Siempre he pensado que hay gente a la que no puedes morir sin ver en directo, por eso de ser un poco/bastante melómana/mitómana, y en mi lista de imprescindibles aunque casi imposible por edad, precio de las entradas y poca frecuencia de visitas, estaban:
- Madonna (a ver si ponen a la venta las de Madrid, joder)
- Bruce Springsteen
- Rolling Stones
- U2
Pues ya puedo tachar uno, Bruce Springsteen. Ayer, por fin, disfruté de su directo después de unos 7 meses de espera desde que compré la entrada para asistir a un concierto suyo en el Camp Nou, que tiene guasa que mi primera (e impresionante) visita al campo del Barça sea para un concierto, pero bueno. La primera pega empezó con la llegada al campo, que no tenía claro por donde ir... pero se solucionó rápido preguntando. La segunda pega... que no sabía por donde leches se entraba, pero preguntando otra vez se llega a todas partes. Y la tercera fue encontrar el sitio, que manda narices, estaba en a tomar por culo a la derecha, a un huevo de distancia del suelo real y yo con mi fobia a las alturas. Pero por lo menos estaba en la fila 1 de la gradería y no tendría que soportar al típico rancio que se pone de pie y no te deja ver, esta vez la rancia que se pone de pie sería yo. Seeeeeeeeeeeeeh!!!!!! Venganzaaaaaaaaaaaa!
Llegué a mi sitio como una hora antes de que empezara el concierto... o eso me pensaba yo, porque tenía que empezar a las 21.30... y realmente comenzó a las 22.07 (que miré el reloj del movil xDDD). Realmente el montaje era espectacular y aunque no conocía demasiadas canciones (aunque algunas sí, pero las que más conocía como Streets of Philadelphia por la que ganó el Oscar a mejor canción y Born In the USA no las tocó) se me pusieron los pelos como escarpias sólo empezar. Porque el Boss tiene una fuerza en directo que no se transmite en los discos. Tenía un mega escenario en el que podía moverse a gusto, bromear con la banda y los cámaras que nos hacían más fácil la visión a los que estábamos lejos a través de unas pantallas gigantes situadas en los laterales, y no le daba miedo acercarse al público. Me dio la sensación de que no es de esas personas que le da miedo recibir el cariño del público, sino al contrario: Había cuatro puntos clave en el escenario en los que el Boss podía tener contacto directo con sus fans, e iba a estrecharles la mano, a cantarles y a hacer bromas con ellos siempre que podía. Recogió carteles de la gente del público con títulos de canciones que la gente pedía, y los dejó en el escenario... y en algunas de las canciones como Rosalita, Bon to Run o I'm Gonin' Down Down Down (que este ya era en plan profesional: un cartel LED, de esos que hacen luces, con el nombre de la canción que dejó alucinado al mismo Springsteen y lo enseñaba a las cámaras con cara de sorpresa) enseñaba el cartel anunciando la canción que venía a continuación. Un gesto amable, como tantos, para los asistentes, como el hecho de que siempre que viene a Barcelona intenta dirigirse al público en catalán, lo que hace que los que somos de aquí valoremos el esfuerzo, que sepa quienes somos y valore nuestra identidad. Medio en catalán, medio en inglés se comunicaba con nosotros durante el concierto.
Temazos como Tougher Than the rest (que cantó con su esposa, que forma parte de la banda que le acompaña, The E-Street Band), This hard land, Murder Incorporated, Living in the future, The River (en el que fue corriendo desde una punta del escenario para acabar resbalando de rodillas en el suelo y sacando la lengua a la cámara con la que casi se choca xD), The rising, Long Walk Home, y los mencionados Born To run, I'm Going Down Down Down y Rosalita, amén de una recopilación de éxitos del rock& roll más clásico y una versión ultra larga del Twist & Shout de los Beatles para terminar que duró como 10 minutos, combinado con un "Baaaaaaaaamba bamba" a media canción. Hacia el final del show invitó a uno de sus hijos a tocar con él una canción de aires irlandeses que creo que se llama American Land o algo parecido, y el resto de su prole (que tiene unos cuantos hijos el hombre...) y su mujer, a la que no tiene reparos en mostrar su cariño y es de agradecer.
