All around me are familiar faces
Worn out places, Worn out faces
Bright and early for the daily races
Going nowhere, Going nowhere
Their tears are filling up their glasses
No expression, No expression
Hide my head I want to drown my sorrows
No tomorrow, No tomorrow
And I find it kind of funny, I find it kind of sad
These dreams in which i'm dying, Are the best I've ever had
I find it hard to tell you, I find it hard to take
When people run in circles its a very very
Mad World, Mad World
Children waiting for the day they feel good
Happy Birthday, Happy Birthday
And they feel the way that every child should
Sit and listen, Sit and listen
Went to school and I was very nervous
No one knew me, No one knew me
Hello teacher tell me whats my lesson
Look right through me, Look right through me
And I find it kind of funny, I find it kind of sad
The dreams in which i'm dying, Are the best I've ever had
I find it hard to tell you, I find it hard to take
When people run in circles it's a very very
Mad World, Mad World
Siempre he pensado que los informáticos son de la gente más rara que existe. Pero estaba yo el otro día comiendo una pizza cuando el pizzero me preguntó si me llamaba Tao:
- Sí.
- ¿Y has leído el Tao?
- Sí, claro.
- ¿Y qué traducción del Tao al español te parece la mejor?
Y ahí yo me quedé a cuadros, porque sí, se puede ser más raro que un informático.
Llevo mucho sin escribir.
En resumidas cuentas, así un poco por encima, dejé un trabajo que me tenía atado no sé muy bien por qué. Volví a V buscando una vida social que no encontré, empecé con otro trabajo que no me gustaba nada y deseaba terminar con todas mis ganas, y hoy, que era mi último día, les he dicho que sin problema vuelvo mañana, hasta que se reincorpore la plantilla completa. Y es que no sé decir que no y no me gusta dejar tirado a nadie. Ellos sabrán si me lo agradecerán o no. Por el camino, un par de visitas a León y un viaje a Barcelona. Barcelona... e Inés. Inés merece un post entero para ella sola, cosa que llegará cuando tenga un respiro.
En estos días, por lo tanto, han acabado muchas cosas. Dos contratos. El eterno trabajo de chino, que al final he titulado "El dragón sediento: el reto chino de la seguridad energética", y sobre todo, el proyecto que empecé hace algo más de un año.
Ya estoy matriculado en Enología.
Y para Puto Niño, ahí va la lista de este año, a ver qué te parece:
- Bioquímica enológica
- Microbiología enológica
- Cultura vitivinícola
- Normativa y legislación vitivinícola
- Composición y evolución del vino
- Análisis de vinos
- Tecnología enológica
- Biología y fisiología de la vid
- Técnicas de cultivo de la vid
- Fundamentos de análisis sensorial
- Cata de vinos y otras bebidas alcohólicas
- Diseño de bodegas
- Análisis instrumental enológico
10 días para que se me acaba el contrato y nada claro.
Ni lo tengo claro yo, ni lo tiene nadie. Aguantar en una casa de locos dos meses, a la sombra, resguardado y ahorrando antes del gran salto con alas de cera, o darlo sin esperar más.
Sólo tengo claro que quiero trabajar en algún sitio donde no desprecien mi trabajo para demostrar que alguien está por encima de mi. Que aprenda todos los días. Que enseñe lo que sé.
Vivir en una ciudad donde no necesite el coche. Que pueda ir en bici. Comprarme una vespa naranja.
Tener tiempo para leer. Para cocinar ahora que estoy aprendiendo. Para cocinar para mis amigos.
Una ciudad donde haya un pequeño bar con un piano en una esquina, que cierre los martes muy de madrugada, donde el dueño se siente en nuestra mesa a arreglar el mundo juntos.
Donde las topógrafas también tengan los ojos azules.
Donde llueva mucho. Donde haga mucho sol. Donde la gente regale sonrisas a los desconocidos independientemente del nivel social al que pertenezca y donde los favores no se calculen por interés milemétrico.
En mi trabajo, uno puede ser un cliente preferente, de los que comen menú con vino de crianza o comen a la carta con un buen vino gratis o no esperan cuando en el comedor no hay sitio y hay más gente esperando si:
- Es guardia civil.
