Haikus
HAIKUS
I
Junco y loto
engalanan el alma
de la doncella.
II
Bebiendo luces
mil sombras se fueron
por la ladera.
III
¡Ay!,pobre rosa.
Tras escanciar halló fin
la mariposa.
IV
Trinan muy tristes
violines de otoño
sobre mi alma.
V
Salto de luna
desde el garzo cielo
a la laguna.
VI
Tu piel morena
redobla en la tarde
como un tambor.
VII
¡Salve corazón
los que se enamoran
tu ley bendicen!
VIII
Hay sembradora
en mi alma un erial
que te reclama.
IX
Un débil cincel
en la mano del miedo
todo hombre es.
X
En los eriales
del alma busca sembrar
el ocio males.
XI
A los guijarros
ondulando va la ría
acariciando.
XII
Ranas y grillos
oran al sol al cantar
en la laguna.
XIII
Beben la luna
desde un camalote
los saltamontes.
XIV
Verdes puñales
que matan al contemplar
son tus pupilas.
XV
Peinando pasa
la fría mano del aire
sobre los pinos.
XVI
De los avaros
ninguna mano hay
dentro la fuente.
XVII
Un rayo azul
es tu labio que besa
mis horas grises.
XVIII
Dulce cántaro
el de tu boca roja
sobre mi boca.
XIX
Fue la quimera
de mi dolor en llamas
tu prisionera.
XX
Gatunamente
bebe noches la luna
siempre sonriente.
XXI
Allá en Florencia
Stendhal se desmayó
por la belleza.
XXII
No necesitan
de las penas del amor
mis soledades.
XXIII
Sombras y gatos
disputando silencios
van por las noches.
XXIV
Mi alma pura
de tu afán flechador
se burla,Eros.
XXV
Cansada yace
de contar sus pesares
tu alma mujer.
XXVI
Tus ansiedades
no son las mías y por ello
no vamos juntos.
XXVII
Tus primaveras
besan hoy mis otoños
mas es muy tarde.
XXVIII
Intuyo niña
que caminar al edén
será besarte.
XXVIX
Cadena perpetua sea
la que me den corazón
hoy por amarte.
XXX
El mal encuentra
abrigo en las almas
debilitadas.
XXXI
¡Oh,niña bella!
¿Cuántos poemas caben
en una estrella?
XXXII
Tras de mi alma
la barca de la muerte
boga que boga.
XXXIII
Alga y coral
conversan con el agua.
El mar escucha.
XXXIV
Sudó tu frente
para vestir la mesa
con pan y vino.
XXXV
Vuelan sin rumbo
a merced de los vientos
las golondrinas.
XXXVI
Pequeño ciclón:
Aletea un colibrí
sobre las rosas.
XXXVII
Trayendo calma
enero viste de sol
las pobres almas.
XXXVIII
Bebiendo vino
van corriendo las penas
por los caminos.
