EL EXTRAÑO PASTOR
Atavíado con largo chaqueton negro y sombrero desgastado, el estraño "pastor" se disponía como cada tarde a cruzar la larga calle; caminaba despacio agarrado a un baston , unas gafas grandes escondían su desconocida cara, siendo centro de curiosas miradas; todos los lugareños se preguntaban ¿quien era aquel?... que decían... era "pastor".
Una vez cruzada la calle , se adentraba camino hacia delante hasta perderse lo que la vista alcanza. Era muy curioso como al paradójico "pastor" no se le veía con ganado alguno, su vestimenta tampoco era la adecuada, sin embargo todos se referían a él, como el "pastor"...
Un perro de pelaje blanco, siempre acompañaba sus pasos, y el sonoro cascabel que colgaba de su peludo cuello avisaba sin más que el peculiar pastor hacía su recorrido...
Nadie sabía donde vivía, y tampoco nadie por el momento se atrevían a preguntarle, pero los comentarios y chismes eran cada vez mas notorios, hasta que llegaron a oidos de las autoridades y despues de algunas que otras reuniones, decidieron que cuando al día siguiente volviese a pasar por la habitual calle, lo pararían y hablarían con él.
Así fué, como de costumbre a la misma hora cuando cae la tarde, el hombre misterioso y su perro lanudo, volvían a pasar muy lentamente por la calle que le esperaba cargada de rumores.
y allí estaban esperandole los dos enviados o mensajeros para interrogar al criticado, pero tal era la ansiedad del saber, por el llamado "pastor", que enseguda fueron acercándose unos y otros para saber de primera mano, lo que les tenía tan entretenidos.
Cuando el enigmatico llamado "pastor" acompañado por su blanco perro, cruzaba la calle un tumulto de gente le cortó el paso, y uno de los autorizados con voz seca dijo: ¿ donde va usted?
y él muy tranquilo, se quitó el sombrero dejando ver una larga cabellera que descansaba sobre sus hombros, mas quitandose las gafas, descubrió unos claros ojos, embelesando a mas de uno...y sonriendo contestó: -¿Acaso es obligatorio tener que decir a donde voy?cuando ya llevo mucho tiempo pasando por aquí, y no he incumplido ninguna ley?
El otro mandatario apresurado contestó: Pero..¿ es un poco estraño lo que usted hace.? y el interrogado tranquilamente dijo: ¿y no es mas extraño que todos vosotros esteis pendientes de mi persona, cuando seguramente teneis obligaciones que hacer?
El asalto de preguntas por los presentes se desató, ocasionándose un alboroto, pero imprevisiblemente el extraño señor dió dos toques con el baston, haciendo que el perro soltara unos fuertes ladridos dejando a los muchos presentes en silencio.
Con voz serena dijo: Escuchadme, ¿ Os he molestado en algo?, ¿os he pedido algo en este largo tiempo que paso por aqui? y tras unos segundos de silencio volvió a decir:- tan solo he ocupado en mi caminar, vuestra calle y vuestra curiosidad, ninguno de vosotros en este tiempo os habeis acercado a mi para ofrecerme algo, por lo tanto no creo que sea delito ser libre...
Entre la multitud una voz le preguntó: ¿es cierto que eres pastor?
y con voz fuerte contestó:¡¡ los pastores reunen a los rebaños y como tal, tú lo has dicho; soy pastor.¡¡
El perro volvió a ladrar, haciendose el silencio... la multitud abrió paso al extraño "pastor" que de nuevo emprendió su caminar por la larga calle,y escuchando el sonoro cascabel de su fiel acompañante, los dos se alejaron sigilosamente en el horizonte...











Fernando dijo
Muy bonito Natty
27 Febrero 2008 | 09:59 AM