- Es alguien relacionado con los toros. Por ejemplo, el padre del novillero del pueblo. Lo que no sé es si este último seguirá siendo cliente preferente ahora que le han detenido como implicado en una trata de blancas en sus dos prostíbulos. Pero supongo que le seguirán haciendo pleitesías. Sigue teniendo dinero y aquí son muy dados a mirar a otro lado.
- Es médico y está haciendo las urgencias. Urgencias para las que bajan al bar a tomar dos vinos y luego entran en el restaurante a comer tranquilamente, con su vino, su postre y su café, porque a pesar de estar de urgencias, prisas ninguna. Si por otra parte come en casa y guarda los vales de comidas, puede venir al restaurante y pagar con esos vales (vales que pagamos todos los españolitos, y que a pesar de indicar una fecha y un nombre nosotros hacemos la vista gorda porque a los médicos no se les discute) la comida y los cubatas de sus amigos.
- Es cura. Será mejor tratado si es el típico cura malhumorado de pueblo, al que todos tratan de don, y del que todo el mundo recuerda las hostias que daba en el colegio.
- Es concejal.
- Tiene un porsche.
- Es rico. Si es rico y amigo del padre del maitre, mucho mejor. Si es rico, amigo del padre del maitre y compañero de borracheras de éste, mejor aún. Así uno puede humillar tranquilamente al camarero de turno que no le ríe las gracias, montar el espectáculo, insultar, y faltar al respeto hasta la humillación del pobre camarero. Que en lugar de no ser bien recibido la siguiente vez que vuelva, no sólo venderemos y publicitaremos el vino de su bodega sino que le pondremos la alfombra roja. Eso sí. Si algún día tengo que seguir dedicándome a la hostelería y soy jefe de sala o maitre, no volvería a dejar entrar a nadie que humillase a mis camareros.
Así que tras tres días encerrado en la biblioteca de la facultad en Valladolid por los exámenes, sólo tardé cinco minutos esta mañana en darme cuenta de que yo ni encajo en este pueblo ni en este trabajo.
- Dublín es feo. A pesar de la omnipresente Guinness. De ser una ciudad con edificios bajos. De su poco tráfico. De sus amplios parques. De las coloridas puertas. Es feo.
- La policía se llama Garda, y la cadena de kebabs Abrakebabra. Por cierto, fue el mejor kebab que he comido nunca en un pueblo perdido entre Dublin e Irlanda del Norte. Pero malo... malísimo. Lo que me lleva a decir que los fish n´chips también es mejor evitarlos.
- Estuvimos en un playa en la que los coches aparcaban en la arena, tan cerca del agua como quisiesen. Y la gente se tumbaba en la arena al lado de su coche, oyendo la música del coche a través de las ventanillas abiertas. Ya me direis.
- La fábrica de Guinness es un chiringuito muy bien montado. El bar del ático es fabuloso. El museo moderno, amplio, nuevo. Pero la entrada es caroay hay que hacer mucha cola. Si haces cola, es mejor que no lleves una camiseta que ponga Corleone si hay un grupo de italianos al lado. (Paréntesis: el asco que les tengo a los italianos). La fábrica de Carlsberg de Copenhague es mucho mejor. Aunque no hayan invertido tanto dinero en infraestructura como los de Guinness, es más barato entrar, no hay cola y mientras en Guinness te dan una pinta, en Carlsberg puedes elegir dos cervezas de entre una buena carta. Un detalle. Las camareras en Guinness tenían todas la bandera de su país en la solapa. ¿A qué no adivinais de dónde era la bajita, gordita y fea? Sí... ¡qué viva España!
- ¿A nadie le parece extraño que una cerveza haya acabado siendo un icono nacional?
- Es difícil dormir cuatro tíos en un Toyota Yaris. Pero se puede.
- En Dublín hay demasiados españoles.
