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Taomalo

Categoría: Ira furor brevis est

29 Julio 2008

Viajar es un derecho, ¿universal?

Al parecer, la comunidad de Madrid ha expedientado a varias compañías aereas por cobrar un suplemento por equipaje, ya que la ley ya dice que al comprar un billete está incluído el equipaje. En todos los casos se trata de compañías de bajo coste.

Yo después de leer varios comentarios en un diario digital, y haber viajado varias veces con dichas compañías, afirmo que hay gente que no debería tener derecho a viajar. Que se queden en su casa. Por el bien del resto de viajeros y de nuestra maltrecha imagen en el extranjero.

Hay gente, que hasta la llegada de las compañías de bajo coste, no habían volado más que para la boda de su primo en Palma, o para su viaje de novios a las Canarias. Y se creen que volar con Ryanair a 15 euros ida y vuela es lo mismo que volar con la British en bussines class hasta New York City (supongo que lo habrán visto en Sex in the City o algo así). Son como los paletos que se manifestaban para que el AVE pasase por Zamora cuando ellos no iban a coger el AVE en su vida... ni el AVE ni el tren convencional... como en casa en ningún sitio.

Quien haya volado con, por ejemplo, Ryanair alguna vez lo puede saber. Si yo pago (mis últimas compras) 46€ por viajar de Madrid a Malmö ida y vuelta, 30€ Santander-Dublin, o 20€ Madrid-Oslo, supondré que en ese precio me han descontado una serie de comodidades. Los asientos no van numerados, no te dan de comer o si quieres llevar equipaje tienes que pagar un suplemento, por ejemplo. Si a los 20€ le sumo un suplemento de 15€ por equipaje... la verdad es que tampoco es un precio final desorbitado, a no ser que no hayas viajado en tu puta vida y te creas que volar es como coger el autobús del barrio España hasta Parquesol (que por cierto, ronda el euro por billete, ida y vuelta serían dos euros, eso sí es un robo si lo comparamos).

Entonces leo los comentarios de la gente a esta noticia, y muchos tachan a estas compañías de ladronas. A ver, queridos. He visto gente en estos vuelos que de equipaje de mano llevaba una mochila de acampada de 60 litros. Si tú metes un mochilón, al de al lado no le entra su equipaje, la aritmética no tiene fallos. Lo que no es normal es querer hacer una mudanza para ir a estudiar una Erasmus a Italia por la patilla. Las cosas tienen un precio, y gracias a estas aerolíneas yo conozco países que de otro modo no habría conocido. El que quiera lujos que viaje con Iberia o el que no quiera leerse la letra pequeña de su billete, con Lufhtansa no tendrá ningún problema. Pero el que quiera volar a la otra punta de Europa por el precio que los peajes de autopista te cuestan de Madrid a Bilbao, que asuma lo que hay, o se quede en casa.

Así no dareis tanto la brasa, pseudomingueros de nuevo cuño, que volar con vosotros es asqueroso.

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20 Mayo 2008

En la era de la tecnología

Os escribo desde mi ordenador portátil con conexión wifi mientras escucho mi ipod.

Acabo de leer en internet que un atleta sin piernas corre los 400 metros lisos en menos de 47 segundos gracias a unos implantes.

Este será sin duda el siglo de la informática, la robótica, la ingeniería genética... todo lo que nos podamos imaginar.

Y entre todo estos avances tecnológicos... ¿por qué cojones no hay manera de que yo consiga verter lo último del cola cao que me queda en el bote? porque estoy indignado desde esta mañana.

Ayer pensé, "no, no compro cola cao que con lo que me queda me llega para hoy". Y voy a desayunar y resulta que no me llegaba, no porque en el bote no hubiese de sobra, que había lo justo que yo necesitaba, sino porque el final se acaba quedando en ese maldito recoveco que hacen para que la tape enrosque.

