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<title>A la deriva</title>
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<description>disidencia y contradicción</description>
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	<title>A la deriva</title>
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<title>Una tarde en las carreras...</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2006/05/03/una-tarde-las-carreras-</link>
<pubDate>2006-05-03T18:57:03+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/maya/cabeza.jpg" width="700" height="525" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/cascos4.jpg" width="700" height="387" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/cola.jpg" width="700" height="512" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/forocarreras.jpg" width="700" height="525" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/kalimero1-copiabyn.jpg" width="700" height="525" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/macumbamorro.jpg" width="700" height="490" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/kalimero.jpg" width="700" height="600" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/manos.jpg" width="700" height="525" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/tordo2.jpg" width="407" height="700" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/riendas.jpg" width="700" height="498" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/potro.jpg" width="700" height="525" class="imgcen" /><img src="myfiles/maya/ojo1-color.jpg" width="700" height="459" class="imgcen" />
</p>
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<title>MICRORRELATOS DE DESAMOR, PARA LA VÍSPERA DE SAN VALENTÍN….</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2006/02/13/microrrelatos-desamor-la-vispera-san-valentin-</link>
<pubDate>2006-02-13T15:56:35+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">Desvaríos</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>Microrrelatos para liliputienses desenamorados...  </p>
<p>por Mayabee</p>
<p>1.-<br />
Amor mío ¿Qué buscas entre tus piernas?<br />
Te busco a ti, pero nunca te encuentro.</p>
<p>2.-<br />
El poeta se vistió de gala y mojó su pluma en el tintero.<br />
Pero la tinta era tan blanca que las palabras se perdieron en la inmensidad el papel.</p>
<p>3.-<br />
Eres la mujer de mi vida, con solo escuchar tu voz me pongo a temblar.<br />
Gracias, pero cuelga ya que me está entrando una llamada.</p>
<p>4.-<br />
Por amor, veré contigo el partido de fútbol.<br />
Vale, pero estate calladita.</p>
<p>5.-<br />
En el fondo del mar todo es oscuridad.<br />
En el fondo de tu mirada, todo es mar.</p>
<p>6.-<br />
Los dinosaurios murieron de amor.<br />
No había tanto para colmarlos a ellos.</p>
<p>7.-<br />
Deshojó una margarita y no halló respuestas.<br />
Deshojo un cactus y se pinchó el dedo gordo.</p>
<p>8.-<br />
Llovía mucho y se hizo tarde.<br />
Se miraron. Se cruzaron.<br />
Habían pasado veinticinco años.</p>
<p>9.-<br />
Bésame otra vez!!<br />
No puedo, no estoy contigo.<br />
No importa, disimularemos los tres.</p>
<p>11.-<br />
Te quiero, aunque nunca podré tenerte.<br />
Te quiero, porque nunca podré perderte.</p>
<p>12.-<br />
¿Porqué estás tan alegre, si hoy es catorce de febrero y nadie te ama?<br />
Lo estoy porque los enamorados sólo tienen un día y yo tengo el resto del año.</p>
]]></content:encoded>
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<title>LA BLASFEMIA ES LA BLASFEMIA</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2006/02/08/la-blasfemia-es-blasfemia</link>
<pubDate>2006-02-08T21:57:16+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">Desvaríos</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La blasfemia es la blasfemia.</strong><br />
por <em>Mayabee </em></p>
<p>Hace unos 20 años, en Francia se estrenó una película que se llamaba “Yo te saludo María” contaba la historia de una chica que se queda embarazada siendo virgen, una “francesada” que levantó la ira de los católicos y sembró un reguero de ira ke se materializó en grupos de  energúmenos que se apostaban en la puerta de los cines y amenazaban a los espectadores a la entrada y la salida. Recuerdo una foto de un periódico en la que una bestia parda le daba un puñetazo en las narices a un periodista que le hizo frente. Y es ke mucho me temo ke eso de la blasfemia es patrimonio de todos los credos, no importa debajo de donde se incube, sea una sotana, sea una chilaba, la blasfemia es la blasfemia. Por cierto, la película era un tostón.<br />
En estos días andamos de nuevo a vueltas con la blasfemia y en algún lugar de la tierra ya se están matando. A mi me cuesta posicionarme, por eso leo el periódico y escucho lo que dice la gente. Unos tiran para un  lado, para el de la sotana y otros tiran para el de chilaba. Otros sencillamente nos agarramos a la todopoderosa libertad de expresión, incluso a los ke nos cuesta posicionarnos, quizás hubiéramos hecho lo mismo ke los periodistas daneses, pero desde la barrera pensamos ke mejor se hubieran estado trankilitos y se hubieran metido kon la partida de reyes inútiles, de monarkías obsoletas, ke pretenden makillarse de modernidad para seguir chupando del frasco. Vamos, ke aki tienen material suficiente para ridiculizar y caricaturizar, sin irse a tocarle las pelotas al Islam.<br />
Yo suelo tener la extraña sensación de ke el mundo no pertenece del todo a nadie, ni sikiera a los ke defendemos la libertad de expresión.</p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>LA MATE PORKE ERA MÍA...</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2006/01/25/la-mate-porke-era-mia-</link>
<pubDate>2006-01-25T21:15:56+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes y palabras</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="myfiles/maya/Laostia.jpg" width="546" height="315" class="imgizqda"</p>
<p><strong>La maté porke era mía. </strong><br />
por <em>Mayabee</em></p>
<p>En ke momento el amor se transforma en odio ciego y suicida? Dónde se cuece tanta violencia y negrura?<br />
En ke entraña se aloja el núcleo del núcleo de la célula madre del rencor y la rabia? Ke chispa enciende el fuego ke hace ke un hombre desee aplastar a su compañera como si fuera un insecto?</p>
<p>Nos desayunamos con historias teñidas de sangre y venganza. Nos acostumbramos –impotentes- a aceptar ke una mujer en algún momento fue una posesión privada cuyo dueño, cegado por los celos y el miedo al abandono, se atribuyó el poder de poner fin a su vida.<br />