Lástima que me tocó una de las gradas más aburridas del estadio... hasta que no tocaron Born To Run y salvo alguna excepción, todo el mundo sentado, aunque los últimos 45 minutos los pasamos de pie. Menos mal porque me dolía el culo de una manera...
3 horas de concierto que me hicieron comprender porqué Bruce Springsteen es el Jefe. Pero no un jefe cualquiera, sino un jefe divertido, simpático, que sabe que su éxito lo debe a aquellos que le siguen y que les corresponde con gestos amables. Un jefe que se desvive.
Gracias al Boss y a la E-Street Band (pedazo de músicos que son, por el amor de Dios!) por haberme enseñado una nueva lección de música, y por enseñar al mundo que el buen rollo y el buen ambiente son la marca de la casa y lo que hace que la gente se una para escucharles.
Llegué a casa a las 3 de la mañana después de conocer a una tropa de italianos locos en la parada del nit bus con la sensación de haber estado en un concierto mítico, en uno de los mejores de mi vida.
Había una vez un señor que se llamaba Andy LaPlegua (el de la foto, que da miedo pero en verdad es majete) que vivía en el norte de Europa que fundó un grupo que se llamaba Combichrist, y este grupo parece que molaba... y yo me enteré hace unos pocos años, además de enterarme de que estaba como un queso azul de bueno... total, que el año pasado este señor decidió visitar Barcelona en su gira "What the f***ck is wrong with you tour" y obviamente fui a verle... madre del amor hermoso qué directazo!!
Pues un año y pico después de ese realmente fabuloso 3 de marzo en el que esperaba conocerle pero no pudo ser por exigencias de un guión que no existía, Andy y sus chicos volvieron a mi ciudad. Y esta vez... mejor aún que el año anterior. Potencia, salvajismo, caras de diablillo, sipis volando, baquetas con vida propia, movimiento constante... esos son solas algunas de las palabras que pueden definir ese concierto, teloneados por unos Invaders From Mars cada vez más en estado de gracia, por supuesto.
Aunque me han comentado que comparado con Madrid el concierto de Barcelona fue una mariconada, lo disfruté como si tuviera 5 años y con llamada a iori incluida (se que me odia a veces, pero como me quiere demasiado no se lo tengo en cuenta xD) en pleno Blut Royale. Este y otros temas como Electrohead, Get Your Body Beat o This sh***t will f**ck you up (que dejaron como último tema del 2º bis) y alguno de los nuevos, resonaron en mis oídos mientras me liaba a hacer fotos (pensando "Andy, quedate quieto de una vez ya que me salen borrosaaaas!!!") y bailaba al tiempo. Resumen: BRU-TAL!!!!!!!! estos chicos son la leche. Y dunia, alucinando con el batería, un monstruo de las baquetas, tanto que la mitad de las veces ni se enteraba de que le estaba hablando xDDDDDDD
Después Demonix. Fiesta simpática, conocimos a los chicos de Combichrist todos majetes ellos. Fotos, autógrafos, un poquito de conversación y se fueron en nada y sin que nos enterásemos.
