Desde las calles de Lisboa
Hoy me he tropezado con tu fotografía.
Después de tantos años.
Me he tropezado con tu rostro de poeta aplicado y dispuesto, con el joven de mirada ausente, de labios tristes que esperan los besos del verano. Amores clandestinos, hogueras de San Juan.
Hoy me he tropezado con tu recuerdo y casi me mata.
Pero esta vez, la gaviota vagabunda que siempre fui, se ha dejado llevar por las mareas del pasado, para recordar al hombre que fue este muchachito serio de la foto de carné.
Y he vuelto a pisar en sueños las estrechas callejuelas que nos llevaron a aquel rincón de las caricias.
Tus manos multiplicadas por mil.
El viejo colchón navegando bajo mi cuerpo, y mi cuerpo de escamas y humedades navegando bajo el tuyo.
Y mi boca en el cielo de tu boca de miel y salitre. Y el vino, que era verde (y no como el de Asunción, que ni es blanco ni es tinto ni tiene color...)
Y todo el amor que llegó a dibujarse a pesar del cansancio y de la certeza del adiós.

Naufragué. Naufragamos.
Naufragó la luna en la tristeza de un fado.
Y en la playa de mi espalda reposaste fatigado.
Y la yema de tu dedo guarecida en mi ombligo. Y mi melena enredada en tu rostro. Y tus besos, como musgo en mis pechos.
Y ¿qué podías hacer?. Me diste el aliento que convierte a una simple mujer en una diosa de fuego.
El segundo eterno.
El drama del abandono total.
¿Acaso lo dudas?...
Te dejé dormido. Caracolas arrullándote los sueños.
La lluvia borró mis huellas transparentes sobre el empedrado de la triste Lisboa, adivinando en su letanía, mas besos marchitos en zaguanes y callejones.
Pero hoy me he tropezado con tu fotografía y la vieja gaviota cansada de huir, ha vuelto a temblar en tus brazos.

breavman dijo
Te comprendo muy bien, hace unos meses y a raíz de encontrarme una fotografía entre las páginas de un libro comencé a escribir mi bitácora de insomnios...
14 Agosto 2005 | 07:07 PM