LA MATE PORKE ERA MÍA...
La maté porke era mía.
por Mayabee
En ke momento el amor se transforma en odio ciego y suicida? Dónde se cuece tanta violencia y negrura?
En ke entraña se aloja el núcleo del núcleo de la célula madre del rencor y la rabia? Ke chispa enciende el fuego ke hace ke un hombre desee aplastar a su compañera como si fuera un insecto?
Nos desayunamos con historias teñidas de sangre y venganza. Nos acostumbramos –impotentes- a aceptar ke una mujer en algún momento fue una posesión privada cuyo dueño, cegado por los celos y el miedo al abandono, se atribuyó el poder de poner fin a su vida.
Después de la tortura diaria, los gritos, las palizas y las violaciones, no viene la ansiada libertad. Después de tanto sufrimiento y humillación… si acaso se atreve a plantar cara, viene la muerte.
Y en ocasiones con testigos de excepción: los hijos.
Y yo me pregunto: En ke lugar crece la fatal semilla?
Porque esto ya no es anecdótico. No es un caso aislado. No tiene credo, ni color. No es de akí, ni de allá. Es de cualkier lugar.
Sin duda hay un gen latente en el mapa del sexo masculino, ke si se despierta, es capaz de fagocitar cualquier atisbo de cordura ke pudiera ayudar a encajar la derrota y el desamor…
Y cada semana una nueva muerte. Y cada mes una nueva estadística.Y yo me fijo en los hombres, en los ke me rodean.
Niños, jóvenes, maduros, ancianos… y no me puedo creer ke en ellos pueda habitar –por defecto- la crueldad necesaria para matar a una mujer en presencia de sus hijos.
Pero mañana o pasado, pronto muy pronto, sucederá de nuevo.
Y yo me pregunto:
¿En ke momento? ¿En ke lugar? ¿Ke grado de dependencia emocional arrastra al hombre a la desesperación y lo convierte en el niño rabioso ke rompe enfadado su juguete?
En ke oscura parte del cerebro o del alma masculina se produce la aterradora transformación a través de la cual, el hombre deja de ser esposo, compañero o novio y se convierte en el juez y el verdugo de una mujer, que como si fuera un objeto... jamás le perteneció.



antitodo dijo
Si un hombre llega a casa agobiado por culpa de un trabajo de mierda en el que se ha esforzado mucho y luego se ve a su mujer que no se esfuerza nada en casa, que esta todo sucio, mal hecho, es normal que se cabree, y si para colmo la mujer quiere dejarlo! Las mujeres se estan creyendo que valen mucho y van mal.
25 Enero 2006 | 09:42 PM