¿Tan difícil es? ¿Se necesita estudiar ingeniería para diseñar un bote mejor?

Pues eso, que sigo indignado.

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16 Mayo 2008

Si China fuese mañana un gran solar

Sé que tengo mal gusto. Que digo cosas que pueden resultar demasiado bestias. Sobre todo cuando lo digo rápidamente en algún comentario de algún blog de algún amigo.

Y al parecer debería explicar algo.

Esta mañana dije que si mañana hubiese cuatro terremotos más y dos maremotos y China se convirtiese en un gran solar, a mí me daría igual.

Y entonces llega la gente a decir que me he pasado, otros a pedir comprensión... y aquello parece una reunión de críticos intentando explicar lo que yo he dicho, lo que no he dicho, o cómo lo he dicho.

Lo vuelvo a repetir por si quedan dudas: si mañana China se convirtiese en un gran solar a mí me daría igual. Literalmente.

Ahora los que quieran ladrar que ladren. Los que quieran entender que entiendan. Los que quieran verlo como una provocación y no entrar en ella, quizá sean los más inteligentes.

Un saludo a todos. Pasad un buen día. Pero si un día estais en el golfo de Bohai y veis desembarcar un batallón, y me veis con un hachimake que ponga "tesón" en la cabeza y una balloneta en las manos, no me supliqueis clemencia en chino, que para ese momento es para el que llevo tiempo estudiando el idioma.

Todo el mundo tiene derecho a una venganza.

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17 Abril 2008

Vivo en un pueblo

Vivir en un pueblo dicen que tiene cosas buenas.

En la ciudad uno puede sentirse solo. En un pueblo arropado. En la ciudad uno es una persona anónima. En un pueblo siempre conoces a alguien.

Algo así leí un día.

Yo vivo en un pueblo bastante ingrato con los desconocidos. Castilla profunda ignorante y endogámica recelosa de lo extraño que les haga darse cuenta de que en realidad no son el ombligo del mundo.

Vivo en un pueblo. Con sus fiestas patronales, sus patos en el parque, y sus borrachos como elemento ornamental. Borrachos a los que se les permite cualquier cosa simplemente porque son así y siempre han estado ahí.

Entonces pasa que un día vas (voy) a desayunar al bar de abajo de mi casa. Mi cola cao y mi cruasant. Un jueves, diez de la mañana. Y a mi lado está uno de esos borrachos. 50 años. Constitución de yonki, un metro y sesenta centímetros. Sin profesión conocida. Aficionado (no es secreto, aquí se conocen todos) a las putas, la coca y el alcohol. Yo me acababa de levantar y él continuaba la fiesta de la noche anterior.

El tipo en cuestión está molestando a la camarera. Lo que a él le debe parecer poesía rilkeliana, a ella y a mi nos parece de mal gusto. En una de esas, la camarera me mira y me sonríe, mitad resignación, mitad buscando un cómplice. Le devuelvo la sonrisa. Y él me ve. Se pone chulo y me ataca. Le digo que me deje tranquilo. Se envalentona. Me reta a ir a la calle, dice que le gustan las peleas. Intento pasar de él. Él sigue. Yo hablo con un amigo mientras él sigue con su cantinela. Un monólogo en el que cada vez se muestra más chulo porque no tiene respuesta. Por último le repito que no me caliente más la cabeza mientras le imagino cayéndose del taburete y esnucándose. "Al final te metes en un lío, Tao".

Mi amigo se marcha y yo saldo detrás. Me dice que cuando se pone así es mejor dejarle. ¿Dejarle? ¿Por qué? Yo me emborracho y no molesto a nadie. O voy a un bar de algún sitio civilizado y si un borracho me molesta, el camarero ya se encarga de que nadie moleste a la clientela. Pero aquí hay que dejarle. Es del pueblo, de siempre, es así y no cambiará. Además, la camarera pensaría que mientras se entretenía conmigo, a ella la dejaba en paz.

