mutatismutandis » Perfil | La Coctelera

mutatismutandis

El depósito número 1

El depósito número 1,  a los pocos días del encube era una ágil niña saltando y corriendo en un prado de flores. Con desparpajo, ligero, frutal, joven. Varios días después fue descubado en 997. La niña había engordado y se había convertido en una gorda conduciendo un autobús. Cargado, cerrado, denso. Días más tarde estaba en 993, y ahora está e...

mutatismutandis

La próxima semana

mutatismutandis

Taoría nº7: el torrefacto es veneno

Y el lambrusco una puta mierda.

mutatismutandis

El séptimo toro

Después de que José Tomás toreara ayer en Palencia, a mi me soltaron un Miura. Y sobreviví.

mutatismutandis

Conclusiones

Quizá sean necesarias más de una manzana. Y más de una buena canción. Quizá también sean necesarios más timbres a medianoche.

mutatismutandis

Perderse en un parking

No encontrar el coche en el parking donde lo has dejado es una de las sensaciones más angustiosas que he vivido. Una sensación mucho peor que aquel día en que estaba convencido de que me habían robado el coche. Ese día no me preocupé demasiado. Yo lo había dejado junto al quiosco y no estaba. No había pegatina de la grua. Me lo habían robado, q...

mutatismutandis

Taoría nº6: el chocolate blanco no es chocolate

... y el lambrusco es una puta mierda.

mutatismutandis

Conversación real

Un reencuentro después de mucho tiempo. Besos. Abrazos: - Dicen que he engordado y estoy más calvo. - Qué va, T., estás como siempre. - Gracias. - Lo que sí me sorprende es que no tengas mal de amores. - ¿ein?

mutatismutandis

Sueños sin interpretación

Dormir en , quizá, el hotel más caro de la zona más despoblada de España y soñar que en el coche, de vuelta a la ciudad sólo teníamos una cinta de Bon Jovi es una sensación más que angustiosa. Nuestra particular road movie soriana no podía tener esa banda sonora. No sé si sería por las horas de coche en esas carreteras que parecían medievale...

mutatismutandis

Taoría nº5: eres adulto cuando te importa cómo te sirven una copa

... una copa, un vino o una cerveza. Cuando prefieres un camarero que sepa lo que hace a una rubia enseñando carne es que estás a punto de peinar canas si no lo haces ya. Dos ejemplos recientes para este servidor. Ciudad castellana, Casa de Aragón, entramos, camarera rubia de bote, camiseta ajustada, ombligo al aire, pedimos un vino: - No ...

mutatismutandis

Viejo viejuno

Estoy viejuno. Algo menos de  pelo y lumbago. No podía haber señales más inequívocas. Bueno, sí, en realidad las hay, relacionadas con barras de bar y camareros. Pero de esas ya hablaré en la próxima Taoría. La cosa es que mientras llega mi trigésimo cumpleaños, voy celebrando los de mis amigos. Jueves, Valladolid noche, bar de jazz, gin tonic...

mutatismutandis

Desorden

Demasiado tiempo metido en este sitioY ahora estoyHablando sin sentido   El día en que a ritmo de Kiko Veneno en el museo de la ciencia me da un ataque de lumbago y yo empiezo a temer por mi edad, me dicen que soy una persona triste. A los introvertidos ahora nos llaman tristes.

mutatismutandis

Taoría nº4: desconfía de aquellos a los que no les guste el queso

... y el vino.

mutatismutandis

El ingrato placer de aconsejar vinos

- Entonces tú estudias eso de los vinos, ¿no?, necesito comprar vino y no sé cuál . ¿Me puedes recomendar alguno? - ¿ein? La excusa puede ser cualquier cosa, un vino para llevarle al novio, un regalo para la familia, o con acento granadino, un regalo para el padre: - ¿Me das tu número? Te voy a ser sincera, sólo te quiero para que me ayudes a...

mutatismutandis

Brigitte

A veces quiero estar asía veces sólo quiero huira veces pienso que tan sólo ha sido un sueñoy que aún estás aquí´aún estás aquí Los Ángeles 1Palencia     0   Mañana prometo madrugar y desembalar mi vida mis cosas. A ver si conseguimos empatar.    

mutatismutandis

Yo confieso

Ahora que estoy haciendo la mudanza los he podido contar. Y lo confieso. tengo más de 30 pares de calcetines.

mutatismutandis

Valladolid

  El próximo domingo en sus pantallas  

mutatismutandis

Última vuelta

Sonó la  campana de la última vuelta. Eso debe significar que me queda una vuelta. Cruzar la línea (ya era hora), a otra cosa mariposa. Esta prueba se acabó. La superé, como superé la anterior, y la anterior de la anterior. Cambiar todo otra vez, empezar de cero de nuevo y esperar la siguiente. Qué demonios, sea lo que sea, también saldrá bien...

mutatismutandis

San Román y la adolescencia

Como cuando la tia buena del instituto, en las escaleras, se sentó a tu lado y te preguntó algo, qué más da qué. Igual que hoy cuando se han sentado a mi lado a explicarme qué estaba mal en mi ejercicio... qué demonios, 15 años sólo se tienen una vez, y no vamos ahora a volvernos blandos. Aquella rubia engordó, se casó y ni siquiera acabó de le...

mutatismutandis

Taoría nº 4: las estaciones de tren

No hay nada más bonito que en una estación de tren, de noche, ver las luces del tren que se acerca. Y luego el ruido del tren en las vias.