- Los famosos pubs de Dublín no son nada del otro mundo, sobre todo por la inspección visual intimidante a la que te someten los porteros. Algo muy español. Lo divertido es que la gente canta en los pubs. Un espectáculo de los grandes fue oir cantar a un grupo de chicas después de la última jornada de la Premier, cuando el Manchester ser proclamó campeón de liga, su versión de la canción: "Championes, Championes, oue, oue, oue..." ("campeones, campeones, oe, oe, oe", en versión irlandesa borracha).
- ¿Cómo se llama el color de pelo que es un pelirojo muy oscuro? Algo casi caoba... ¿Sabeis a qué me refiero? Pues las irlandesas con ese pelo y ojos azules son maravillosas. Para enamorarse 40 veces en un fin de semana.
Y a grandes rasgos eso es lo más importante.
Una nueva entrega en cuanto tenga fotos. Espero con esto que V tenga suficiente.
No sé por qué la gente abre blogs. Lo que tengo claro es por qué yo abrí el mío. Pretendía escribir. Ni ser leído, ni hacer amigos, ni que nadie abrazase mi ideología a partir de estas páginas. Si no tenía ninguna visita me daba igual. Pero hubo gente que empezó a entrar por aquí. Primero algún amigo. Luego desconocidos. Llegaba gente buscando otras cosas por arte de google. Otros se quedaban. Algunos comentaban. Se fueron creando vínculos...
Hoy en el trabajo no dejaba de pensar en qué imagen tendría la gente de mi al leerme. Algunos pensarán que soy un pedante. Otros dicen que soy un tipo culto. A algunos les pareceré un soberbio, un aburrido, un tio raro, un chico interesante, un fracasado, alguien genial o un gilipollas. Incluso alguien violento han llegado a decir. Y hay quien cree que formo parte de algún tipo de tribu urbana.
En cierta medida todo lo que uno pueda pensar de mi al leerme no deja de ser verdad.
De lo que algunos no se dan cuenta es que en internet yo soy un personaje. Aquellos que leen esto y me conocen, saben discernir qué hay de verdad y qué no en todo lo que cuento. O en cómo lo cuento. Pero quien sólo tiene referencias mías por este blog, puede llegar a un error. Aquí juego a ser Taomalo. Muchas veces utilizo el blog para desahogarme. Mi alter ego gruñón e irascible suele campar a sus anchas por aquí. Y yo le dejo. Mientras esté aquí le tengo controlado. Convivimos a base de tratos. Yo le doy estas páginas con ciertas condiciones. Él debe tratar bien a todo el que pase por aquí y yo debo aprender a no tomarme demasiado en serio lo que la gente diga de mi en este medio. Internet a veces es el patio del colegio. Y el anonimato hace fuertes a los más cobardes.
No sé por dónde voy. En definitiva, que quería decir que yo tendría que estar hablando de Dublin, y he acabado pensando que yo no tendría que estar preocupado de estar dando una imagen equivocada de lo que soy, porque ese no era el propósito de este blog. Dublin... sí, claro, eso era. Te prometo, V, que tendrás tu post, aunque sea en versión telegrama.
La canción de la semana: Turnedo, de Iván Ferreiro.
La he elegido porque: ¿No has escuchado esta canción caminando bajo la lluvia?
Desde aquí, desde mi casa
veo la playa vacía.
Ya lo estaba hace unos días,
ahora está llena de lluvia.
Y tú ahí sigues sin paraguas,
sin tu ropa, paseando,
como una tarde de julio
pero con frio y tronando.
¿Se puede saber que esperas?
¿Que te mire y que te seque?
Que te vea y que me quede tomando la luna juntos.
La luna tú y yo expectantes
a que pase algún cometa o baje un platillo volante.
Y la playa llora y llora
y desde mi casa grito
que aunque pienso en abrazarte
que aunque pienso en ir contigo,
el doctor me recomienda
que no me quite mi abrigo
que no esté ya más contigo.
Y yo no puedo negarme pues
el tipo soy yo mismo.
Estudié mientras dormías
y aún repaso las lecciones una a una
cada día.
Yo no puedo aconsejarte.
Ya es muy duro lo que llevo.
Dejemos que corra el aire
y digámonos adios