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Taomalo

Categoría: Nulla dies sine linea

6 Junio 2008

Detergente futurista

Por los Aviador Dro, de su serie "candidato futurista". Buscad el resto de videos en youtube, yo os dejo este:

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2 Junio 2008

Un fin de semana

Hubo unas converse blancas desgastadas. Y ellos saben que no hubo ningún romance alrededor. Hubo una katana sobre fondo amarillo, unas gerberas, unas margaritas amarillas, una plaza en la Toscana y "the morning after the night before".

Hubo un cartel en una puerta que anunciaba que mañana la vida sería mejor que hoy.

Hubo quien intentó enseñar una nueva canción al viejo profesor. Y no es un refrán mio.

Hubo una niña que luchó con una espada láser contra Bart Simpson. Un viaje en pony a dos euros. Un payaso que se limpiaba el maquillaje.

Hubo llamadas. Mails. Compras. Nóminas.

Hubo un autobús que pretendía asustarnos.

Hubo un cierre anticipado y una buena cena. Y es que no puede haber nadie que se resista a un par de huevos fritos con jamón.

Hubo un ascenso a V.

Hubo un antiguo campamento romano bajo la lluvia constante. Miradas de complicidad y miradas que perdonaban vidas.

Hubo música, cócteles, cafés y helados. Hubo planes de verano.

Hubo paz en la cocina. Guerra en el comedor.

Hubo espectros de resonancias magnéticas bajo un manto de leche.

Hubo una lista de abalorios para comprar.

Hubo momentos en los que lo veía todo claro y momentos de duda.

Un fin de semana.

Mañana volverá a haber lo mismo de nuevo para bien y para mal.

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16 Mayo 2008

Viva Pajares

Son tiempos difíciles para los genios.

Por eso quiero aprovechar estas páginas para lanzar un alegato de defensa hacia el gran Andrés Pajares. Ahora que es blanco de las burlas de mucha gente, y no todos con el mismo talento que el de esta página que recomiendo encarecidamente.

Andrés Pajares ha sido siempre un incompredido. Un genio que se adelantó a su tiempo. Un puto profeta. Lo más parecido a un mesías que aventuraba y señalaba en el mapa la tierra prometida.

Suecia.

Pajares, Esteso y las suecas.

Si no habéis estado en Suecia no sabéis de qué hablo.

Si habéis estado, seguro que no queríais volver.

Viva Andrés Pajares.

Y que vivan las suecas.

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27 Abril 2008

Será por el agua

Decía mi amigo C. cuando se mudó a V. , que allí había gente muy rara, que eso debía ser por el agua. Y no sé si será por eso, o porque los sabores de la niñez no son comparables a ninguna otra cosa, todos los domingos traía varias garrafas de agua del caño del pueblo para beber durante la semana.

Pero cuando uno vive en la monotonía de un pueblo insulso, al volver a V. siempre echa de menos tanta extravagancia. Yo vuelvo los jueves por la tarde, duermo allí y regreso a trabajar el viernes por la mañana.

Hace dos jueves volvía a casa bajo la lluvia. (Nota mental: Turnedo, de Iván Ferreiro es una gran canción para oir bajo la lluvia). Una de la mañana. Iba dando un rodeo buscando una máquina donde comprar unos papelillos para V. Y bajo la lluvia me cruzo con un tipo que está sacando al perro. Gorra, manos dentro de los bolsillos de la cazadora, perro pequeño. Se me acerca. Me habla y me quito los auriculares. Al principio no le entiendo. Me pregunta si en el polideportivo frente al que estabamos había piscina. "No, creo que no..." hablo mientras intendo seguir mi camino. Llueve. Nunca llevo paraguas. Pero no me deja. "Ya, ya, entonces no tiene piscina". "No, no, lo siento", vuelvo a decir yo con prisa. Pero me retiene. "¿Y por aquí... no hay algún polideportivo que tenga piscina?". Y yo, viendo que aquello no tenía solución, me resigno a mojarme durante los minutos que duraría mi explicación de dónde había piscina, una cubierta, otra descubierta que abren en verano, y cuánto vale entrar.

