Malí, Malí; mi amigo cubano que no pierde la sonrisa.
Desde el aire y de noche, La Havana deprime un poco. De día y con la luz irrepetible del Caribe la cosa cambia. Pero no demasiado. Para los superficiales Cuba es un desino de folleto de viajes, donde se come más o menos barato, se disfruta de interminables playas de arena blanca; y así hasta mil tópicos.
Yo recomiendo mezclarse con los cubanos, escuchar sus referencias a la vida cotidiana, sus esfuerzos para sobrevivir cada día: "¿Por qué hay tan pocas mujeres en la calle de día?. Porque están inventando para dar de comer a los suyos.". Un país con una creatividad infinita para superar el bloqueo y seguir viviendo como si no pasara nada.
En este contexto conozco a mi amigo, al que llamaré Malí, un animado conversador, trabajador incansanble que se esfuerza por presentarte un escenario real de la vida en cuba, y hay que ver que diferencia con la visión alejada que presentan los folletos.
Solo nos dió tiempo a visitar la ciudad en sus lugares más emblemáticos y algunos rincones no tanto, pero hemos dejado pendiente perdernos de las rutas y conocer más.
Aun así "la pasamos bien" con Malí y gracias a ese encuentro puedo decir que tengo un amigo cubano y que conozco, mejor que la mayoría, como están las cosas en Cuba. Merece ser visitada, pero más aun vivirla, no pasar como las maletas y volver con unas pocas fotos, nuchos mojitos y algun havano.


martamiraalrededor dijo
Ramón, chiquillo, leyéndote y viendo esa foto dan ganas de irse corriendo pa La Habana. Bueno, creo que todo Cuba es increíble!!! Y una gozada el hecho de tener un amigo allá, como el que tienes además, y que te informe y te cuente los "entresijos" de la vida en la isla y su Historia.
Un beso enorme y genial que vuelvas a escribir en tu blog. Que tú tienes mucho e interesante que decir. Y pon más foticos ¿vale?
Marta (la que, a veces, mira alrededor... ya sabes...)
28 Mayo 2007 | 01:52 AM