Y yo me sé perfectamente que la violencia sólo engendra violencia, que las cosas no se solucionan así, y todo lo que querais contarme sobre esa cantinela de los que nunca han intentado razonar con un borracho agresivo.

Pero dos hostias a tiempo ayudan a dormir la mona la mar de bien y relajan mucho.

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30 Marzo 2008

Carta a un lector de Público

Querido amigo.

Nos conocimos el jueves pasado. Sé que nunca leerás esto, pero no quería que pasasen los días y se me olvide lo que tengo que decirte, aunque se pierda en el ciberespacio.

Viniste el jueves pasado con tu camiseta de rayas horizontales, tu pendiente de aro en la oreja izquierda y tu periódico Público bajo el brazo, en una pose totalmente izquierdosa, a atosigarme y a agobiarme mientras yo trabajaba. Dudo, porque conozco a muchos como tú, que con tu jefe cuando dice que las horas extras no te las va a pagar te pongas tan chulo como te pusiste el otro día conmigo. Porque querido amigo izquierdoso, tu estética no es suficiente como para que yo no vea la clase de calaña cobarte que eres. Porque por mucho diario Público que lleves bajo el brazo no haces más que reproducir los ataques del fuerte contra el débil, en este caso un pobre camarero que hacía su trabajo lo mejor que su cansancio y su estrés podían. Porque venir a un restaurante donde sólo hay 20 mesas y entre tres camareros damos 150 comidas diarias tiene el problema de encontrarse sin mesa. Así que la próxima vez que te pases por aquí (sé es que más o menos en un mes), y te pongas chulo y me hables con esa prepotencia que te caracteriza, te volverás a dar cuenta de que no me bajo los pantalones y te tocará volver a esperar como al que más. Porque yo en mi trabajo no entiendo de clases, entiendo de educación.

Capullo.

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6 Febrero 2008

La China que se avecina y Juan Goytisolo

Escribe Goytisolo este domingo 3 de febrero un artículo en El País sobre China. Y como estaba esperando que me trajesen la comida para llevar que había pedido, me puse a leerlo... El País suele tener buenos artículos los domingos.
Pero cuando un escritor intenta hablar de política, economía, geopolítica o incluso ecología, ocurre que no pasa de contar anécdotas de sus viajecillos.
Al parecer, Goytisolo es otro de esos que enfoca el desarrollo chino en color de rosa. "En cien años todos chinos". Yo que soy un escéptico, intenté encontrar en el artículo alguna explicación de Goytisolo que fundamentase dicha afirmación. Pero no encontré nada referente a cómo el gobierno chino intentará asegurar su seguridad energética. No había explicación sobre los problemas territoriales de sus proyectos de extracción offshore, ni cómo iba a asegurar las vías marítimas de transporte a través de los estrechos de Ormuz y de Malaca, ni de los proyectos de transporte a través de lavía Taishet - Skovorodino - Najodka, y su ramal hacia Daqing.Tampoco encontré nada sobre cómo acabar con las altas tasas de créditos de dudoso cobro. Ni de cómo solucionar el problema financiero y social de las empresas estatales deficitarias. Tampoco pude leer nada de qué hacer con las altas tasas de paro de algunos núcleos urbanos ni de los 100 millones de personas excendarias de las zonas agrícolas. Supongo que Goytisolo sí que sabe cómo el gobierno actuará ante las presiones que está recibiendo para cumplir las condiciones que se le impuso para entrar en la OMC. Y sabe, pero no quiere explicar, qué hacer con las minorías no Han, especialmente los uighures de la Región Autónoma de Xinjiang, zona de vital importancia estrategia tanto por sus recursos naturales como por ser la entrada en Kazajstán. Ni siquiera explicó en qué va a consistir lo que la última sesión anual del parlamento chino llamó "la vuelta al campo",con la que se pretende llevar hasta las zonas rurales el desarrollo económico del que gozan gran parte de las zonas urbanas, ya que no hay que olvidar que las mejoras económicas y sociales son las que legitiman al partido en el poder. Ni explicó, pensará Goytisolo que para qué, cómo va a afectar la inversión prevista en materia de servicios sociales (la tensión social es lo que menos gustaría al partido). Tampoco explicó como hacer frente a los gastos derivados de problemas ambientales. Goytisolo pone como ejemplo la milonga del calentamiento global, pero olvida que la emisión de dióxido de carbono en China (llegarán a 8.100 millones de toneladas anuales en 2025) suponen problemas tales como lluvia ácida que afecta al 30% de la superficie del país, incluyendo 117 ciudades, erosión del suelo, desertización, degeneración de las tierras de pasto, así que como de las funciones ecológicas del suelo, los bosques y los prados en la prevención contra el viento, la fijación de la arena y el depósito del agua. ¿He mencionado ya la dependencia del crecimiento económico chino de la recepción de IED? No, no lo había mencionado. Goytisolo tampoco.
En lugar de ello, se limita a contar cuatro anécdotas y a presentarnos a los chinos como personas ejemplares por su trabajo y dedicación. Pues bien, si contra estereotipos es lo que Goytisolo quería hablar, yo voy a hablar también. Y aunque no tenga un vocero comparable al de él, no dejaré de repetir que "no os fieis de un chino", y de introducir poco a poco en el subconsciente colectivo un pensamiento contrario a China. Así hasta el día de la invasión,con la que pondremos las cosas en su sitio.
Hasta que en todos los parques del mundo luzca el mismo letrero que se podía leer en los parques de Shanghai durante la época colonial británica:
"Prohibida la entrada a perros y a chinos".