El jueves pasado volví. Dos de la mañana. Caminaba de nuevo de vuelta a casa. A lo lejos al fondo de la calle venía hacia mi un chico a la pata coja. A ratos se paraba y descansaba. Parecía que algo le pasaba en el pie o en el tobillo. A medida que nos ibamos acercando no apartaba la mirada de mi. Cuando estabamos uno frente al otro se para. Me mira. Le miro el pie. "Si me pide ayuda, le pago un taxi a donde quiera ir", pienso mientras espero que me diga algo. Y él me dice: "¿Tienes un cigarro?". "No, no fumo", respondo. Y siguió su camino, dando saltitos a la pata coja en busca de un cigarrillo.

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3 Marzo 2008

Elogio de la mentira

Por Fernando Colina, 9 de febrero de 2008 en El Norte de Castilla:

La mentira es nuestro más inseparable compañero por los caminos de la vida. Su escolta nos asiste con más insistencia que nunca, pues hoy cuenta con tres espacios propiamente modernos que la necesitan: la publicidad, la información y la política. Si la modernidad admite el calificativo de época de la mentira, si su presencia es más contundente e intensa que en el pasado, es porque nos valemos de su autoridad en dominios imprescindibles de nuestra cultura que sin ella no existirían. Toda la ética moderna se concentra en un saber hacer con la mentira. No por nada la discusión entre Benjamin Contant y Kant, acerca de un presunto derecho a mentir por filantropía, inaugura y da sentido original a las discusiones morales de nuestro tiempo.

Sin embargo, a mentir hay que aprender, como aprendemos a caminar o a echar los primeros cálculos. De niños mentimos de continuo, pero no por mala intención o por un ánimo retorcido, sino para asear esas habitaciones interiores donde no dejamos que nadie entre sin permiso. La mentira es una herramienta imprescindible para construir un límite entre la realidad y uno mismo. Es la llave que cierra la alcoba más íntima y secreta de cada uno, el disfraz que evita la transparencia y que impide esa inconsciencia, propiamente esquizofrénica, de ser observado y adivinado de continuo. Cuando Simmel acertó a decir que "el secreto es una de las grandes conquistas de la Humanidad", podría haber dicho los mismo de la mentira sin pestañear, pues sin mentira no hay ninguna posibilidad de acceder a la ocultación y al silencio que nos custodian. El secreto nace de la mentira, y quizá por ese fructífero nacimiento se ha dicho a menudo que la vida secreta roza lo verdadero.

Como muestra de su necesidad nos basta recordar que sólo empezamos a hablar cuando nos sentimos capaces de mentir. Mentir y hablar son procedimientos simultáneos. La primera mentira no lo es por defecto ni por provecho sino por la obligación de aprender. Luego vienen las demás mentiras, las que dan cuenta de nuestro nivel moral, pero antes hay que haber aprendido a mentir para no tener que delirar, pues todo delirio no es nada más que una mentira fallida. Si el loco consiguiera mentir sobre las cosas que más le importan seguro que de inmediato se curaría. Al fin y al cabo, hay que reconocer que si los padres nos mienten con la patraña de los Reyes Magos es por higiene mental, para darnos ejemplo y tratar de evitar que enloquezamos. Bajo la excusa de conservar la bella ingenuidad, se miente a los niños con descaro para luego poder desengañarlos. Toda la salud psíquica que podemos alcanzar se resume en esa breve palabra: desengaño. Ninguna ejerce con más peso el principio de realidad que necesitamos.

