Héroes
Carlos Cristo, médico de profesión, descubre a los 47 años que tiene AMS (atrofia sistemática multiple), una rara enfermedad degenerativa sin cura ni tratamiento, que acabará matándolo sin remedio. Cristo, ahora paciente, decide entonces (en el año 2003), llamar a un amigo suyo director de cine, y grabar el proceso de su fin en forma de documental, mostrando "la lucha por la dignidad en el vivir y en el morir". Las alas de la vida (Antoni P. Canet, 2006) es ese documental.

No quisiera empezar a hablar de esta película sin antes aclarar un punto: éste se refiere a mi total respeto y admiración por el protagonista. Lúcido en todo momento, increíblemente valiente, Carlos Cristo es un ejemplo perfecto del grado de fuerza al que puede llegar el ser humano en situaciones límite.
Bien, ahora que esto queda dicho (y que también es aplicable al resto de gente que aparece el documental, empezando por esa alucinante esposa), me gustaría indicar que Las alas de la vida es un documental excelente, pero que está, como es comprensible, demasiado afectado por la afección total hacia su protagonista. Es decir: que Cristo es simpático, bromea, tiene réplicas memorables, pero el exceso de buenrollismo hace que todo acabe pareciéndote un poco superfluo.
No es, por supuesto, un problema de la persona en la pantalla, sino de la que está detrás de la cámara y, en especial, del montador. Al igual que ocurría en Mar adentro o Gandhi (por poner dos ejemplos diferentes) se tiende a heroificar a alguien que probablemente lo merezca, pero no se entiende que la mejor forma de retratar a alguien grande no es mostrando únicamente sus grandezas.
Sé que no es justo comparar el cine de ficción con el de no ficción, pero en este caso funcionan de manera muy similar. Por eso los mejores momentos del documental son o bien los más anecdóticamente duros (esa mención al testamento que hace que Cristo eche a llorar, uno de los momentos más humanos de la película) o los directamente alejados de su enfermedad (su amigo el inventor, el viaje a Galicia, la piscina).
En todo caso, Las alas de la vida es un documento fílmico muy interesante y bastante diferente, sobre todo respecto a esa comunidad de médicos que de algún modo se crea y la idea de que la medicina debería ayudar a entender la muerte en lugar de limitarse a aplazarla. Muy recomendable.


El dedo es mío y me importa muchísimo más que la torre.