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EL DIVÁN DE LO EFÍMERO

Cuando uno se llena de objetos exquisitos y minoritarios, de adornos, de cosas voluminosas, caras y a menudo inservibles, es normal que encuentre placer en asomarse a la ventana a ver pasar, con religiosa emoción, el camión de la basura. (José Luis Alv

13 Diciembre 2005

El día que dejé que me dejaras. Quedé segundo

El día que dejé que me dejaras una pátina de tristeza invadió mi rostro. Sabía que era lo mejor. Yo también lo deseaba. Nada venidero podría mejorar el pasado. Tendríamos que dejarnos porque ya era imposible querernos más. Eso me mentía yo. Eso no me lo dijiste tú. Preferiste mentar a alguien que te hizo mejor persona y pedías perdón con silencio, que es la forma que tienen los cobardes de pedir perdón. Con silencio. Mi madre me mandaba callar en misa y yo iba porque me gustaba cantar a grito pelado. Yo tengo un gozo en el alma, ¡grande!, gozo en el alma, ¡grande!, gozo en el alma y en mi ser alegría y gloria a Dios. Si estas Navidades nos toca la lotería le daremos unos millones a D. Manuel para que termine la iglesia, estas obras van a acabar con él. Yo crecí con la necesidad imperiosa de que nos tocara la lotería para D. Manuel. No entendía como Dios nos podía fallar en eso. Después me di cuenta de que dios siempre aparece a destiempo. Mi abuelo iba a misa con el reloj en la mano y cada minuto que pasaba de los treinta, sacaba de sus entrañas un continuo toser que sonaba a toque de queda al cura. Deberías dejar de fumar, te sienta fatal la nicotina en los pulmones. Cuando cogías mi guitarra y pasabas de Do a Sol, tardabas una eternidad y rasgabas peor que mal. Y yo me reía. Paso de fregar, paso de limpiar los baños, paso de recoger los pocillos del café de Pablo. Subo al coche y pongo el CD con lo mejor de Mocedades que ayer me bajé del emule. Me voy a casa de mis abuelos. Año 1973. Telefunken en blanco y negro. Juan Carlos Calderón y Eres tú, de Mocedades. Yo cantaba con mi madre y rezaba para que Amaya no se equivocara, ni para que no desafinara, decía mi madre. Eso, decía yo sin saber que era lo de desafinar. Como una promesa, eres tú, eres túúúúúú.
A mis abuelos les encanta que vaya afeitado, pero yo sólo me afeito los lunes. Hoy es lunes, así que estarán contentos de verme. Mi abuela me agarra la cara con los dedos entumecidos y retorcidos de la artrosis. Me enseña los juanetes. Cada día es más pequeña, cada día me tengo que agachar más. Tu y yo hacíamos el amor en cada rincón. Encima de tu moto, en el suelo de la cocina, sobre aquel billar, por delante y por detrás de los sillones, en las escaleras que llevan a tu dormitorio. Yo me ponía de rodillas y apretaba mi cara a tu vientre. Mis manos te agarraban con tanta fuerza que nunca entendí como algún día no te quedaste pegada a mí. ¡Qué milagro, ¿queres un cafeciño?. Sí, claro. Sabe distinto, sabe muy distinto. El café en casa de mis abuelos siempre sabe distinto. Tú en cambio me sabías a melocotón con nata y a peras con vino. Quiero que me comas hasta que me muera en ti. Como una mañana de veraaaaaaano. Como una sonrisa, eres tú, así, así eres tú. Está un poco nerviosa, pero vamos bien. Ahora mis abuelos ya no tienen la Telefunken, y todo se ve en color. Sin embargo mi niñez la recupero a golpes de fotografías en blanco y negro. Mi abuelo mata el tiempo haciendo crucigramas y mira de reojo cada reacción de mi abuela. Mi abuela me pregunta una y otra vez por ti. Le caíste bien. Debiste despedirte de ella, aunque no se iba a acordar. Toda mi esperanza eres tú, eres túúúúú. Como lluvia fresca en mis maaaaaanos. A veces le vienen ataques de lucidez y se pone a llorar. No quiero dar trabajo, no quiero dar trabajo. ¡Qué bien está cantando, pero que voz tiene Amaya!. Mi abuelo sigue hirviendo la leche. Abuelo, ahora no hace falta hervirla que ya viene uperisada. Tú, déjame a mí, déjame a mí que yo sé muy bien lo que me hago. La leche siempre se quería salir a borbotones por el cazo. Nacho, vigila la leche que no se salga, que después es muy difícil limpiarla de la cocina. No te preocupes si lleva nata, te la cuelo. No, abuelo, si a mi me da igual. Que no, que no, que te la cuelo. Mi madre colaba la leche y cogía la nata para los bizcochos. Después me mandaba fregar el colador. No lo soportaba. Nunca soporté los grumitos de la nata enganchados a los agujeritos del colador. En casa no había presión en el agua, así que yo lo limpiaba con el scot-brite en las manos y una mueca de asco en la cara. Un día me dijiste que si te podía lavar el colador que no lo soportabas. No te dije nada, pero mi corazón dió un vuelco. Te miré tan fuerte a los ojos que en medio de la cocina te desnudé, te amé tan dentro de ti que ni siquiera mi oíste respirar. Tú me enseñaste a disfrutar del segundo anterior a un beso, y yo me quedé prendado del lunar que tienes al lado de tu ojo, ahora sólo él vive en mí. Venga, Amaya, ahora viene el gorgorito final, no falles que este año ganamos, seguro que ganamos. Amaya no falló. Yo tampoco te fallé, pero a igual que España, quedé segundo.