Después de la tortura diaria, los gritos, las palizas y las violaciones, no viene la ansiada libertad. Después de tanto sufrimiento y humillación… si acaso se atreve a plantar cara, viene la muerte.<br />
Y en ocasiones con testigos de excepción: los hijos. </p>
<p>Y yo me pregunto: En ke lugar crece la fatal semilla?<br />
Porque esto ya no es anecdótico. No es un caso aislado. No tiene credo, ni color. No es de akí, ni de allá. Es de cualkier lugar.<br />
Sin duda hay un gen latente en el mapa del sexo masculino, ke si se despierta, es capaz de fagocitar cualquier atisbo de cordura ke pudiera ayudar a encajar la derrota y el desamor…</p>
<p>Y cada semana una nueva muerte. Y cada mes una nueva estadística.Y yo me fijo en los hombres, en los ke me rodean.<br />
Niños, jóvenes, maduros, ancianos… y no me puedo creer ke en ellos pueda habitar –por defecto- la crueldad necesaria para matar a una mujer en presencia de sus hijos.<br />
Pero mañana o pasado, pronto muy pronto, sucederá de nuevo.<br />
Y yo me pregunto:<br />
¿En ke momento? ¿En ke lugar? ¿Ke grado de dependencia emocional arrastra al hombre a la desesperación y lo convierte en el niño rabioso ke rompe enfadado su juguete?</p>
<p>En ke oscura parte del cerebro o del alma masculina se produce la aterradora transformación a través de la cual, el hombre deja de ser esposo, compañero o novio y se convierte en el juez y el verdugo de una mujer, que como si fuera un objeto... jamás le perteneció.</p>
<p><img src="myfiles/maya/FOTO17120051118184823.jpg" width="400" height="400" class="imgcen" /></p>
<p><img src="myfiles/maya/mujer2.jpg" width="400" height="373" class="imgcen" /></p>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/maya/post/2006/01/25/la-mate-porke-era-mia-#comentarios
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<title>El pacto mayabee parte 1 si creyera dar consejos</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/12/05/el-pacto-mayabee-parte-1-si-creyera-dar-consejos</link>
<pubDate>2005-12-05T15:34:43+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>EL PACTO por Mayabee</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/maya/blognepal.jpg" width="350" height="263" class="imgcen" /><br />
Parte 1</p>
<p>Si creyera que dar consejos sirve de algo, les daría un buen consejo.<br />
Si tuviera fe en el poder de la sabiduría adquirida como argumento para influir en las voluntades ajenas me aventuraría a darles un consejo. Pero allá cada cual con sus decisiones. No obstante, para no añadir un peso más a mi ya sobrecargada conciencia yo, Mateo Pez, me limitaré a hacerles una advertencia.<br />
En especial, a aquellos seres aventureros, noctámbulos y asiduos de la red. Aquellos que encuentran en los buscadores y sus infinitas vías de información la respuesta a todas las dudas. Infatigables y solitarios navegantes. Hambrientos y sedientos hijos de Internet.<br />
Escuchadme bien: NO PACTEIS.</p>
<p>Mateo Pez no podía recordar con claridad lo que había pasado esa tarde misma tarde. Sentado en un taburete, sentía que estaba a punto de desplomarse como una marioneta a la que le estuvieran cortando uno por uno, todos los hilos que la mantenían erguida y expresiva. </p>
<p>Había discutido con su novia, quizá había perdido los nervios… no era para menos. Desde hacía un mes –treinta y tres días, para ser más exactos- las frondosas nepalíes que con amorosa obsesión llevaba cuidando, desde que germinaran las semillas traídas en su reciente viaje a Kathmandú, parecían haber contraído algún tipo de mal.<br />
Ellas eran las auténticas estrellas de su indoor. Habían sido unos bebés un poco rechonchos y toscos que jamás habían ocultado su fortaleza. Crecieron sanas y robustas, sin dar problemas con la altura ya que todas adquirieron el mismo tamaño y proporciones. Las hojas, de aspecto un tanto áspero y de un color verde esmeralda frío y oscuro casi negro en las nervaduras, brotaban de unos tallos fuertes y flexibles adheridos al tronco central grueso y rojizo, a través del cual casi se podía apreciar el discurrir de la savia vital. En dos meses, estaban listas para florecer.<br />
El comienzo del ciclo de floración fue una alegría más para Mateo. Las hojas comenzaron a abrirse y a estirarse horizontalmente, en un acto de entrega total y absoluta al sol de 600w que las iluminaba. Al sensual desarrollo foliar le siguió el soberbio espectáculo de las primeras flores que comenzaron a brotar al octavo día tras el cambio de luz.<br />
Los gruesos pistilos, blanquecinos y brillantes tomaban vida desperezándose y desenroscándose por minutos, conformando racimos compactos a través de los cuales se abrían paso laboriosamente, las puntas afiladas de las hojas que brotaban entre las flores para mostrar con orgullo la fina película de perlas colmadas de thc que las cubrían.<br />
Por la casa de Mateo habían desfilado todos sus colegas cultivadores y todos habían reconocido la extraña belleza de aquellos cogollos incipientes; por primera vez en la vida, Mateo sentía algo parecido a la vanidad surgida del halago y la sana envidia.<br />
Hasta que una mañana las plantas comenzaron a mostrar síntomas de lo que parecía una enfermedad. Cuando Mateo descorrió las cortinas del indoor, sintió un escalofrío recorriendo toda su espalda. O sus ojos le engañaban o las plantas habían recibido una visita nocturna. Las hojas más grandes habían languidecido, perdido su particular brillo y parecían algo mordisqueadas….el resto de las plantas no parecían dañadas. </p>
<p>Mateo vació el armario y lo fumigó, revisó cada hoja de cada planta con una lupa, pero no encontró ningún parásito. A medida que los días transcurrían, las nepalíes se iban deteriorando; las hojas no parecían reaccionar a riegos ni a abonos. El proceso de floración había quedado detenido de tal manera que parecía haberse levantado una burbuja invisible que aislaba a las plantas del ambiente perfectamente controlado en el cual las flores habían empezado a eclosionar. Algo que podía ser un insecto microscópico, un parásito o un hongo se había apoderado de las plantas, había detenido su acelerado y vigoroso ritmo para dejarlas paralizadas y mustias, sin permitir su desarrollo… pero sin terminar con ellas. Por el contrario, su color era cambiante, los tonos amarillos, ocres y verdes secos parecían recorrer la planta sin instalarse en un sólo punto. Las hojas que un día parecían haber muerto mutaban y reverdecían al día siguiente. Las que un estaban sanas al amanecer, se resecaban y enrojecían por la noche.<br />
