A falta de pan... sonrisas
Flores que ríen, empapelando toda una sala. Pocas veces un museo ha implicado más, y mejor, sus instalaciones, que en la retrospectiva de Murakami, cuyos estudios, repartidos entre Tokio y Nueva York, cuestiona el concepto de arte, fabricando objetos artísticos de condición banal y, al mismo tiempo, banalidades plastificadas con alma de fetiche artístico.





calalola dijo
guauuuuuuuuuu, jajajja, qué chulo!!!, no quiero ni pensar si lo ve Carlota...
besitos
22 Abril 2008 | 10:09 AM