El gecko, tu pequeño lagarto (II)
El hogar de tu reptil
Antes de que tu extravagante mascota llegue a casa necesitarás tenerlo todo preparado. Recuerda que la dimensión de su alojamiento dependerá del tamaño y del número de geckos que vivan dentro.
El terrario será de cristal y estará totalmente cerrado para que no pueda escaparse. En el interior de su nuevo hogar deben darse unas determinadas condiciones imprescindibles de ventilación, iluminación, humedad y temperatura. Si no se llevan a cabo estos requisitos tu pequeño amigo sufrirá daños irreparables en su salud.
El adecuado nivel de humedad es un factor necesario para el bienestar del animal y dependerá de la zona de la que proceda. Hay especies que necesitan un 60% de humedad frente a otras que requieren hasta el 90%. No olvides que, por sus hábitos arborícolas, el habitáculo debe de estar decorado con abundantes ramas y frondosa vegetación.
Iluminación y temperatura
El terrario tiene que estar bien iluminado y a una temperatura idónea para los reptiles, que al ser animales de sangre fría, necesitan mantener su cuerpo entre 25 ºC y 28 ºC durante el día, y a unos grados menos durante las horas nocturnas. El calor adecuado lo obtendrás a través de rocas calefactoras y placas térmicas, colocadas bajo la base del habitáculo.
Los focos de iluminación, además de ayudar a conseguir la temperatura ideal, tendrán otro objetivo: cubrir todo el espectro solar ayudando a que tu mascota realice la función de asolamiento, zona donde la temperatura subirá unos 5 ºC más.