El granate de las flores más tiernas se tornaba en marrón ajado en cuestión de horas. No se marchitaban progresivamente. Enfermaban y sanaban aleatoriamente. Sin progresar. Sin detenerse.</p>
<p>Ningún consejo servía, nadie había visto nada parecido.<br />
Todos los que habían admirado las plantas un par de semanas antes, no daban crédito al estado catatónico en el que se encontraban ahora. Ningún remedio, ni siquiera los de los cultivadores más experimentados era el adecuado parta poner fin al misterioso mal de las nepalíes, por el contrario, se multiplicaron las hipótesis, desde un insecto desconocido probablemente “importado” desde Kathmandú, hasta una tara genética en las semillas nacidas y criadas en las desérticas tundras, que imposibilitaba una próspera producción en el cultivo interior. </p>
<p>Cansado de examinar las fláccidas hojas, anverso y reverso para descubrir a los partícipes del prohibido festín, y al no obtener resultados, Mateo comenzó a sospechar que el problema lo podrían haber ocasionado sus otras plantas; ellas eran las responsables de la enfermedad de sus adoradas índicas, así que se deshizo de las demás y volvió a desinfectar el indoor. En su obsesión por la higiene, Mateo saneó cada rincón, cada juntura, cada resquicio del armario. Lo pintó y cambió todos los cables de las lámparas, los ventiladores y los tubos… sin embargo todo parecía inútil; las plantas permanecían distantes, lánguidas y acorraladas.<br />
En Mateo, sin embargo crecía la desesperación. Al principio de la cuarta semana desde que todo había empezado, después de tener una discusión monumental con su novia, Mateo rompió a llorar.<br />
Sentado en el taburete, a la puerta del indoor, Mateo lloraba desconsoladamente. Con los puños cerrados golpeaba sus rodillas devastado por la misma desesperación e impotencia de quien tiene a un ser querido postrado en un coma profundo y letal.<br />
Entonces lo oyó.<br />
Desde el interior del armario, directamente a su cerebro, llegaba un lamento. Mateo se incorporó y miró a su alrededor, se acercó a la pequeña ventana que tapaba una abertura cubierta con plástico transparente.<br />
En el interior dominaba la semipenumbra de la bombilla de espectro verde instalada en el armario; reinaba una calma casi funeraria y más que un refugio dedicado a la vida y sus milagrosas transformaciones, el indoor de Mateo parecía una cripta fría e inhóspita.<br />
Mientras miraba con ojos congestionados a las agonizantes plantas, en su cerebro empezó a crecer la sensación de estar oyendo un insistente murmullo, una letanía a cuatro voces que llegaba monótona a sus oídos. Cuando las pupilas de Mateo se acostumbraron al tenebroso verdor del interior del armario, sus ojos pudieron apreciar el leve temblor que sacudía a las plantas. En la mente de Mateo el susurro se transformó en un ruego y el ruego… en súplica. </p>
<p>¡¡¡ Ayúdinos!!! ¡¡¡Por favor!!! ¡¡¡Sálvanos, Matío!!! ¡¡¡ Bhahrum, Bhahrum!!! </p>
<p>Mateo no tuvo duda, las nepalíes estaban pidiendo socorro.<br />
Las plantas (¡las plantas!), le estaban hablando. Pedían ayuda y él había sido capaz de oír su quejido, un quejido inhumano y profundo, unas voces telúricas de extraño acento que luchaban por abrirse paso entre la confusión, mezcla de pánico y sorpresa que a esas alturas era cómo un zarpazo en las entrañas del acongojado Mateo.</p>
<p>De repente, se hizo el silencio. Las plantas dejaron de vibrar. Mateo, conmocionado, se restregó con el puño de la camisa la mezcla de mocos y lágrimas que le empapaba el rostro y volvió a sentarse en el taburete en un intento de recobrar la calma.<br />
Pero no pudo.<br />
En ese mismo instante, Mateo supo que algo terriblemente parecido a la locura, acababa de apoderarse de el.</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/maya/blognepal2.jpg" width="350" height="263" class="imgcen" /></p>
<p>Parte 2</p>
<p>¿Locura? Esto no ha sido un simple subidón en un mal momento. Lo que acaba de ocurrir ha sido real. Me he pasado con Ana, llevo un mes pasándome con ella y me ha mandado al carajo. La culpa es mía por pensar que ella me comprendía, pero no, ella va a lo suyo. Ignora lo que me pasa, ni yo mismo lo sé.<br />
Lo único que sé es que tengo que encontrar la solución. Ellas me lo han pedido. He sentido su sufrimiento durante un mes, pero esta tarde lo he escuchado.<br />
¿Locura? Imposible. Ha sido real. Y yo sabía que esto iba a suceder. Sabía que no todo estaba perdido. He hecho bien en no tirar la toalla con mis nepalíes. Mis niñas mimadas. Mis diosas Cannábicas. Quieren dármelo todo y yo quiero dárselo todo a ellas. Pero necesitan mi ayuda, necesitan de mí. Tengo que encontrar la solución. ¿Qué palabra repetían? ¿Barun? Tengo que averiguarlo. No me importa lo que piense Ana. No me importa lo que piense nadie. Barun, ¿Qué demonios será eso?... </p>
<p>Mateo fue recobrándose, poco a poco, del trance en el cual había estado inmerso y comenzó a sentirse despejado y liviano. Se lavó la cara y se remojó la nuca, los ojos le ardían y se sentía aún pegajoso y rescaldado.<br />
Pensó en darse una ducha y refrescarse. Llamar a Ana…</p>
<p>Antes de que pudiera tomar una decisión, Mateo sintió algo parecido a la fuerza de un imán tirando de él con insistencia. Salió del baño y se dirigió al estudio.<br />
Dejó de sentir ese extraño impulso cuando se sentó en la silla del ordenador y encendió la torre. Tan sólo sus manos parecían conservar un magnetismo electrificante, cuando empezó a teclear sintió que las yemas de sus dedos eran ventanas abiertas a cualquier rincón, por escondido que éste estuviese.</p>
<p>Llevaba muchas búsquedas infructuosas a sus espaldas. Había recorrido foros de cultivo, páginas agrícolas en general. Había consultado direcciones de laboratorios, estudios científicos sobre plagas. Enfermedades tropicales. Insectos poco conocidos. Pesticidas y fertilizantes.<br />
Pero hoy por fin, las plantas le habían hablado y le habían dicho algo.<br />
Una clave quizás. Una palabra desconocida. Barun. Barun.<br />
Al recordar las voces insistentes y quejumbrosas de las matas, su extraño acento, Mateo experimentó una morbosa sensación de complicidad malsana y prohibida. Algo físico que le dejo la boca seca y una punzada en su entrepierna.</p>
<p>Sus dedos teclearon la palabra “barun”, pero su búsqueda no le llevaba a nada que tuviera que ver con ningún tipo de planta.<br />
