Se está imponiendo la noche. Poco a poco se van encendiendo luminarias de unos hogares que esconden personajes, sus historias, sus dolores... Un techo de nubes nos separa del más allá y nos cobija. El rumor de las olas, el ladrido de los perros y las voces y risas de los que se sientan a dejar correr el tiempo, llenan de vida la tarde. ...
Ayer nos reunimos unas amigas, muy buenas amigas, a comer en casa de una de ellas (una cariñosísima y encantadora persona), en una urbanización de la sierra de tramontana, bajo los picos nevados de las montañas, con un límpido cielo y un aire tan limpio y tan frío que nos hacía reír de pura sorpresa, aquella temperatura nos sacaba, sin querer, ...
A estas alturas y después de dos años y medio nutriendo este blog con mis escritos (poesía y prosa), quiero comentaros que muchas veces me he preguntado durante este tiempo si los que llegáis a estas páginas sabréis salir de la última aparecida en el blog, para buscar, con tiempo y ganas, algo de lo publicado con anterioredad. Y hasta hoy no lo...
La luna sube que sube y se refleja ovalada en la orillita del mar. Las pequeñas barcas blancas la miran muy sorprendidas mientras la luna en el agua se aprovecha de las olas y baila por soleá. . Tres luceritos se acercan cual los Reyes al portal y la luna, muy redonda, pues llena de sí misma está, los rechaza silenciosa; ella solam...
I No te conozco el hombre que elegí hoy no lo encuentro. II En plena noche tu mano en mi pecho nos conciliaba. III Amanecía y mi cuerpo en tus brazos ¡qué maravilla! M.R. Comas (diciembre - 2011)
Se despertó la ciudad. Se despertó por la luz, se despertó por el sol de un nuevo día, primero de una nueva semana. Todo es nuevo, mi despertar, el de la ciudad y el de la semana... hasta el sol no es el mismo, ¡está en ignición!... ¿se desgasta o se renueva?. Las gaviotas deben estar pescando porque no se les oye, los niños en la escuela, ...
El día 11 volví de Matalascañas (Huelva), a donde fui con una amiga en un viaje de INSERSO. Estuvimos diez días, que para mí son demasiados, ya que una vez conocido el lugar, siendo el hotel bastante corriente y la comida de poca calidad, con una semana hubiera tenido suficiente, pero a Matalascañas tenían que ser estos diez que os digo. El lu...
Al principio ya era yo, y ese yo iniciado formaba parte del yo futuro. Acababa de ser arrojado de mi cápsula, de la dulce inmersión, de los sonidos remotos, del suave movimiento de mi contenedor. En mi cápsula la temperatura había sido perfecta, las sensaciones placenteras y todas mis necesidades fueron satisfechas con antelación. Allí me hubi...
Dime de donde vinieron tus ojos porque tus ojos nunca se anunciaron. Me sorprendieron por no esperados, porque sin decir palabra llegaban sin haberlos yo llamado y sin espera, en mudo penetrar, sin voz... osados. Me sorprendieron en una tarde de un día donde apacibles, bebían horizontes. . Yo iluminé aquellos paisajes sin po...
Detenido el vuelo, muda la palabra, sin sentido el gesto y extrangulada el alma después de arrancar y arrojar el amor tan lejos, vaga con la mirada perdida y la mano yerta. Se hizo el silencio porque de la nada, nada nace, y el dolor fue llenando el hueco de un vacío inmenso. M.R. Comas (9 - octubre - 2011)
Aprietas contra mi cara tus mejillas rasposas en un conato de beso/saludo. Dices: -Voy a...-y yo te observo. Vistes ropa muy usada, arrugada, y tu pelo gris cae sobre tu frente. Tus ojos siguen siendo de niño asustado. Me miras con suave sonrisa mientras buscas algo en mi rostro. Lástima de los días perdidos, lástima de las palabras ...
Llevo aquí clavada tanto tiempo, que ya he perdido el sentido de la realidad, de lo existente y de todo lo que siempre fue mi vida, mis instintos y mi función como ser vivo. Sé que existo porque pienso, y esto ya me lo repitieron una y mil veces mis mayores. Pero, ¿qué es pensar? ¿simplemente tener entretenida la mente? ¿Pensar en este clavo ...
Por aquellos tiempos, años de postguerra, todo nos parecía normal. Normal para nosotros, que no teníamos que lamentar ningún muerto ni preso en la familia, que no habíamos pasado hambre, que vivíamos casi en el claustro materno y sobre todo que teníamos muy pocos años. El pan amarillo era normal, las colas de abastecimiento, las cartillas d...
Cuando entro al Mercado Central de mi ciudad, mi primera sensación es la de encontrarme en un ambiente de serios profesionales de la oferta y la demanda de productos selectos, bellos, coloristas, olorosos y de gran importancia para los seres humanos. Se percibe la eficiencia del que vende y del que compra. No hay grandes voces ofertando la mer...
¡Si se pudiera controlar la mente!... porque estos viajes en el tiempo a los que la mente me lleva... ¡hala! al pasado sombrío, ¡hala! de nuevo al presente monótono y repetido. ¡Hala! al mañana incierto: lo desconocido, lo amenazante... y de nuevo a lo cotidiano. Sentada ante el televisor apagado, se mecía en la butaca de balancín, con los pi...
Te di leche y miel, más no pude alcanzarte una estrella. Alzaste el vuelo cuando tus alas eran de cristal, y lo que brillaba eran sólo pequeñas gotas de agua. El ángel del álba extendió sus manos para que tus piés no se hirieran, para que ningún espino desgarrara tu carne. Un rayo de luna, de tu propia luna, templó, cual acero, e...
Capítulo IX Los rifeños se habían levantado en armas. Se trataba de un pueblo, afincado alrededor de la bahía de Alhucemas, con fuertes sentimientos independentistas. Siempre habían dado problemas, tanto al sultán como a España. Un clima seco y cálido en el llano, y frío, con nieves perpetuas, en la montaña, había forjado el carácter fuerte y r...
Leopoldo comenzó a hacer viajes a Málaga, se excusaba diciendo a la hija que tenía unos contactos de negocios y temas de su profesión en esta ciudad, y María no sabía que en el mismo barco en el que viajaba cada quince días su padre, también embarcaba Adelaida. Ella explicaba a su marido que Melilla se le caía encima: -No puedo con este pueblo...
* * * María visitó a su amiga dos días más tarde. Le contó muy emocionada el encuentro con el profesor, sus impresiones sobre él y su esposa, y con todo detalle, los lujos que había en aquella casa. Juanita la escuchaba arrobada. Preguntaría a su padre. Pero el padre sólo conocía al capitán Narváez de oídas, él era de Infantería, tenía...
CAPÍTULO VIII Por la tarde, vestida con sus mejores galas María, acompañada de su padre, salió de su casa hacia la tan deseada de su profesor. El matrimonio Narváez vivían en una casa con jardín dentro del recinto amurallado. Les abrió la puerta una muchacha española uniformada de negro y cubierta con un delantal blanco con puntillas. María re...