Sí, hoy he tenido un mal día.

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24 Enero 2008

Deseos para el nuevo año: gente que se vaya al paro

Con todo mi cariño, uno de mis deseos para este nuevo año del que ya ha pasado casi un mes. Gente que desearía que desapareciese el mapa.

Bono: por partida doble. Nunca me han gustado demasiado los mesías, y el cantante de U2 cada día lo parece más. Aunque soy de los que sostienen que los personajes públicos no deben vivir al margen de los problemas sociales, y hay momentos en los que es necesario mancharse las manos, lo de este tío me parece un contínuo marketing solidario. Y luego está esa suerte de político también llamado Bono. Había escrito una larga diatriba sobre él, pero he preferido borrarlo. Si comienzo a incluir políticos en esta lista no acabaría nunca.

Alonso y el calvo de Tele5: mi pareja preferida. Que alguien pare esto y nos libre de estos dos tíos.

Conchita: esta chica... digamos... no cuela. Su primer single es tan... ¿deprimente? pero es que la oyes hablar y es igual... ¿ha sonreído alguna vez? ¿conoce algún tipo de placer que la haga disfrutar, como por ejemplo el sexo?

Melendi: a muerte. Si me le encuentro borracho en un avión, antes le parto la cabeza de un botellazo de lo que se esté bebiendo que volver al aeropuerto de partida. Y por cada nuevo disco, nuevo look, a cada uno más moderno pensará él, más hortera pienso yo. Ahora le ha dado por los gorros de lana tipo guitarrista de Amaral. Ay, bobo, que esa imagen ya está cogida. Y esos tatuajes que se ha hecho... si es que la droga es mejor dejarla a tiempo.

Lucía Etxeberría: la vi el otro día en la tele, en un programa de cocina preparando una paella de emergencia. Está como una foca. Lo mejor que podría hacer es un buen régimen, a ver si sale a la calle un día, conoce a alguien, y echa un par de polvos bien echados y se la pasa tanta tontería de feminista reprimida. En definitiva, el mismo consejo que a Conchita. Que no se preocupe Lucía, que si no sabe bien cómo se hace eso, porque lleva años sin catar, ya se lo explicarán o se lo harán todo, simplemente que se quede quieta y disfrute. Como cuando escribe libros, vamos, que se lo dan todo hecho.

