Con K de lujaka

(Como Ana, después de SemanaSanta, tiro de congelados. Enmendándole la plana, no a Carlos Fuentes sino a la mismísima Showroom)
El lujo vale un euro. O menos, porque ya había revistas gratuitas enfocadas así (la muy gratuita Romantique&chic)
A pesar del anodino paseo por los lugares comunes del lujo: el caviar, el coleccionismo, la piel de pitón, etc. De las erratas y errores de traducción. De esa "e" tirada en la cabecera con tan poco cariño. De lo impersonal de su grafismo. De su mala estructura como dice Margarita. La revista, como dice Ana, está mejor de lo que cabía esperar. Mejor que el atroz Vogue patrio. Nunca la compraré.
Me asusta lo que significa este precio (aunque sea de lanzamiento): Que se paguen unos sueldos cada vez más ridículos a redactores, traductores y diseñadores. Que lo promocional haya invadido los contenidos. Que los textos de calidad sean un concepto en extinción (que pocas revistas de "lifestyle" se pueden realmente "leer" hoy en día)
Amo la revista como formato. Podría ser un terreno de libertad, de innovación, de disidencia. Pero cede ante el avance de lo comercial, que acota progresivamente la creatividad. Money killed the magazine star .

bob dijo
Tienes toda la razón, Antoño: el dinero. Las prisas. Igualar por debajo. Los lugares comunes. La dictadura de los comerciales casposos... la lista de asesinos es larga. Yo insistiría en una nueva propuesta editorial: Las Condenás
28 Marzo 2005 | 04:52 PM