Pero Mateo no podía parar. Recorrió todos los resultados posibles, sin importarle el tiempo que eso le llevara. A su alrededor el tiempo no se detuvo, avanzó la noche, enmudeció la calle. Mateo probó con distintas combinaciones, “varun”, “barjum”… sentía que se acercaba y no estaba dispuesto a flaquear.<br />
A las 4 de la mañana, Mateo fue a la cocina y se preparó un café bien cargado. Ya había perdido la cuenta de los porros que se había fumado, junto al cenicero lleno de colillas, un papel garabateado con direcciones, páginas Web y con la palabra “barun” escrita de todas las maneras posibles. Decidió intercalar una hache y sus dedos le llevaron de nuevo a lugares insospechados.<br />
Cada vez más lejos, pero cada vez más cerca. </p>
<p>Finalmente, como quien prueba las piezas de un puzzle hasta encontrar la que se ajusta… Mateo encontró la pieza que le faltaba: una segunda hache. Tecleó la palabra “bhahrum”, le dio con fuerza a la tecla de enter y contuvo la respiración. 1.222 resultados.<br />
Uno a uno, fue visitando todos los sitios, sin desechar uno sólo. Comenzaba a amanecer y con los primeros ruidos aparecieron también las primeras luces. Mateo cerró las persianas y descolgó el teléfono. Ahora que había encontrado su propia luz en la búsqueda no estaba dispuesto a permitir interrupciones. </p>
<p>Bhahrum le llevó a la India. A la frontera con Nepal.<br />
Bhahrum era una deidad hindú. Sangrienta y vengativa. Habitaba en una cueva y enloquecía a los ascetas. Gobernaba los ciclos de las plantas y castigaba o premiaba a los agricultores. De él dependían las cosechas, las riquezas, la vida.<br />
Mateo cerró los ojos y recordó intensamente sus días en Kathmandú. La grandeza del paisaje. La limpieza de sus cielos…</p>
<p>De pronto, un resplandor le hizo parpadear.<br />
Se restregó los ojos y miró la pantalla de su ordenador.<br />
Durante los breves segundos en los que Mateo había cerrado los ojos para abandonarse al recuerdo, sus dedos agarrotados abandonaron también tanta tensión acumulada y descansaron sobre el teclado; de la combinación de teclas que presionó y qué él mismo desconocía, surgió una página extraña y sorprendente, diferente a cuantas había visitado últimamente. El brillo de sus colores naranjas, marrones y negros hipnotizaba al primer golpe de vista.<br />
Unas letras naranjadas envueltas en llamas parecían flotar en un espeso líquido, como algas encendidas en imposible danza.<br />
El corazón le latía desbocadamente y sentía que sus dedos aferrados al ratón, eran incapaces de dirigir la enloquecida flecha que brincaba de esquina a esquina del monitor.<br />
BhahrumGrowShop, fue lo único que Mateo pudo leer, el resto de los caracteres le eran ininteligibles.<br />
Respiró profundamente mientas estiraba el cuello y realizaba círculos con la cabeza, en un intento de suministrar algo de sangre a su extenuado cerebro.<br />
Pero su mente estaba ya viajando por la recién descubierta página. Mateo sentía que en este viaje no era un polizón asustado y desconfiado, si no un viajero de primera clase.<br />
El cansancio físico y la flojera emocional, fueron despareciendo. A medida que avanzaba, Mateo se sentía mejor.<br />
La página tenía apenas semejanzas con las de los growshops que había visitado; por el contrario le recordaba a algunas webs psiconáuticas. Pero sólo en el primer momento. La sucesión de imágenes que paseaba por la retina de Mateo le llevaba progresivamente por vericuetos digitalizados de una magnitud refinada y desconocida, puertas que llevan a otras puertas, caminos estrechos que bordeaban desfiladeros abruptos e infinitos, al fondo de los cuales se divisaba el resplandor de las hogueras. La oscuridad teñida de rojos y naranjas. Si las páginas psiconáuticas, hermosas pero algo vacías le invitaban a viajar más allá de lo terrenal…BhahrumGrowShop le llevaba directamente hacia lo más profundo de la tierra, hasta el territorio donde se encuentra la frontera con el infierno…</p>
<p>Con la mirada fija en la pantalla de su ordenador, Mateo, excitado y fascinado descubrió que el infierno era un gigantesco grow-shop.<br />
Una cueva de enormes dimensiones en la que se apilaban sacos de semillas, tierra, piedras y arenas de colores. Un inmenso bazar en el que las montañas de estiércol y las lombrices, compartían espacio con los más finos objetos para consumir cánnabis. El infierno olía a marihuana. Las plantas de maría crecían por todas partes en gigantescas marmitas de barro. Con el dedo en el ratón, Mateo fue avanzando hacía una esquina, alumbrada por el resplandor de una hoguera.<br />
Mateo quería comprobar desde lo más cerca posible, si el parecido que había entre sus matas y las que habitaban en aquel tenebroso indoor era tan sólo un efecto óptico. El avance de la imagen se detuvo y Mateo dio un bote en la silla.<br />
Allí estaban. Sus plantas. Sus nepalíes. Altivas y robustas. Ajenas al sufrimiento y la enfermedad.<br />
Una inscripción en la gigantesca maceta, aparecía y desparecía con cadencial intermitencia. Invitando a entrar.<br />
Clic-Clic<br />
De la oscuridad de la pantalla comenzó a surgir, sobre un fondo que se iba transformando en algo similar a un papiro pero un poco más grueso y apergaminado, un remolino de letras y signos que flotaban en la nada, a la espera de una señal que las llamara a ordenarse.<br />
Pero esa invocación surgió de los propios labios de Mateo, que intentaba reconocer entre todos aquellos caracteres, alguno que le fuera familiar. Bhahrum –dijo Mateo en voz alta.-</p>
<p>Y las letras se ordenaron sobre la envejecida hoja de papel de cáñamo.</p>
<p>Acabas de invocar al dios Bhahrum. Has recorrido el camino acertado.<br />
Has sabido interpretar los signos y elevar tus rezos.<br />
Has sufrido el mal de la angustia y la zozobra.<br />
Has buscado la luz del fuego y el calor del sol que se esconde en las entrañas de la tierra. Avanzando valiente y decidido…<br />
Y ahora Bhahrum, quiere recompensarte. Acogerte entre sus adeptos.<br />
Sólo tienes que aceptar las condiciones, y tus cosechas serán prósperas y abundantes.<br />
Tus plantas no volverán a sufrir.<br />
Solo tienes que traerle más almas.<br />
Almas solitarias y enfebrecidas como la tuya.<br />
Bhahrum te dará todo lo que tus plantas necesitan, porque tanto ellas como tú le pertenecen.<br />
Acepta el pacto y no volverás a ver sufrir a tus plantas.<br />
Jamás.<br />
ACEPTA</p>
<p>Mateo aceptó el pacto. Desde el indoor, volvió a escuchar las voces de sus nepalíes coreando su nombre - Matío, Matío…</p>
