires de un petardazo).
Poquitas cosas que destacar en esta cuarta parte, el director J. Lee Thomson (antaño director de pelis como "Los cañones de navarone" o "El cabo dle terror") no hace demasiado por maquillar su franca decadencia, y, con mucha menos pasta que en la anterior, se recupera un poquito la compostura y el tono pseudo-realista de las primeras entregas, pero perdemos parte de la gracia por el camino. Charlie, a sus 66 años, sigue en plena forma repartiendo mamporros y entre los secundarios de lujo sólo podemos destacar a un Danny Trejo con la misma pinta que ahora, haciendo, como no, de secuaz de uno de los traficantes. Y a Mitch Pileggi, el entrañable Skinner de "Expediente X", haciendo, como no, de pringao. Lo mejor, para mí, fue su título español: "Yo soy la justicia 2". No, en serio. "Yo soy la justicia 2"!!!. Corta a Plano General de unos tíos en las oficinas de Ízaro Films partiéndose de risa. También tiene gracia una escena en la que Charlie se carga a unos traficantes que operan desde un videoclub... en el que las paredes están empapeladas con posters de todas las pelis de la Cannon hasta la fecha. Qué graciosetes.
La Cannon palmó, pero Menahem Golan, inasequible al desaliento, fundó la 21st Century Films (21st Century... ¡qué astuto!) y se fue por su lado a producir obras magnas como la peli aquella de la Lambada (no confundir con la otra peli aquella de la Lambada, estrenada en la misma fecha pero producida por su antiguo socio Yoram Globus - más sobre esto AQUI ) o la adaptación del Capitan América (¿cree que veremos al Capitán América en su peli del Capitán América?) que dirigió Albert Pyunn de aquella manera. Entre todo este cúmulo de despropósitos, no podía faltar una nueva entrega de "Death Wish"... que, a estas alturas (estamos en el año 1994), está protagonizada por un Charles Bronson de 73 años de edad, de nuevo emparejado con la chica de turno (y van...) ésta vez interpretada por la caida en desgracia Leslie Ann-Down, una chica que vivió momentos de esplendor, y todos aquellos que, como yo, se engancharon a "Norte y Sur" cuando la echaron en televisión española a mediados de los ochenta, saben a qué me refiero.
Leslie Ann-Down en tiempos mucho mas lozanos...
El villano de la función es el actualmente más reconocido Michael Sparks, que insiste en aparecer en casi todas las pelis de Robert Rodriguez y Quentin Tarantino interpretando al Sherriff Earl Mcgraw. La peli fue la última que estrenó Charlie en el cine (luego haría una serie de telefilmes, pero no entremos en esos temas) y aunque Menahem Golan anunció una sexta parte sin Charlie, nunca llegó a realizarla (gracias a Dios).
Del título español de ésta quinta parte que salió directamente en video (como en medio mundo) ni me acuerdo... era algo como "Venganza mortal" o "Venganza letal" o "Muerte mortal"... ya sabéis, algo de eso.
Charles Bronson fue diagnosticado con alzheimer en el año 2000 y pasó a mejor vida en el año 2003. Seguro que allá donde esté sigue pateando culos con el mismo estilo...
Curiosmente, el personaje de Punisher apareció por primera vez en un tebeo de Spider-Man publicado en febrero de 1974, casi coincidiendo con la fecha de estreno de la película (abril de 1974), aunque el origen de dicho personaje, que es básicamente el mismo que el de Paul Kersey, el personaje de Charlie, no se revelaría hasta muchos meses después... y es que ambos personajes comparten mucho en común.
Actualmente está a punto de estreno la peli "Death Sentence" de James Wan (director de "Saw"), basada en la novela que era la secuela natural de "Death Wish", como ya dije más arriba, y viendo el trailer , no puedo esperarla con más ganas (a pesar de que, por lo que se ve, cualquier parecido con el original literario es mera coincidencia... de hecho, se parece más a un remake de "Death Wish", pero bueno, ¿quién soy yo para discutirle nada a Kevin Bacon?). La cosa es que ésto del vigilantismo debe estar de moda porque con apenas un par de semanas de diferencia también se va a estrenar "The brave one" con Jodie Foster en el papel de Charles Bronson y Neil Jordan dirigiendo.
Como despedida os dejo esta anécdota tan graciosa sacada del imdb, según la cual, Charlie y Michael Winner acababan de terminar una peli y estaban decidiendo cuál sería su siguiente film.
-El mejor guión que tengo es "Death Wish", trata sobre un hombre que sale por las noches a disparar criminales después de que violen y maten a su esposa e hija.- Dice Michael Winner.
-Eso me encantaría hacerlo.- Responde Bronson.
-¿La película?
-No, disparar a criminales.

Michael Winner... menudo pieza.










Jaime Pressly, en mi casa de la playa.


latumbasinnombre dijo
¡¡¡HAS VUELTO!!! ¡¡¡Y A LO GRANDE!!! ¡¡¡VIVA Y BRAVO!!! Esto principalmente nos sirve a los demás para subir el listón de nuestros artículos.
En fin, vamos a lo que importa: como molan las pelis de venganzas... Adoro "Death Wish" (puede que haya visto alguna más, pero me pasa como con "Viernes 13", que las mezclo), es la polla... Me flipa "Perros de paja", adoro "Man on fire", e incluso "El Castigador".
La justicia poética es maravillosa, como con el final de "Hostel", mola incharle las pelotas al prota y que, al final, estalle y se líe a tiros/cuchilladas/mamporros.
Ganas tengo de ver la de Kevin Bacon, coñe.
19 Agosto 2007 | 03:42 PM