servido por ignacio 18 comentarios compártelo favorito

18 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Vebegodu

Vebegodu dijo

...hacía tiempo que no leía algo tan bonito....
Gracias, de verdad!
Me ha hecho recordar...

Para mi, no ha habido nada como mi abuelo.Un beso, estés donde estés...

13 Diciembre 2005 | 10:26 AM

Elena

Elena dijo

Nacho sabe a limones ahogados en azúcar. Como una guitarra en la noche.

13 Diciembre 2005 | 10:40 AM

lu

lu dijo

ostras q bonito!! ;)

13 Diciembre 2005 | 11:48 AM

lu

lu dijo

crees q no podrás volver a querer así??

13 Diciembre 2005 | 11:49 AM

Ona_

Ona_ dijo

Tú me enseñaste a disfrutar del segundo anterior a un beso.

Me encanta leerte.

13 Diciembre 2005 | 11:58 AM

urbano

urbano dijo

Nacho:
Cuando te leo, me leo a mi misma... qué cosa chico! como decimos en Venezuela... España es distinta, sí, lo sé, pero tenemos demasiado de ustedes acá.
Crecí también con Mocedades y Amaya, esa gordita preciosa, nos arrebataba cada vez que se presentaba en la tele.
Yo viví buena parte de mi temprana juventud en un piso con mi hermana y cada domingo se nos antojaba cambiar el mensaje de la contestadora y buscábamos las canciones que más nos agradaban de pequeñas para atraer a la gente y nos dejara sus mensajes... teníamos fans que llamaban solo los lunes para escuchar la nueva canción.
Es cierto que cada etapa tiene un rostro y un perfume, ella te acompañará hasta el final y te sabrá siempre a melocotón con nata y jamás olvidarás la escena detrás del sillón, sólo que luego vendrá otra mujer con aroma distinto, más aterrizado, que supondrá para ti descubrir-te también distinto.
Leerte es ver un corto de la nueva generación de chicos que quieren contar algo más que la violencia, que aún creen en los domingos de mañana verde y amarilla y en la risa colectiva. Leerte es como el café que me tomo en la madrugada para reconciliarme con la rutina y despertar mi voz en los oidos de mis hijos que se despiertan sonriendo.
Leerte es tan feliz como la gotita de baba que seco con la punta de mis dedos en los labios rojitos de Carlos que me dice: "Un ratito más, mami, por favor" y no se despega de la sábana.
Leerte es tan conmovedor como cuando Luis descubrió junto a su almohada la sorpresa del primer tomo de Narnia y me dijo: "Mami, no sé qué decirte, estoy tan feliz".
Leerte, mi querido Nacho, es querer leer la vida de mis hijos en el futuro...
Sólo me pregunto ¿por qué tienes la capacidad de conmoverme?
Un gran cariño para ti.

