COMBUSTIBLE PARA LOS DÍAS SIN SOL
Si me van a regalar un chalet en Marina d’or, resérvenlo señores productores de concursos, para otra fecha que no coincida con un lunes santo. . Es algo tan biológico para esta sevillana irreverente, aunque no quieran creerlo, como los dos litros de agua que mandan los médicos que no quieren complicarse. Mi cuerpo maltratado por el stress y las entregas de notas se entrega a su terapia de torrijas enmeladas y encuentra su equilibrio al ver el primer naranjo florecido respetado por el viento. No es literatura de salón, por mucho que se empeñen los exégetas de una playa sin gente. La tierra me succiona por los pies y me obliga a quedarme al teatro callejero que se puede vivir con los cinco sentidos. Nunca lo entenderán quienes no sean capaces de entender sus pequeñas rutinas, el aviso de que vuelve un vencejo a obligarnos a guardar los abrigos.
Ayer lo tuve claro otra vez. Vencida por el papeleo de las evaluaciones, los claustros a destiempo y las noches sin sueño, me asaltó la cruz de guía más humilde en el lugar más inesperado (así llega la primavera a estas tierras, sin llamar a la puerta). Unos niños de secundaria que coleccionan suspensos como bolas de cera robadas a un nazareno me enseñaron, sin decirlo, la razón de un trimestre plagado de deberes sin hacer y excusas para cerrar el libro de "Lenguaje". Era un secreto a voces: sacar matrículas de honor en esta tierra es un camino cuesta arriba cuando suenan los primeros compases de "Amargura". Mis alumnos de 2º y su barrio en pleno se lanzaban a la calle a gritarle a una ¿sevillana recalcitrante? que acaso también haya motivos para quedarse en Huelva además de las playas y Juan Ramón. No hay nada más hermoso que dejarse seducir a dos días del domingo de Ramos por la ilusión de unos niños que juegan a dejar de serlo detrás de un paso de palio que ha cobrado vida con sus manos. Nunca vi costaleros más bellos que aquellos adolescentes desiguales y mal tallados que arrastraban un cajón a fuerza de ilusiones, más que de músculos, y que cedían el costal al primer incauto que se dejara convencer...
* En la foto de arriba aparecen Alejandro y Jesús, dos alumnos míos de 2ºA, preparando el palio que ayer salió a la calle hasta que el padre de Alejandro quiso. La foto inferior es de una exposición de pasitos hecha íntegramente por Alejandro como el palio anterior ( a día de hoy tiene la lengua suspensa; esperemos que se aplique en la 3ª) *
















earendil dijo
Saludos !
Se respira ambiente de Semana Santa... yo veré este año cómo se lo montan en Barcelona... a ver si el tiempo acompaña... je je je
Arrivederci !
15 Marzo 2008 | 12:05 PM