Revolviendo un poco en internet mientras debería estar estudiando, encuentro un grupo de música llamado Los Esclavos. De Granada. Son cuatro chicos y una chica que toca el teclado. Y resulta que es la primera chica de la que estuve enamorado y a la que no veo desde hace diez años. Lo peor de todo es que la música incluso me gusta. Espero que por lo menos haya engordado o algo, pero me dicen mis amigos que no. Maldición, no puede ser... ¿a todas mis exnovias les va mejor que a mí? bueno, no voy a ser malo. Me alegro por ella, en serio. A mí también me va bien... creo.
Una de mis canciones y videos preferidos. Tuve una época en la que la oía constantemente y me imaginaba solo en la habitación de un hotel escuchándola. Es que mi vida me la imaginaba soltero, y no estaba nada mal la idea.
Mi jefe no me dejaba poner el video en el bar donde trabajada porque con las dos pausas sin música que tiene quedaba mal un sábado por la noche, pero siempre que tenía la ocasión sonaba...
La canción de la semana: Turnedo, de Iván Ferreiro.
La he elegido porque: ¿No has escuchado esta canción caminando bajo la lluvia?
Desde aquí, desde mi casa
veo la playa vacía.
Ya lo estaba hace unos días,
ahora está llena de lluvia.
Y tú ahí sigues sin paraguas,
sin tu ropa, paseando,
como una tarde de julio
pero con frio y tronando.
¿Se puede saber que esperas?
¿Que te mire y que te seque?
Que te vea y que me quede tomando la luna juntos.
La luna tú y yo expectantes
a que pase algún cometa o baje un platillo volante.
Y la playa llora y llora
y desde mi casa grito
que aunque pienso en abrazarte
que aunque pienso en ir contigo,
el doctor me recomienda
que no me quite mi abrigo
que no esté ya más contigo.
Y yo no puedo negarme pues
el tipo soy yo mismo.
Estudié mientras dormías
y aún repaso las lecciones una a una
cada día.
Yo no puedo aconsejarte.
Ya es muy duro lo que llevo.
Dejemos que corra el aire
y digámonos adios