<p>Después, la pantalla se quedo suspendida, negra y silenciosa. Mateo se levantó y como un sonámbulo vagando entre la vigilia y el sueño, se dirigió a la cama y se desplomó agotado sobre ella.</p>
<p>Hoy he vuelto a cosechar. La tercera cosecha en lo que va de mes.<br />
Cogollos compactos, sanos y cargados de trikomas. Secarán y curarán también en un tiempo record. El sueño de cualquier cultivador hecho realidad...<br />
Sin embargo, para mí, el sueño se ha convertido en una amarga pesadilla.<br />
Aquellos que comparten esta marihuana de extraordinaria calidad, no sabrán jamás (o quizás si) que con cada calada parte de su alma pasará a pertenecer al dios Bhahrum. Por mi casa desfilarán amigos y conocidos deseosos de probar la marihuana nepalí y de llevarse unas semillas. Vendrán recoger los pedidos de abonos y sustratos que me envían de no se sabe donde. Apreciarán el exquisito sabor y celebrarán el haber sido elegidos para cultivar. Pero también me hablarán de sus vidas, elevaran sus espíritus y abrirán de par en par sus mentes.<br />
Todos los pensamientos y deseos, procesados y amplificados por el thc, dejarán de ser propios y secretos. Yo escucharé ávidamente, sabiendo que todas sus debilidades serán bien anotadas en el siniestro diario de Bhahrum. El que todo lo sabe y todo lo controla. El que se apodera de los sueños. Bhahrum esperará agazapado y expectante, hasta que un día, cualquiera de ellos se sienta perdido y desesperado y acuda, como yo lo hice a la red.<br />
Un nombre, una letanía impregnará sus neuronas doloridas y cómo eternos penitentes fatigados y huérfanos de consuelo, teclearán la palabra buscando cobijo.<br />
Entonces Bhahrum aparecerá para ofrecerles un pacto. Un pacto que acabará con el sufrimiento y la desdicha. Como lo hizo conmigo. Quizá nunca lleguen a saber como perdieron su alma, en que momento exácto sus vidas dejaron de ser suyas para pertenecer a otra esfera más allá de la conciencia y de la razón.<br />
Serán esclavos de la noche y del humo perfumado que exhala la sombra del dios de la tierra y las cosecha. Y yo, Mateo Pez, habré sido el esbirro de Bhahrum, le habré allanado el camino y habré conducido hasta sus dominios a las incautas víctimas.<br />
Si creyera en los consejos, les daría uno, pero como no creo, solo les haré una advertencia.<br />
No pactéis </p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/maya/blognepal3.jpg" width="350" height="263" class="imgcen" /></p>
<p>__________________</p>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/12/05/el-pacto-mayabee-parte-1-si-creyera-dar-consejos#comentarios
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<title>De regreso.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/12/05/de-regreso-</link>
<pubDate>2005-12-05T15:15:47+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes y palabras</category>
<content:encoded><![CDATA[<p> He estado perdida...3 meses.</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/maya/flores copia.jpg" width="300" height="225" class="imgcen" /></p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/maya/limones copia.jpg" width="300" height="225" class="imgcen" /></p>
]]></content:encoded>
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<title>La Delta y yo</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/12/05/la-delta-y-yo</link>
<pubDate>2005-12-05T01:01:29+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">noticias</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.lacoctelera.com/myfiles/maya/meteosat-400-051128.jpg" width="400" height="272" class="imgizqda" /></p>
<p>'Delta' comenzó a sentirse desde primeras horas de la mañana en las islas más occidentales, pese a que el centro del fenómeno, que no llegó a tener ojo, pasó a centenares de kilómetros al norte del archipiélago. </p>
<p>La tormenta tropical se formó la pasada semana sobre el Atlántico y había permanecido tres días estacionaria al sur de las Azores. Este domingo reemprendió su viaje en dirección Este y se esperaba que rozase las costas canarias a últimas horas del lunes. </p>
<p>Ante las alertas de Protección Civil y Meteorología, la Consejería de Educación optó por suspender a mediodía las clases en los colegios. Pese a que el aviso fue repetido durante toda la mañana por la radio, muchos padres no acudieron a recoger a sus hijos hasta la hora habitual de salida. </p>
<p>Olas espectaculares</p>
<p>En el mar, los ferrys continuaron enlazando las islas con regularidad, mientras que en los puertos numerosas embarcaciones de menor calado fueron sacadas a dique seco para evitar los daños que pudieran producir el empuje de las olas dentro de las ensenadas. Asimismo, los buques de graneles, petroleros y portacontendores tuvieron que ser fondeados en sitios seguros para evitar que la fuerza del viento le hiciera chocar contra diques y otras naves. </p>
<p>Con las últimas luces del día, el vendaval había llegado ya a los127 kilómetros por hora en la localidad de Frontera (Hierro). El viento obligó a cerrar todas las carreteras de montaña que conducen a lo más alto de las islas, como El Roque de los Muchachos o el Parque Nacional de las Cañadas del Teide. </p>
<p>En el mar, las olas se convirtieron en todo un espectáculo en localidades como Santa Cruz de Tenerife, Puerto del Rosario y SantaCruz de la Palma. Espigones y diques fueron el centro de atracción para turistas y vecinos, que con cámaras de fotográficas y vídeos se dedicaron a tomar instantáneas del fuerte oleaje. Muchos ciudadanos resultaron empapados y las policías locales tuvieron que acotar las zonas donde la fuerza del agua amenazaba a los transeúntes. Ese fue el caso de Las Palmas de Gran Canaria, donde quedaron cortados dos carriles al tráfico rodado en la avenida marítima, dado que eran barridos por las olas. </p>
<p>Las previsiones apuntan que a lo largo del martes la situación vuelva a normalizarse en el archipiélago, aunque todavía la será muy complicada en el mar. </p>
<p>'Delta' es la segunda tormenta tropical que, aunque debilitada, llega a territorio español este año. Hace un mes lo hizo 'Vince', que afectó a las regiones del suroeste peninsular. 'Delta' es la tormenta tropical número 25 de esta temporada. </p>
<p><strong>LA DELTA Y YO.</p>
<p>Salía de trabajar, y cómo en el cuento de Pedro y el lobo, todos pensaban que los avisos de alerta se quedarían en nada... ésta isla es mágica, mientras nos avisaban de la tormenta, en muchos lugares de Tenerife, brillaba el sol y la brisa era suave.</p>