13 Diciembre 2005 | 12:26 PM

Nocturna

Nocturna dijo

Uff como duele la añoranza
cuantas cosas vividas se echan de menos
y cuantas se desearían haber vivido
es lo que tiene el pasado
añoranza, temor, cariños perdidos..
Es un placer pasar por este rincón
tan personalmente tuyo...
Un saludo de....Noc_

13 Diciembre 2005 | 01:07 PM

Sofía

Sofía dijo

Muy logrado, he pasado frío en la iglesia cantando el gozo en el alma, y me ha dado muchísimo asco fregar el colador
Saludos

13 Diciembre 2005 | 05:50 PM

Amaru

Amaru dijo

Esplendido...
Un beso.

13 Diciembre 2005 | 07:33 PM

ProblemasDePareja

ProblemasDePareja dijo

(En mal momento de mi vida me encuentro con tu blog. He terminado llornado)
¿Cómo consentimos que algo así acabe? ¿Se da cuenta uno a posteriori? Esas cosas que parecen eternas e invencibles, ¿cómo se desmoronan?

13 Diciembre 2005 | 07:57 PM

Enrique Urquijo

Enrique Urquijo dijo

- ¿Sabes por qué me gustas? -dijo ella- Por lo que conozco de ti.
Qué efímero y que largo había resultado el segundo anterior al beso. Se desvanecieron.

14 Diciembre 2005 | 12:10 AM

liber

liber dijo

Me ha gustado tu texto. Escribes muy bien. Tienes estilo.
Pero aquí en la red te romiendo que pongas más puntos y a parte, se lee más a gusto, aunque ya sé que tus escritos no los exigen.
Gracias por escribir.

14 Diciembre 2005 | 12:25 AM

M

M dijo

Con todo respeto Liber. Sobre los puntos y a parte, lo mismo le decían a Saramago.

Es Nobel.

14 Diciembre 2005 | 09:47 AM

urbano

urbano dijo

Imagínense a Einstein que tenía como 30 trajes y el mismo número (o cercano, qué importa!) de zapatos, medias, interiores, camisas, etc... para no perder tiempo en la nimiedad de escoger cada mañana.
Una vez, incluso, cuentan algunos de sus biógrafos, que se alojaba el Sr. Albert en la habitación del fondo de un pasillo de algún hotel y estuvo hospedado allí durante un buen tiempo, meses quizás, mientras dictaba algunas cátedras. Pues, nuestro querido científico no pudo jamás atinar salir de su habitación y cruzar hacia el pasillo de salida, derecha o izquierda, qué más da? Siempre se topaba con la pared.
Mi cita viene a colación en que es válida la acotación de Liber, pero estos espacios son para fluir, para conectarnos, para liberarnos y ¿cómo vamos a ponerle acentos o apartes a los textos de este Nacho tan grande y con tanto corazón?
A mi me chocan, por ejemplo, las personas que escriben con K y deforman el idioma, ya tan duramente golpeado, por ejemplo cuando se chatea o en estos mismos blogs... pero no juguemos a la inquisición, ya basta de tanto juicio, de tanta persecución, de tanto sectarismo, yo bien, tú mal, pongámosle el ojo a Australia, a Europa Central, África... allí sí que necesitan nuestros escudos y nuestras armas para combartir contra tanta injusticia.
Disculpa Nacho que use este espacio tan bonito y tuyo para debatir, y disculpa Liber por postear esto después de tu señalamiento... sé que viene de buena fe.
Un gran saludo a todos

14 Diciembre 2005 | 02:37 PM

fidaoñflk

fidaoñflk dijo

El día q dejaste q te dejara, yo quedé trigésimo séptima. Me fui al aeropuerto sin pescadillas, ni nada.

16 Diciembre 2005 | 02:26 PM

el divan de lo efímero

el divan de lo efímero dijo

El día que dejé que me dejaras, sólo busque verdad y me salieron escusas de cualquier momento. Mi buzón quedó vacío así que raudo y veloz me fui a buscarte al aeropuerto. Mi abuelo me llamo tonto, egoista y gilipollas, pero aun así yo nunca dejé de quererlo.
No me cansaré de pensar que estás a mi lado, pero no como una sombra.

16 Diciembre 2005 | 03:04 PM

AKN

AKN dijo

otra vez me han roto el corazon...

hace tanto tiempo que no me sucedia gracias al grueso caparazon que puse la ultima vez.

No recuerdo excatamente como lo arregle la ultima vez... de hecho no se si en verdad tuvo compostura, lo unico que se me ocurrio fue volver a leerte.

Los sabores son algo que quedan en la memoria, pero tus letras siempre terminan por hacerme recordar.

12 Diciembre 2007 | 07:02 AM

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