En cuanto a Invaders From Mars, los teloneros, cada vez me gustan más, sobretodo porque los conozco personalmente y son una gente muy maja, la pena es que les salgan pocos bolos. No suele ser el tipo de música que escucho habitualmente, pero para ser un electro bastante tirando hacia el industrial que se me hace a veces difícil de escuchar, no están del todo mal. Quizás con el rodaje y la costumbre que estoy adquiriendo hacia los sonidos más duros, me acaben gustando del todo
A veces nos da por ver películas clasificadas como "para menores"... pero ¿es que hay mejor manera de pasar una noche que viendo una película que te hace volver a un maravilloso mundo de fantasía? Supongo que los habrá que responderán a esta pregunta con un rotundo "Sí", pero para mí, a veces todos necesitamos recuperar ese niño que llevamos dentro, y esta era la excusa perfecta de verla... Esta y porque habíamos visto la primera y, porque no decirlo, nos había encantado, por la misma razón: en realidad somos niños grandes.
La historia de los 4 reyes de Narnia continúa en Londres, donde llevan un año (terrestre, claro, pero en Narnia el tiempo no pasa igual) esperando la llamada que les haga volver... y esa llamada llega de la mano del príncipe Caspian, legítimo heredero al trono de Narnia y que al que su propio tío intenta asesinar. Intrigas principescas para una historia frenética, que no aburre, con bastantes dosis de violencia (creo que había tiempo que no veía una peli teóricamente catalogada como "Para todos los públicos" con tantas tortas y tanta sangre) y algún que otro apunte divertido para los adultos (o padres que acompañan a sus retoños a verla... o adultos en proceso de recuperación infantil como yo, jejeje).
Lo más impresionante, la fotografía. La verdad es que las localizaciones son inmejorables. Los actores, varios de ellos de muy temprana edad, impecables, y los efectos especiales... impresionantes. Realmente los aspectos técnicos de la película (salvo un pequeño fallo de proyección al final de la película que se veía un pelín borrosa) son prácticamente inmejorables, aunque echamos en falta el armario de la primera película... pero de todas maneras, debo decir que me ha encantado, y la he disfrutado tanto o más que la primera película (titulada Crónicas de Narnia, el León, la Bruja y el Armario) y que la recomendaría para aquellos que quieran despertar a ese niño interior del que hablé antes.
Un buen amigo, Alex, y su novia, Monica, me regalaron (entre otras cosas como un Cd de Him... ¬¬ xD que contra todo pronóstico me gustó y todo) esta joya del cómic español. Lo empecé ayer en el metro y hoy ya lo he terminado, porque es un libro simpático, agradable y divertidísimo... tanto que la gente en el metro me miraba porque iba partiéndome el culo sola en el metro mientras lo leía.
La historia no tiene ni pies ni cabeza, teóricamente tiene algo que ver (pero bastante poco, que la mitad de las veces pasa de una cosa a otra sin venir a cuento), pero te ries un montón, y los dibujos en sí son la mar de graciosos que te cagas, y en las viñetas más grandes salen personajes como Fry, Bender y Leela de Futurama, el camarero Moe de Los Simpson... en fin, grandes mitos presentes en la retina de todo friki que se precie mínimamente, y algunos para los que tienen alma más de dibujillos de peli como alguno de los animalejos de la peli Madagascar.
El dibujante, Enrique V. Vegas, tiene otras obras maestras como Vlade, Bill Kill... en las que parodia grandes personajes del cine que tienen grandes dosis de humor de lo más absurdo. En el libro además explica la vida, milagros y obra de este autor español de renombre con lo que... casi que no os lo explico yo que sino os jodo la historia jajajajaja.
Un cómic para pasar un buen rato, reírse, ligero y divertido para momentos de bajón. Ideal para el verano, el momento idóneo para pensar lo menos posible por culpa del calor.
De vez en cuando a Dunia y a mí nos da por ver alguno de esos taquillazos (como 27 vestidos, por ejemplo) que sabemos que poco tienen que ver con nuestra forma de actuar, ver la vida o de nuestro entorno, pero aun así los vemos porque son de esas películas que no nos podemos perder porque sabemos que nos arrepentiríamos toda nuestra vida... como es el caso que nos ocupa.