<p>Me metí en mi Citroen Saxo y enfile a mi casa, 60 kmts de autopista que acostumbro a hacer como si nada.<br />
Al pasar el túnel de Güímar... fue como entrar en otra dimensión, en el Valle confluían los vientos del norte con los del sur y las ráfagas de viento llegaban con tal violencia, que las piedras eran perdigones en la chapa del coche...</p>
<p>Lo que vivi en esa hora interminable es dificil de relatar. Por encima de mi cabeza y alrededor del coche, volaban objetos de todos los tamaños y formas, en medio de la autopista habían camiones volcados, coches parados, troncos, vigas, planchas. Era el caos y el abandono.<br />
Sorteé los conos y los focos de las obras de la autopista, a 20 a 30 Km/h, no más, sin reconocer ningun cruce, sin saber donde estaba, sólo el viento, las piedras y las explosiones de las torretas de la luz, al caer retorcidas por la furia de la naturaleza...<br />
Sentí el valor y el miedo, del que no tiene más escapatoria que huir hacia adelante... y que sea lo que dios quiera.<br />
Puse el CD, NO GURU, NO METHOD, NO TEACHER, si he de morir aplastada, que cojones!!! al menos junto a VAN MORRISON...</p>
<p>Llegue a casa. Con las piernas temblando y la adrenalina cómo único motor de mis actos. El parabrisas de mi coche estallado y en el cogote la sensación de haber sido acariciada, tan sólo acaraciada por la fría mano de la señora de la guadaña.... probablemente el fuerte viento se la arrancó de las manos y por eso todos  los que atravesamos aquel campo de batalla...salimos ilesos.</p>
<p>Cinco días después me voy recuperando del schock, la euforiam el miedo, el agotamiento....han dejado paso a la indignación, por la terrible negligencia cometida por las Fuerzas de Seguridad y de Protección Civil, que no cortaron a tiempo la carretera y nos dejaron a merced de la furia de la Delta, tormenta tropical.</strong></p>
<p>MAYA. </p>
<p>DICIEMBRE 2005
</p>
]]></content:encoded>
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<title>Algunas imágenes</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/08/15/algunas-imagenes</link>
<pubDate>2005-08-15T22:06:00+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>... del mundo ke me rodea.<br />
Pequeños detalles, fragmentos, instantes...</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/DSCF0618 copia.jpg" width="400" height="300" class="imgizqda" /> cualquier tarde en la playa...</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/morro copia.jpg" width="450" height="338" class="imgdcha" /> a cualquier parte.... </p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/bichoverde2 copia.jpg" width="400" height="280" class="imgizqda" />  a un centímetro de ti...</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/pikotas1 copia.jpg" width="400" height="300" class="imgdcha" />a pocos centímetros de ellas... </p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/cardo copia.jpg" width="400" height="300" class="imgdcha" />  cualquier flor...</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/telefono copia.jpg" width="400" height="300" class="imgizqda" /> cualquier voz ... </p>
]]></content:encoded>
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<title>Desde las calles de Lisboa</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/08/14/hoy-me-he-tropezado-con-tu-fotografia-despues-tantos-anos-me-he-tropezado-con-tu-rostro-poeta-aplicado</link>
<pubDate>2005-08-14T18:49:30+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes y palabras</category>
<content:encoded><![CDATA[<p> <img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/arrugas copia.jpg" width="300" height="225" class="imgizqda" />   Hoy me he tropezado con tu fotografía.<br />
Después de tantos años.<br />
Me he tropezado con tu rostro de poeta aplicado y dispuesto, con el joven de mirada ausente, de labios tristes que esperan los besos del verano. Amores clandestinos, hogueras de San Juan.</p>
<p>Hoy me he tropezado con tu recuerdo y casi me mata.<br />
Pero esta vez, la gaviota vagabunda que siempre fui, se ha dejado llevar por las mareas del pasado, para recordar al hombre que fue este muchachito serio de la foto de carné.<br />
Y he vuelto a pisar en sueños las estrechas callejuelas que nos llevaron a aquel rincón de las caricias.<br />
Tus manos multiplicadas por mil.</p>
<p>El viejo colchón navegando bajo mi cuerpo, y mi cuerpo de escamas y humedades navegando bajo el tuyo.<br />
Y mi boca en el cielo de tu boca de miel y salitre. Y el vino, que era verde (y no como el de Asunción, que ni es blanco ni es tinto ni tiene color...)<br />
Y todo el amor que llegó a dibujarse a pesar del cansancio y de la certeza del adiós.<br />
<img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/patio copia.jpg" width="300" height="225" class="imgdcha" /></p>
<p>Naufragué. Naufragamos.<br />
Naufragó la luna en la tristeza de un fado.<br />
Y en la playa de mi espalda reposaste fatigado.<br />
Y la yema de tu dedo guarecida en mi ombligo. Y mi melena enredada en tu rostro. Y tus besos, como musgo en mis pechos.<br />
Y ¿qué podías hacer?. Me diste el aliento que convierte a una simple mujer en una diosa de fuego.<br />
El segundo eterno.<br />
El drama del abandono total.<br />
¿Acaso lo dudas?...</p>
<p>Te dejé dormido. Caracolas arrullándote los sueños.<br />
La lluvia borró mis huellas transparentes sobre el empedrado de la triste Lisboa, adivinando en su letanía, mas besos marchitos en zaguanes y callejones.<br />
Pero hoy me he tropezado con tu fotografía y la vieja gaviota cansada de huir, ha vuelto a temblar en tus brazos.</p>
]]></content:encoded>
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<title>PARADOJA...</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/08/07/paradoja-</link>
<pubDate>2005-08-07T13:40:22+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes y palabras</category>
<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Triángulo Isósceles (el que tiene dos lados iguales y uno desigual).<br />
 </strong></p>
<p>Cuando Inés conoció a Juan estaba en pleno naufragio sentimental. Su relación con Carlos agonizaba. Vacía, humillada, cansada y dolida, juraba y perjuraba que jamás volvería a enamorarse de un hombre casado. Sin embargo tropezó con la misma piedra y rodó tras ella,  pendiente abajo, hacia los brazos de Juan.<br />
