y al final del día, el amor
Antes de acabar el día, unos versos para reflexionar sobre las vivencias del día, esta vez centradas en el amor.
Momentos de placer atemporales
Me miras a los ojos y presiento
piel y sangre ardiendo en tu mirada
imán que me atrae hacia tu nada
me falta, por faltarme, hasta el aliento
Quiero plasmar el mundo en un momento
lanzarte mis desmanes en manada
susurrar la canción nunca cantada
ser de tu sed de amor el alimento
Envuelta frente a mí en suaves tules
gózame y aplaca el dulce tormento
que hiere mi piel con mil cristales
Guía mis sentidos hasta los azules
cielos donde acaba el sufrimiento
placer y amor de sueños inmortales
Un canto al amor con alguna licencia poética y un guiño a Miguel Hernández.
Que los sueños os sean propicios.
Modesto.
