Hay cosas que dan mucho miedo
Y una de ellas es la que acabo de hacer yo esta tarde:
Mi aparición anual en el bar del pueblo donde vivo, única vez en el año que se me puede ver allí. Y para darle más emoción, a la hora de la partida de cartas, con todos los viejos del pueblo jugando al mus. A eso se le llama arriesgar, que ni una espera a porta gayola vamos. Para rizar el rizo, con mi hermanito de cuatro años, al que le traen una vez al año, y que me sirve de escusa para acercarme al bar. Pobrecillo, porque con él de por medio a mí me dejan en paz, pero eso no tiene que ser bueno para la educación de un niño, tanto desconocido dándole la barrila, que si di algo, que si qué niño tan guapo, que si tú quién eres, que si dame un beso...
Y él, después de lidiar durante un par de horas, y aguantar estoicamente, en su sabiduría infantil, nada más salir del bar ha dicho: "¡¡QUÉ SILENCIO!!"
Ahí queda dicho. Hasta el próximo año.


ignatus dijo
Pero bueno¡¡¡Esto es un ataque de fobia por tu parte hacia el entrañable mundo rural, reserva espiritual en este mundo de confusión y apariencia¡¡
Ah, taomalo, eres como esos personajes de las películas de paco martinez soria(la hija o el yerno normalmente) a los que la vida urbana y sus oropeles han convertido en personas insensibles pero que al final redescubren el valor de lo auténtico, de lo sencillo....y vuelven a amar a su pueblo gracias a los sabios consejos del entrañable martinez soria.Más cine de barrio y menos arte y ensayo, que a los cines Casablanca va gente muy rara¡¡¡
9 Diciembre 2006 | 07:14 PM