Sagrera. Se abren las puertas. Línea roja. Mujer de 51 años. Hombre mayor, tendría más de 70. Ella: Porque ayer acompañé a una prima mía al abogado, y ya me lo dijo él, que yo no tenía ni un pelo de tonta. Que se me notaba. Me lo vió, si si, y tiene razón. Claro, y no es que mi madre me pariera lista, me parió como a cualquiera. Todos nacemo...