Desde el Universo Literario a la Literatura del Universo
Un 14 de junio de 1986 en Ginebra, un hombre enfrentaba su ultima invencion, la ultima puerta de su propio laberinto, moria Jorge Luis Borges.Le precedia una vida dedicada al magisterio literario, a la observacion filosofica y al dialogo con la eternidad.
Borges fue hombre, que en vida separo las aguas, sembro admiracion y reproches, cosecho amores y odios, y que hoy la sola presencia de su nombre une criterios, claro la muerte nos dejo su silencio y a todos sus interpretes ( Borges creia que las traducciones pueden mejorar o despeñar una obra literaria, no muy lejos deben estan los vindicadores de idolos). Es mejor entonces, olvidarnos de ese otro Borges y hablar de el mismo.
Tal vez un hombre nunca pueda transmitir a los demas la imagen que se tiene de si mismo, que como una sombra se proyecta deformando sus formas y Borges lo sabia, e hizo de ello uno de sus juegos favoritos.
Yo cerebro a Borges, no solo por sus libros, sino por sus sabios consejos literarios, por compartir su biblioteca conmigo y permitirme descubrir a Swedenborg, a Thomas De Quincey, las sagas nordicas y las noches persas. Por dejarme redescubrir a Stevenson y Wells que se me habian escapado ignorados en tiempos adolecentes. Mi deuda con este hombre excede mi capacidad de enumerarlo.
A Borges llegue por Schopenauer, al que llegue por Nietzsche al que llegue por las derivaciones de una frase, "dios a muerto".Quien sabe si en esta cadena magica que son las letras, no llegare algun dia a volver a encontrarlo, con otro nombre, en otro universo.