Se enamoró locamente y compró un billete de vuelta al infierno de las promesas, los sacrificios y la fiebre del triángulo.<img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/cabina.jpg" width="200" height="267" class="imgdcha" /></p>
<p>A pesar de todo Carlos no salió de su vida y un día reapareció con insistencia. Al principio Inés no quiso hacerle caso, se sentía profundamente comprometida con Juan, pero Carlos no se resignaba a quedar relegado al pretérito amoroso de Inés.<br />
Tras meses de llamadas, mensajes, reproches y súplicas, Inés decidió que de la misma manera que ella había sido generosa y comprensiva, y había sabido compartir tanto a Carlos como a Juan con sus respectivas esposas, ellos también podrían compartirla a ella; de esta manera no tendría que renunciar al cariño de aquellos dos hombres. Sería el perfecto triángulo Isósceles.<br />
El día que les comunicó su decisión, ninguno de los dos volvió a llamarla.</p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Recordando a Homero</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/08/03/recordando-homero</link>
<pubDate>2005-08-03T00:31:27+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes y palabras</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>Cuando Ulises regresó a Itaca...<img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/1 copia.jpg" width="100" height="90" class="imgizqda" /><br />
Besó a Penélope y notó que sus labios sabían a café cargado.<br />
Ella susurró " He esperado mucho y dormido poco. Esto me pasa por poner mi amor en un parrandero".Aunque acostumbrado ya a la dulzura del vino de Marón, Ulises apuró silenciosamente el trago de aquel paladar insomne, sin molestarse en explicar que la guerra de Troya y sus años de Odisea habían sido algo más que una parranda.</p>
<p>Cuando Ulises regresó a Itaca, era más un esqueleto cubierto de hombre, que un hombre cubierto de gloria. Pero que bello esqueleto.<br />
Vestido de harapos, curtida la piel al salitre y al sol, no enetendía como aquella mujer sin edad había decidido esperarle, aún sabiendo que podía haber elegido un sucesor en el trono y en lecho: "...y así que notes que a nuestro hijo le asoma la barba, cásate con quien quieras..."</p>
<p>Los ojos de Penélope. Amarras en la tormenta más negra. Garfios invisibles en la frente terrible de Polifemo. Los bellos ojos de aquella mujer dorada y tenaz, tejiendo y destejiendo amaneceres. Uno mirando a la tierra, otro siempre fijo en el mar. Dos miradas y solo una. Penélope, como una ciclópe salvadora, entonando cantos de sirena, alzando la copa del encantado brebaje, ahogando la soledad y el miedo, harta de los pretendientes, vagando por las colinas de Itaca.<br />
Las caricias que emergieron durante el encuentro, hicieron de aquel, el más ansiado de los retornos.<br />
Ulises recuperando poco a poco el reino del tacto, zozobrando en un mar de besos, descendiendo a las profundidades sin encomendarse a nadie.<br />
"Dame un respiro, Odiseo!", le dijo Atenea y se dio media vuelta, abandonándole por fin a su suerte.<br />
Ulises navegando afanosamente en los brazos de su esposa, lejos ya de la protección divina.<br />
Penélope, reina de las magas, embrujando al hombre a golpes de cadera. Urdiendo con dedos ágiles las canas de la barba del viejo marino. Acunándolo y seduciéndolo hasta dejarlo dormido sobre un lecho de algas y complicidades postergadas.</p>
<p>Al final, Ulises olvidando tempestades y traiciones. La sangre derramada y las desobediencias de sus marineros; recobrando la vida, ciñendo de nuevo la corona, honrando a su padre, abrazando a su hijo...<br />
Desnudos los pies. Perdida la mirada. Cumpliendo su destino. Dormidos el arco y las flechas sobre su pétreo regazo.</p>
<p>Dicen que Ulises se hizo de nuevo al mar, a fundar ciudades entre los tirrenos. Y que engendró otros hijos de otras reinas.<br />
De Penélope, nunca más se supo.</p>
<p>MayaBee.</p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Y a nosotras, no nos llaman la atención....</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/08/02/y-nosotras-nos-llaman-atencion-</link>
<pubDate>2005-08-02T17:26:14+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">Desvaríos</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>
<img src="myfiles/maya/masturbation-II.jpg" width="400" height="400" class="imgizqda" /></p>
<p>A los chicos, a los adolescentes se les llamaba la atención:</p>
<p>"Si te la meneas mucho, te quedarás ciego, y retrasado mental y..."<br />
pero ni por esas, nadie pensaba en los posibles daños "colaterales" que las prácticas masturbatorias podrían traer a la larga (y a la corta).</p>
<p>El sexo masculino no admite postergaciones. Es urgente e inmediato. Es visible. Es medible. Es un otro yo, con el que los muchachos establecen relación íntima tan pronto se presentan y se conocen.<br />
Desde niños no tendrán dificultad para explorar ya que siempre está ahí, reclamando su atención. La mano, la mente y el sexo forman un trio inseparable. Se proporcionan muy buenos ratos, placeres furtivos. Necesidades cubiertas... y no, NADIE SE QUEDA CIEGO.</p>
<p>A las chicas no nos han dicho nunca nada... eso es peor.</p>
<p>¿Por qué?</p>
<p><strong>SENCILLAMENTE, PORQUE DE NOSOTRAS NO SE ESPERA QUE NOS TOQUEMOS NADA.</strong></p>
<p>AMENÁCENNOS, PROHÍBANNOS, DÉJENNOS DESCUBRIR QUE MARAVILLOSO SECRETO SE ESCONDE ENTRE NUESTRAS PIERNAS..</p>
<p>LLAMENNOS LA ATENCIÓN.<br />
LLÁMENNOS MUCHO LA ATENCIÓN...</p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Manuel Vincent, el marino columnista.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/28/manuel-vincent-marino-columnista</link>
<pubDate>2005-07-28T15:01:34+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">libros</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>No entraré en detalles bigráficos. Aún vive.<br />
Manuel Vincent es uno de los escritores vivos, en lengua castellana al que todos los amantes de la literatura debemos de leer. Yo empecé por La novia de Matisse (si mal no recuerdo...) y sigo seducida por este contador de historias. "Los cuerpos sucesivos", "Son de mar", "La balada de Caín", son los títulos con los que he seguido disfrutando. Libros ligeros la mayoría con sabor a mediterráneo,el mar que lo arrulla...<br />
Personajes llenos de claroscuros, historias de pasiones naturales y ancestrales. Este marinero columnista nos ofrece su propia versión del discurrir cotidiano desde´la contraportada de El País, siempre me ha sabido a poco. Por eso leo uno tras otro cada uno de sus libros.<br />
Hoy quiero compartir este regalo con ustedes.