Manuel Pizarro: vaya, dije que de políticos no iba a hablar. Si llego a escribir esto quince días antes...

Alejandro Blanco: ¿el presidente del COE es un cargo político? creo que no. Pues ahí va. Mejor sería que alguien le mandase lejos, muy lejos, a una galaxia muy, muy lejana. Donde él pueda dar rienda suelta a su melagomanía, y crear himnos para todos los planetas aún por descubrir.

Todos los redactores de noticias deportivas: no voy a hablar de lo fanáticos que son. Pero lo mejor que podrían hacer es releer lo que escriben. Ejemplo: el Valladolid metió el domingo pasado el gol más rápido de la liga. Menos de ocho segundos. En un periódico deportivo titulaban que lo había marcado en 7 segundos y 89 décimas. A ver, de matemáticas sólo les da para contar hasta 11, que son los jugadores de un equipo de fútbol. 7 segundos y 89 décimas son 15 segundos y nueve décimas. Pero explicar a un periodista deportivo que debería haber dicho 7 segundos y 89 centésimas es demasiado complicado.

Todos los contertulios de programas deportivos: verles discutir sobre el Madrid o el Barça como si la vida se les fuese en ello es de vergüenza ajena.

Juán de Andrés: ¿se llama así este cocinero? ¿alguien le podría cortar las manos?

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15 Diciembre 2007

El año de la cerda

Parece ser que ayer se cumplieron 70 años de no sé qué matanza del ejército japonés en China. Y claro, me vienen tantos pensamientos contradictorios...
Puedo empezar diciendo que en todas las guerras hay masacres, eso es la guerra en si misma. Pero el enfoque histórico cambia dependiendo de si el país acabó siendo ganador o perdedor del conflicto. Se me ocurre decir que en cualquier guerra siempre pierde la población. O en este caso, que la manipulación china del nacionalismo es una herramienta para contener a la población hacia otras protestas. Sobre todo porque detrás de tanta demagogia estatal, Japón es el segundo país en inversión extranjera directa en China, y China es el mayor expotador a Japón...
Por otro lado, no puedo evitar pensar y decir que no sé cuántos chinos murieron ese día, si fueron miles o cientos de miles. Fuesen los que fuesen, pocos fueron. Un buen exterminio habría ahorrado lodos presentes. Así que si estallase otra guerra, buscadme en primera línea de frente. Que hay que acabar lo que un semidios imperial un día no pudo.
Alguien se puede preguntar si hablo en serio o no. Allá ellos...que cada uno suponga lo que quiera suponer.
Yo con lo que me quedo es que según el horóscopo chino, ya queda poco para que se acabe el año de la cerda.
Besos a todos.

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Sobre mí

Ya no tengo miedo a las ruinas...






La canción de la semana: Turnedo, de Iván Ferreiro.


La he elegido porque: ¿No has escuchado esta canción caminando bajo la lluvia?

Desde aquí, desde mi casa veo la playa vacía. Ya lo estaba hace unos días, ahora está llena de lluvia. Y tú ahí sigues sin paraguas, sin tu ropa, paseando, como una tarde de julio pero con frio y tronando. ¿Se puede saber que esperas? ¿Que te mire y que te seque? Que te vea y que me quede tomando la luna juntos. La luna tú y yo expectantes a que pase algún cometa o baje un platillo volante. Y la playa llora y llora y desde mi casa grito que aunque pienso en abrazarte que aunque pienso en ir contigo, el doctor me recomienda que no me quite mi abrigo que no esté ya más contigo. Y yo no puedo negarme pues el tipo soy yo mismo. Estudié mientras dormías y aún repaso las lecciones una a una cada día. Yo no puedo aconsejarte. Ya es muy duro lo que llevo. Dejemos que corra el aire y digámonos adios

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