Sexo en Nueva York es la ampliación de una serie perfecta, simpática, divertida aunque a veces sufrida en la que se habla del amor, del sexo sin tapujos y de las relaciones personales en general. Y la película no deja de ser una ampliación, como he dicho antes, de lo que fue la serie, aunque hecho en falta las conversaciones sobre sexo entre las 4 amigas que forman este círculo (aunque alguna que otra hay... pero se trata el tema con menos frecuencia y sí con más pudor para hacerla más apta a todo tipo de público) y las apariciones de los personajes secundarios quedan demasiado relegadas a un segundo plano muy básico.
Carrie y su relación con Mr. Big (gracias a Dios que no lo tradujeron ni en la serie ni en la peli... aunque sí en el libro) siguen siendo el puntal de la historia, como pasaba en la serie, y la vida de sus amigas sigue también siendo importante, aunque ahora en menor medida. Por algo ella es la creadora de historias, la escritora, y la peli se relata, tal como en la serie, des del punto de vista de Carrie, casi todo gira en torno a ella, como debe ser. Samantha, Charlotte y Miranda son sus amigas de toda la vida y tampoco puede vivir sin ellas y sin conocer lo que les pasa en todo momento, y por eso forman parte importante de la historia también.
En cuanto a la moda... imposible contar los diferentes modelos que lucen todas ellas!!!! Es un desfile de moda en la gran pantalla, unos más espectaculares, otros menos acertados... en fin, como siempre ocurre en el mundo de la moda, algunos gustan más que otros, pero los tacones siempre son altos, altísimos. Y si pueden ser de Manolo Blahnik, mejor. No soy muy de fijarme en tendencias y demás aunque tenga una hermana diseñadora (lo que demuestra que el gusto por la moda no está en los genes jeje), pero el vestido de novia que sale en la peli es uno de los más bonitos que he visto en mi vida... pero por dios... quitate esa pluma de la cabeza que lo estropeas, jodeeeeeeeeeeer!!!! (cuando veáis la peli, lo entenderéis).
Los personajes nuevos que se unen al helenco no hacen otra cosa que darle más garra a la historia. Se agradece ver alguna que otra cara nueva (como la ayudante de Carrie, un personaje que da muchísima vida, simplemente genial).
En fin, es más o menos como un capítulo de la serie, solo que le faltan algunos detalles, pero si os gustó la serie, seguramente la peli también. Vale la pena verla aunque solo sea por recordar los buenos ratos que pasamos ante el televisor (o el ordenador... en mi caso fue la tele) disfrutando de las aventuras y desventuras de estas cuatro amigas de Nueva York. Recomendable. Y a l@s sensibles... paquete de kleenex, que a nosotras casi se nos escapa la lagrimita en los momentos más duros.
Momentazo de la peli: comparar el sexo con colorear cuando hay niños delante. Simplemente magistral.
Cuando una tiene un viaje que hacer en autobús de Madrid a Barcelona de unas 8 horas de duración aproximadamente, además de unas cuantas horas de ocio profundo en mi última estancia allí, más le vale tener algún que otro libro para los momentos de tranquilidad. Pasé por la fnac de Callao (Madrid) la última vez que estuve allí y opté por llevarme un par de libros de la autora de la que hablo hoy. Libros de bolsillo, claro está, para no ir cargada como una mula (que iría cargada de todas formas porque compré más cosas).
Atraída por el inminente estreno de la peli basada en la serie y puesto que me encantó la serie y pensé que sería más o menos parecido a la misma, en primer lugar me decidí por Sexo en Nueva York, le di un pequeño primer vistazo y pensé que, aunque el formato no me gustara demasiado (pequeños capítulos de pocas líneas a modo de artículo periodístico), quizás el libro estaba bastante bien... pero me equivoqué. Aburrido, pesado, no se parece prácticamente en nada a la serie que protagoniza Sarah Jessica Parker que tanto me gustó y que tanto éxito tuvo. Los personajes... casi ninguno, excepto el de Carrie o el de Mr. Importante (Mr. Big en la serie, que no lo tradujeron y me parece acertadísimo) aparecen en la serie, y creo que en este caso, tenemos un ejemplo clarísimo de cómo una serie supera infinitamente al libro, porque el formato de lectura cansa mucho.