</p>
]]></content:encoded>
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</item>

<item>
<title>Me niego</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/27/me-niego</link>
<pubDate>2005-07-27T00:24:07+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">Desvaríos</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>Me niego.<br />
Me niego a que me digan como tiene ke ser la familia. Komo tiene ke ser mi familia.<br />
Me niego a creer ke mi modo de vida atente kontra ninguna institución, por milenaria ke ésta sea.<br />
Me niego a pensar ke la familia es un concepto ultraderechista y meapilas y ke tan sólo ellos pueden decidir lo ke es bueno o no para las familias.<br />
Y ke lo hagan los Peláez de turno, kon sus ocho hijos y su carita de opus dei todavía es comprensible. Aunke sobre el pito del cabeza de familia planee la ansiada vasectomía… (¿anticonceptivos? ¿ligadura? Eso es de  pendonas!!!).<br />
Que los abanderados del consevadurismo y la heterosexualidad antilujuria, salgan a la calle a protestar es hasta sano. Que aguanten las críticas, las amenazas y las deserciones.<br />
Pero que lo hagan de la mano de alguien que ha renunciado a la familia…<br />
Los curas y las monjas defendiendo el matrimonio y la familia heterosexual; invadiendo territorios íntimos, territorios inexplorados por unos y otras. No pueden hablar de lo ke no conocen. Ellos son los primeros en darle la espalda a la familia, por voluntad propia.<br />
A mi no me dio buen resultado la unión heterosexual y no he conseguido acercarme ni de pasada a la estabilidad familiar de los Peláez. Nunca recibiré el aprobación de Rouco Varela. El cardenal ke no le importa ke los homosexuales se unan ante la sociedad, pero ke no kiere ke se les llame matrimonio, ke no kiere ke adopten hijos, ke no kiere ke formen familias. La hipoteca, la declaración de la renta y la burocracia si puede ser compartida, pero no el amor. No el calor del hogar, ni las funciones escolares. Muy propio de las sociedades de derechas católicas…hipocresía y medias tintas. Puritanos de todos los credos e idelogías. Unidos si, pero no en matrimonio. Pues no les arriendo la ganancia. Se enfrentan kon un colectivo poderoso. El colectivo gay está asentado en la sociedad. Además goza de una excelente salud económica y si kieren kasarse, lo harán. Y si kieren adpotar hijos los adoptaran.<br />
Y no es ke yo sea una defensora del matrimonio, todo lo contrario. A mi me parece ke este empeño por el casamiento es una actitud convencional y burguesa. Pero allá cada cual.<br />
Lo ke no consiento es ke un señor kon sotana y mirada aviesa me diga ke las familias de mis amigos gays, esos ke krían a sus sobrinos y los hijos de sus amigos, son un peligro. Ke las familias donde falta un padre o una madre, o los dos… son un peligro.<br />
Me niego.<br />
Mi familia, mi amorfa y maravillosa familia, kon sus asilados políticos, sus angeles y sus demonios, sus gays y sus lesbianas, no atenta contra nada ni contra nadie.</p>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/27/me-niego#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>Bancos y trankilidad</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/26/bancos-y-trankilidad</link>
<pubDate>2005-07-26T23:37:51+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">imagenes y palabras</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>
TRAKILIDAD por Mayabee</p>
<p>A veces me meto en la red. Me enredo a buscar, una palabra, un nombre, una imagen, un concepto.<br />
La otra noche buscaba “tranquilidad”. La palabra. Cómo es algo que apenas he conocido en mi vida… me dio por buscar su significado. Quizás una receta. Una pista.<br />
¿Qué es lo que encontré? La gran superficie virtual de la tranquilidad.<br />
Seguros médicos, planes de ahorro, inversiones seguras.<br />
Créditos. Hipotecas. Protección del hogar. Ahorros con intereses.<br />
Toda una serie de productos (así es komo lo llaman) financieros, cuya adquisición asegura un total y absoluto estado de tranquilidad.<br />
Y me dije: “Ilusa. No sabías ke la trankilidad se compra? Pues va a ser ke no.<br />
Una voz salía del ordenador…. -“Disculpe señora, usted no está comprando está invirtiendo en tranquilidad, mejor todavía asegura su tranquilidad y la de los suyos….”<br />
Apagué rápidamente. Una tropa de señores encorbatados y de familias de anuncio en chalet adosado, con perro y monovolumen, me sonreían artificialmente.<br />
Los eche de mi cama.<br />
No sé donde se haya la tranquilidad. No sé donde se esconde.<br />
Para mi la tranquilidad se reduce a momentos limitados. Instantes fugaces y valiosos. No se queda. No persiste.<br />
Llega y se va.<br />
Seguiré intrankila, dejandome llevar en espera de ese momento mágico en el que nada te turba. Esa paz deseada que me pasará rozando mientras miró por el visor de la cámara. Mientras paseo por el campo. Mientras me fumo un buen porro.<br />
Mientras escucho una respiración sosegada a mi lado. Un korazón latiendo. Una risa. Una puerta en la madrugada. Una voz en el teléfono.<br />
Me bastará la trankilidad de los míos, para encontrar la mía propia?<br />
No se ke hacer, si decirles lo mucho ke me importa su trakilidad o dejarles en paz. Cada uno con propia su percepción de las cosas imperceptibles.<br />
También puedo recomendarles un producto de esos.<br />
Porke puede ke yo esté ekivocada, y la trankilidad permanente exista.<br />
Y se pueda comprar.</p>
<p><img src="http://www.lacoctelera.com/maya/imagen/banco2 copia.jpg" width="700" height="525" class="imgcen" /></p>
]]></content:encoded>
<comments>
http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/26/bancos-y-trankilidad#comentarios
</comments>
</item>

<item>
<title>A golpe de zoom. Cine y vida.</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/25/a-golpe-zoom-cine-y-vida</link>
<pubDate>2005-07-25T07:32:41+00:00</pubDate>
<content:encoded><![CDATA[<p>Habemus moda. Las camaras que desde la red te muestran cualquier ciudad. Sus barrios, manzanas, calles, azoteas y patios. El tráfico, las autopistas, desvíos, cruces y rotondas.<br />
A golpe de zoom, también podemos ver el planeta desde alguna capa de la esfera, cuyo nombre no me sé, en la cual hay instalada una cámara. Vemos el mundo mitad en sombra mitad a oscuras...como siempre divididos. Yo no consigo emocionarme ni encontrarle el sentido a ninguno de los dos, aunque en especial la cámara que intenta seguir tus pasos y enseñarlos en la red, por muy poca resolución que tenga la imagen, me produce  un morbo que aún no sé definir. Más que nada es una especie de dejávu cinematográfico.<br />
Y es que el cine ya había inventado camaras espías, satélites silenciosos, grandes hermanos, mundos felices, correos electrónicos y cazadores de androides. Ahora en mi oficina me piden insistentemente que observe y me maraville ante la precisión de una cámara que ya me había enseñado Harrison Ford varias veces.<br />
Me asusta el progreso en su sentido más filosófico, pero ese morbo de la cámara y el satélite me dice que las profecías Georges Méliès y la ciencia ficción al final es de carton piedra cómo las pirádimes, la muralla china y todos los lugares que han existido en este planeta y que ya nadie los verá nunca, bombardeados, quemados, arrasados por el hombre o la propia naturaleza.<br />
Cuando el hombre llegó a la luna, un pastor miraba al cielo y no se lo creía.<br />
Yo no tengo recuerdos y me gusta replicar.</p>
<p>Mayabee<br />
25 julio 2005<br />
05:25
</p>
]]></content:encoded>
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http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/25/a-golpe-zoom-cine-y-vida#comentarios
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<title>De madrugada</title>
<link>http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/25/de-madrugada</link>
<pubDate>2005-07-25T06:02:08+00:00</pubDate>
<category domain="http://www.lacoctelera.com/maya">Desvaríos</category>
<content:encoded><![CDATA[<p>Buenas, llevo muchos días trabajando de noche y me siento un poco anfibia...<br />
Las voces de la noche, susurran con especial cadencia. Me fumo algo.<br />
Pero, decididamente no estoy muy inspirada. Sigo contando los muertos de la tv.<br />
Mi alma acaba de ser zona catastrófica.</p>
<p>Mayabee.
</p>
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http://www.lacoctelera.com/maya/post/2005/07/25/de-madrugada#comentarios
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