Primera impresión, todos tenemos una, todos por el mero hecho de ser observados por una persona subjetiva somos objeto de esa subjetividad que a veces hace que la primera impresión sea completamente errónea.
De igual forma, todos tenemos una especie de impresión que causamos en la gente, esta impresión siempre nos acompaña con esa persona, y al igual que la anterior también puede ser errónea, me explico, una persona puede aparentar ser muy abierto y compresible cuando en realidad es cerrado, manipulador e incomprensible.
Dicen que no hay forma de conocer profundamente a nadie, porque nadie se conoce profundamente, puede ser verdad, el caso es que siempre tratamos de mostrar una imagen de nosotros, que rara vez tiene algo que ver con quien somos nosotros realmente, hay gente incluso que se llega a creer su propia imagen y son incapaces de darse cuenta que piensan de una forma, muestran otra cosa y actúan de otra forma totalmente diferente.
Yo tengo que decir que no me muestro como soy, vivo detrás de una coraza que rara vez me quito y es por ello que mi imagen está demasiado distorsionada con la realidad, no me quejó de ello ni de los juicios que haga de mi la gente, a fin de cuentas yo lo he querido de esa forma, pero no por ello duelen menos las palabras que se dicen.
Tengo una gran imagen, una chica modelo, podría decir alguno, nunca me metí en líos, siempre fui una chica sana, nada de andar con malas compañías, siempre obedeciendo, en fin, una persona encantadora, pero inocente, una de esas que nunca ha visto el mundo por un agujero o que no ha vivido nada que merezca la pena ser contado.
Pero yo no soy así, no lo soy por muchas razones, que no voy a explicar aquí, más que nada porque no le interesa a nadie, pero la verdad es que eso es solo fachada, solo una forma bajo la que se esconde otra totalmente contraria, puede que a veces mi comportamiento sea acorde a esa primera forma de niña buena, pero solo es por la necesidad de representar ese guión, pero no por nada más.
He vivido y he tenido más experiencias de las que muchos tendrán en toda su vida, la única diferencia es que no las he ido contando por ahí, no tengo problema en hacer prácticamente ninguna cosa, si hay que beber se bebe, si hay que follar, se folla, si hay que trabajar, se trabaja, no es que me dé de persona enterada, pero sé hacer casi cualquier cosa, o mejor aun soy capaz de buscarle solución a casi cualquier cosa, aunque no lo aparente.
Sé de cosas que casi nadie sabe, cosas sinsentido que no te llevan a ningún sitio, salvo cuando tienes que ayudar a un amigo que se ha pasado haciendo el loco, en cualquier sentido de la palabra.
Puede que no haya vivido todo lo deprisa que han vivido otros, puede que me haya perdido muchas experiencias en la vida, puede que no disfrute tanto como me gustase, pero creo que sé lo suficiente para saber de que hablo cuando me pongo hablar de un tema.
No tengo que demostrar nada a nadie, a fin de cuentas que saben ellos de mi, solo lo que yo he querido enseñarles, esa cara bonita de niña buena, nunca me han importado nada, ni tampoco lo hacen ahora, por mi pueden seguir pensado que a mis 24 años son una inocente e infeliz niña que no sabe nada de la vida y que necesita de su prima de 17 años (una de esas que ha corrido mucho en poco tiempo) le de lecciones sobre la vida.
¡¡¡Ay!!! Que confundidos están los que me ven de esa forma, lo que hace mi mano derecha no lo sabe la izquierda, jamás di explicaciones a nadie y no voy a empezar ahora, pero la que podría dar lecciones soy yo, llevo demasiadas cosas a la espalda como para no saber de lo que hablo.
servido por morfeo
2 comentarios
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Carmen dijo
Bueno... no esperaba que lo expresaras así, pero ya lo hiciste y me parece que me das la razón en lo que hablamos hace un tiempo...
Creo que con imágenes como esta no se puede avanzar mucho...
Igual felicidades por cómo eres y cómo vives y sobre todo como lo muestras...
C.e.c.d.s
15 Mayo 2008 | 08:58 PM