Después de un buen rato merodeando por la sección de libros, decidí arriesgarme con un libro de la misma autora, Mujeres de Manhattan, que tenía muy buena pinta. Y realmente es un libro estupendo, correcto, y lo mejor que tiene es que te engancha a la historia de tres mujeres truinfadoras de Manhattan, sus aventuras y desventuras en un mundo gobernado, dirigido y pensado por hombres, en el que estas tres amigas se están haciendo un hueco. Divertido, triste a veces, y con garra, es un libro que se lee rápido y que muestra el mundo de los negocios des del punto de vista femenino comparándolo con el de los hombres, y esa guerra personal que tenemos las mujeres para no sentirnos culpables ni lamentar poner una carrera por delante de la familia, como hacen ellos.
De los dos, obviamente, recomiendo el segundo, por su agilidad para leerlo, por ser más emocionante y por toda una serie de características que no soy capaz de explicar. Hay que leerlo para saberlo, como tantos otros libros.
Ahí va un post que hará las delicias de Stormvlad, estoy prácticamente segura. Está en una conocida calle de la Ciudad Condal, la calle Avinyó, no recuerdo el número, y el dueño del mismo es un personaje de aquellos que no olvidas fácilmente porque no se anda con gilipolleces. Muestra de ello son los carteles que podemos encontrar en diferentes lugares del mismo. Un repaso rápido:
En la entrada de uno de los baños:
Si no te queda suficientemente claro... tienes un serio problema de atención, porque mira que se avisa...
Después de ver esto, decidimos que había que volver al garito en cuestión, que no es más que el típico bar futbolero (bandera blaugrana incluída que ocupaba una pared entera, por si no quedaba claro de qué equipo es el dueño y con otra de menor tamaño debajo de la tele) de abueletes, superpequeñajo que solo consta de una barra y varios taburetes como único mobiliario para los clientes, y decorado con platos por toda la pared y llaveros colgado de las diversas estanterías, con litro de birra/kalimotxo a 3 euros y litro de cubata a 5 euros, para que luego digan que en Barcelona es todo carísimo. Fuera del mismo, encontramos una madera pegada en la reja del local al más puro estilo tablón de anuncios, encontramos las siguientes perlas que casi nos hicieron llorar de la risa:
Como sale pequeñito, el cartel reza así: Peatón, que por las causas que fueran, te hallas aquí leyendo esta tablilla, sobre tu cabeza está el balcon florida, del que fue Palacio de los Condes de Monfallit (de la Roca, por supuesto) y en donde se hallaba confinado su hijo primogenito (mas primo que genito) Edelmiro. Cual habia sido el delito de Edelmiro para estar recluido... ninguno, era feo, pero feo de cojones, de tal forma que optaron sus padres emperifollo del balcón, con el fin de que la gente no pudiera verlo y el cual bestia corrupia si... si veia la gente.
Claro, el tedio era mucho y Edelmiro se aburría, por lo tanto su obtusa cabeza pensó en una trapisonda que sin dudar puso en marcha. Continuará...
(proximo capítulo, como Edelmiro camuflado, hacía guarradas)
Nos dejó un poco flipados este cartel, pero todo tiene su explicación: resulta que los balcones de encima son una maraña de plantas con algo de hierro forjado que conforman el balcón, así se entiende que tras los matorrales Edelmiro hiciera de las suyas.
Siguiente:
No hay mejor manera para decir que uno tiene sus límites, en la línea del cartel del baño, lo que marca un estilo literario-amenazador propio del cartelista en cuestión.
Más:
¿Queda suficientemente claro que la educación del pollo es importante?
Más:
Es el más incomprensible... pero la última frase lo explica todo, ¿o no?