Escribió Agustín en su célebre "De mendacio" que "la cuestión de la mentira es oscura en extremo y rehuye la intención del investigador con sinuosos culebreos". Tan oscura y deslizante resulta que, en el fondo, la sinceridad no es nada más que el ejercicio inteligente de la mentira. Ser sincero es ascender a ese nivel superior donde no se pruebre probar, lo que se dice probar, que hemos mentido. De otro modo, la sinceridad se convierte en un ajuste de cuentas, en la amenaza calamitosa de contar la verdad a quien corresponda para negarle toda promesa. Cuando alguien amenaza con que nos va a contar la verdad, más vale salir corriendo de inmediato. Creerse dueño de la verdad es sospechoso. La verdad es tan escurridiza que basta que cualquiera confiese su posesión para que sepamos que está perdida. Por ese motivo a los amigos hay que rogarles que nos mientan y, si son amantes, exigírselo como prueba legítima.

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31 Enero 2008

De los malos

Y yo que soy de los malos... quisiera volverme bueno.

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15 Enero 2008

Mi nuevo juguete

Mientras preparo un par de post que tengo pendientes, cosas más serias de las de hoy, quería contar una cosa.
Me llegó estas navidades de oriente, no porque yo celebre lo de los reyes, sino porque lo compré por internet en una tienda de Hong Kong, un nuevo juego de la nintendo ds. Si con el english training yo ya estaba satisfecho, esto rebasa las expectativas. El juego se llama Tadashi Kanji kakitori kun. A partir de aquí, si no sabes nada de japonés, mejor que no sigas leyendo.
Y para los que se han animado a seguir: es un juego para aprender kanji. Está orientado para el mercado japonés, para los niños, por eso el menú es completamente en japonés, pero en cinco minutos ya lo puedes tener controlado. Tiene tres tipos de ejercicios. El primero es para escribir kanji. Eliges un kanji (unos 2000 ordenados por niveles), y tienes que escribirlo en la pantalla táctil con el lápiz. Además de hacerlo bien es necesario hacerlo en el orden de trazos correcto. Luego hay otro tipo de ejercicios, para aprender la lectura de los kanjis. Se pueden hacer los típicos ejercicios en los que aparece una frase, en los que hay palabras escritas en kanas que hay que poner el kanji, y ejercicios en los que te dan palabras sueltas y hay que poner la lectura en kana y viceversa. Por último hay otra sección para hacer exámenes.
Y cada vez que juego alucino con las posibilidades pedagógicas de la nintendo ds.
Así que por sólo 23 euros, incluído el transporte desde Hong Kong, un juego interesantísimo para los que aprendemos japonés.

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5 Noviembre 2007

La frase del día en mi trabajo III

Me acerco a tomar nota a dos clientes que están leyendo la carta.
- Sí, queríamos una paella de marisco.
- Bien, pero tendrían que esperar un mínimo de 20 minutos.
- No, no.Tenemos prisa. Paella de marisco... (me señala la carta).
- Sí, claro. Pero tendrían que esperar. (Le señalo la carta, a continuación de donde tiene el dedo, paella de marisco, mínimo dos personas, por encargo).
- Claro. Eso es. Somos dos y te la estoy encargando.
- Sí, pero entonces tendrían que esperar, por eso hay que encargarla...
- Pero tenemos prisa...
¿Tan dificil es entender las cosas o yo me explico mal?

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Sobre mí

Ya no tengo miedo a las ruinas...






La canción de la semana: Turnedo, de Iván Ferreiro.


La he elegido porque: ¿No has escuchado esta canción caminando bajo la lluvia?

Desde aquí, desde mi casa veo la playa vacía. Ya lo estaba hace unos días, ahora está llena de lluvia. Y tú ahí sigues sin paraguas, sin tu ropa, paseando, como una tarde de julio pero con frio y tronando. ¿Se puede saber que esperas? ¿Que te mire y que te seque? Que te vea y que me quede tomando la luna juntos. La luna tú y yo expectantes a que pase algún cometa o baje un platillo volante. Y la playa llora y llora y desde mi casa grito que aunque pienso en abrazarte que aunque pienso en ir contigo, el doctor me recomienda que no me quite mi abrigo que no esté ya más contigo. Y yo no puedo negarme pues el tipo soy yo mismo. Estudié mientras dormías y aún repaso las lecciones una a una cada día. Yo no puedo aconsejarte. Ya es muy duro lo que llevo. Dejemos que corra el aire y digámonos adios

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