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Taomalo

19 Junio 2008

Clientes preferentes

En mi trabajo, uno puede ser un cliente preferente, de los que comen menú con vino de crianza o comen a la carta con un buen vino gratis o no esperan cuando en el comedor no hay sitio y hay más gente esperando si:

- Es guardia civil.

- Es alguien relacionado con los toros. Por ejemplo, el padre del novillero del pueblo. Lo que no sé es si este último seguirá siendo cliente preferente ahora que le han detenido como implicado en una trata de blancas en sus dos prostíbulos. Pero supongo que le seguirán haciendo pleitesías. Sigue teniendo dinero y aquí son muy dados a mirar a otro lado.

- Es médico y está haciendo las urgencias. Urgencias para las que bajan al bar a tomar dos vinos y luego entran en el restaurante a comer tranquilamente, con su vino, su postre y su café, porque a pesar de estar de urgencias, prisas ninguna. Si por otra parte come en casa y guarda los vales de comidas, puede venir al restaurante y pagar con esos vales (vales que pagamos todos los españolitos, y que a pesar de indicar una fecha y un nombre nosotros hacemos la vista gorda porque a los médicos no se les discute) la comida y los cubatas de sus amigos.

- Es cura. Será mejor tratado si es el típico cura malhumorado de pueblo, al que todos tratan de don, y del que todo el mundo recuerda las hostias que daba en el colegio.

- Es concejal.

- Tiene un porsche.

- Es rico. Si es rico y amigo del padre del maitre, mucho mejor. Si es rico, amigo del padre del maitre y compañero de borracheras de éste, mejor aún. Así uno puede humillar tranquilamente al camarero de turno que no le ríe las gracias, montar el espectáculo, insultar, y faltar al respeto hasta la humillación del pobre camarero. Que en lugar de no ser bien recibido la siguiente vez que vuelva, no sólo venderemos y publicitaremos el vino de su bodega sino que le pondremos la alfombra roja. Eso sí. Si algún día tengo que seguir dedicándome a la hostelería y soy jefe de sala o maitre, no volvería a dejar entrar a nadie que humillase a mis camareros.

Así que tras tres días encerrado en la biblioteca de la facultad en Valladolid por los exámenes, sólo tardé cinco minutos esta mañana en darme cuenta de que yo ni encajo en este pueblo ni en este trabajo.

¿Debería buscarme otro sitio?

Los cambios dan tanto miedo...

servido por mutatismutandis 6 comentarios compártelo favorito

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Mrs Maggots

Mrs Maggots dijo

Lo tuyo con ese pueblo es endémico. La respuesta es SI

Más miedo da tu pasividad desde fuera. Al menos espero que el examen te saliera bien. Un besote.

20 Junio 2008 | 01:49

Taomalo

Taomalo dijo

El exámen, el exámen... pues no sé. La asignatura es un hueso cojonudo, y en el exámen me defendí dignamente. Habrá que esperar acontecimientos.

20 Junio 2008 | 05:27

Tesi

Tesi dijo

O apalizar a Don Pablo, que tampoco es tan alto.

20 Junio 2008 | 11:44

Taomalo

Taomalo dijo

Tesi, Pablo es muy alto tio, lo que pasa está cheposo. Veo más factible el secuestro de su hija.

21 Junio 2008 | 01:18

victor

victor dijo

Tao no soy dado a dar consejos..pero creo que SI que tu naturaleza te esta pidiendo un cambio..primero de lugar de residencia.
No si mi experiencia personal te pude servir en estos momentos de comprensibles dudas:He trabajado sin contrato, sin seguridad social de Vigilante de seguridad....siempre en lugares de la costa Catalana y Valenciana peligrosos porque pagaban mas...Hasta aqui muy anodino miles de personas en la misma situacion y sin quejarse ..que eso de oir aquello "si no te gusta te vas que tengo a mil tios que harian lo mismo que tu por menos dinero"para mi no es ninguna leyenda.
Mi profesion y vocacion es el derecho..y me gusta escribir.Me tomaba ese trabajo como un simple "ganar- el-pan".Lo hacia bien y cumplia pero no me llenaba..a otros compañeros SI. y me parece bien porque afortunadamente las personas somos distintas.Hice incluso alguna amistad, algo raro en mi que mantengo separado siempre lo personal de lo profesional de una forma radical para preservar mi intimidad.
El cambio asusta..pero si te lo pide la mente, si te lo planteas y le das vueltas pienso que es porque lo necesitamos.. me paso algo parecido y una vez que lo afronte y lo hice..me encuentro mejor conmigo mismo...
La hosteleria y ahora muchos otros trabajos se hacen duros simplemente por falta de la mas minima educacion que nos debemos las personas ,asi de simple.
No solamente los jefes..tambien entre los propios compañeros de curro..pasa de todo.El "trepismo" es una forma de entender la vida
En cuanto pueda te mando un mail personal..estoy con un asunto de mi sindicato..que por cierto no me da de ganar ni un centimo, me quita horas de sueño, me hace aplazar un viaje que le tengo prometido a mi mujer pero me produce una gran satisfacion personal y moral .Un abrazo Suerte y Valor ..que no pasa nada y si pasa que importa y si importa que pasa? VF

3 Julio 2008 | 03:43

Taomalo

Taomalo dijo

Gracias por los consejos Victor. Supongo que ahora eres un hombre casado a la espera de un viaje a Oriente Próximo (por lo que he leído en otro blog...). Espero que todo saliese bien.
Yo sé que necesito un cambio, pero el cambio llegará con el inicio de curso. La duda era si adelantar al fecha. Todavía no sé qué pasará. Ayer "incindié" la empresa. Mejor dicho, predí la mecha. El encargado ha sido degradado y ahora no sé qué va a pasar. Yo por otra parte sigo buscando tímidamente por ahí.

3 Julio 2008 | 10:50

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Sobre mí

Ya no tengo miedo a las ruinas...






La canción de la semana: Turnedo, de Iván Ferreiro.


La he elegido porque: ¿No has escuchado esta canción caminando bajo la lluvia?

Desde aquí, desde mi casa veo la playa vacía. Ya lo estaba hace unos días, ahora está llena de lluvia. Y tú ahí sigues sin paraguas, sin tu ropa, paseando, como una tarde de julio pero con frio y tronando. ¿Se puede saber que esperas? ¿Que te mire y que te seque? Que te vea y que me quede tomando la luna juntos. La luna tú y yo expectantes a que pase algún cometa o baje un platillo volante. Y la playa llora y llora y desde mi casa grito que aunque pienso en abrazarte que aunque pienso en ir contigo, el doctor me recomienda que no me quite mi abrigo que no esté ya más contigo. Y yo no puedo negarme pues el tipo soy yo mismo. Estudié mientras dormías y aún repaso las lecciones una a una cada día. Yo no puedo aconsejarte. Ya es muy duro lo que llevo. Dejemos que corra el aire y digámonos adios

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