Y el último, pero no por ello, menos importante:
Promoción de los Guarring Bocadillos, un nombre que fijo se te queda grabado en la memoria. No los probamos... y tampoco creo que lo hagamos nunca, porque el nombre es original pero la verdad es que no inspira demasiada confianza.
Total, que como resumen solo tengo un adjetivo para este hombre... POETA!
Tener amigos a veces es genial, y más si puedes asistir con ellos a festivales chulos como el Sonar, al que no había asistido nunca y eso... es bastante imperdonable con el tute de conciertos y festivales varios que me doy al cabo del año, no puede ser no ir a uno que se celebra a 15 minutos andando de mi casa!!!!!! (bueno, desde hace un par de años). Total, que una amiga me dijo que me pagaba la entrada porque quería ir conmigo... y para allá que nos fuimos, a patita.
Mi amiga quería ver a Madness, grupo de esos míticos donde los haya, que mezcla reggae con ska, y aunque no son mis estilos favoritos, les di una oportunidad, pero solo conseguí constatar un hecho: me aburren soberanamente. Empezaron con el mítico One Step Beyond que sí que me gusta bastante... y el resto de canciones eran bastante aburridas, así que nos fuimos a ver a Yelle, la chica francesa que os recomendé hace unos días... y solo puedo alavar su directo. Potente, divertido, simpático... como su disco. Solo llegamos a 3 temas, que alargó convenientemente (pero sin hacerse pesado) convirtiendo una de las salas del Recinto Ferial Montjuïc 2 en una auténtica fiesta, medio Sonar estaba allí para verla, porque vale la pena. Si vuelve a Barcelona en concierto, no me lo pierdo.
Dimos una vuelta por el recinto y nos fuimos a ver a The Pinker Tones, unos chavales de Barcelona que combinan melodías disco con batería electrónica y guitarras eléctricas, mezclan sonidos prefabricados con sonido en vivo. Fiesta total, cachondeo a muerte... pero lo mejor fue uno de los temas finales, llamado Sonido Total (el video que pongo). Es la versión de directo, la normal es más tranquila, y las camisetas que llevaban tenían una corbata plateada dibujada, muy elegante xD La coreografía fue... brutal, y era divertido ver a todo el público imitándoles.
(Duka, este tema es más que probable que te guste xD).
Roisin Murphy era la siguiente actuación que teníamos previsto ver, y aunque coincidía con Ritchie Hawkin, preferimos ver la actuación de esta inglesa, exintegrante de Moloko, y la verdad es que fue bastante espectacular hasta que al final se le empezó a ir la olla demasiado. Llevaba un par de coristas muy al estilo diva de los 80 y en cada canción cambiaba de vestuario, el sonido era impecable y aunque algunas de las canciones se hicieron un pelín largas, nos lo pasamos genial viendo su show.
Después de un bocata y de un rato más de bailoteo en la sesión de un Dj bastante trallero y otro que mezclaba música muy bailable con ritmos un poco latinos, decidimos marcharnos a casa a eso de las 4 y cuarto, que después de 5 horas allí el cuerpo se nos resentía un poco bastante xD.
La valoración general fue que el Recinto Ferial es un lugar genial para este tipo de eventos, sobretodo porque un par de los escenarios se encontraban al aire libre, que con tanto calor es de agradecer, pero los cerrados constaban de aire acondicionado que cumplían su función correctamente. Quizás faltaban camareros y en determinados momentos era bastante complicado desalojar los espacios de conciertos, pero nada fuera de lo normal en un festival de estas dimensiones. Nos volvimos a casa con 16 vasos de plástico rígido (8 para mi amiga y 8 para mí) por cortesía de Eristoff y de la gente que los iba tirando por el suelo.
Conclusión: el año que viene, en la medida de lo posible, volvemos, que vale la pena asistir... pero con un abono para al menos 2 noches!