Decidí crear este blog en medio de un renacer, un resurgir que comenzaba a ser azul. Plasmé emociones azules...tratando de variar las tonalidades, aunque había días que se asemejaban a un azul grisáceo...era producto del rebrotar, aunque también tiene su encanto, pero cuando no lo prolongas demasiado y eres capaz de combinarlo con otros colores vivos.
Retomando, de nuevo, el principal sentido de este blog...plasmo una recolección de mis azules más intensos: en vibraciones, en imágenes, en palabras y en el sentido que quería para mi espacio...la fusión del Arte, Literatura, Poesía, Energía Mental, Música, Relajación, Armonía...y Azules en todas las formas y expresiones....combinando con otras sensaciones de colores.
Casi a punto de cumplir el primer aniversario de bodas (gracias por el "toque"...por el cambio de chip)...a mi mejor amigo, compañero, confidente, amante y esposo.
Podeis elegir la imagen o imágenes que más os gusten...hacer clik en ellas y os llevará a un momento azul, lleno de sensaciones. Luego me contais con cual os quedais.
En el Sur, prácticamente no existen. O hace frío o hace mucho calor, pero los días de entretiempo en los que tienes una buena temperatura y estas bien con una manga, media manga, manga corta o sin mangas...por la noche, son muy escasos. Pues el día 13 de Septiembre, lo fue.
Llevaba un tiempo soñando con su viaje a España. Y habíamos previsto el día que...si todo salía bien...podríamos vernos. Me emocionaba la idea, porque desde que comencé en la coctelera la leía en silencio. Aprendía con cada post, lleno de lecciones, de palabras sabías, maduras y de un corazón que va más allá de fronteras. Yo soy muy de sentir, y por eventos sucedidos que no vienen al post, pues soy como un imán para atraer las sensaciones positivas o negativas que me producen las personas. Ya, sin conocernos personalmente tenía una idea, porque sus palabras eran un bálsamo para mí...llenas de luz, de transparencia, de tranquilidad...y si le pusiéramos un color, de azul...un azul más que especial.
Desde el día que contactamos, fue creciendo el aprendizaje...forjándose una amistad y aportándome cantidad de sabiduría. Tenía unas ganas tremendas de conocerla.
Esa noche llegó, y con ella el encuentro. Fueron unas horas muy azules, donde brillaban las estrellas, especialmente las dos que lleva en sus grandes ojos rebosantes de luz y sinceridad.
Ella lo sabe, pero quería compartirlo. Me pareció encantadora. Desde el principio tuve la sensación que nos conocíeramos de toda la vida. Cuando fuimos a recogerla al hotel, la sentí como si fuera a por una amiga de siempre. Fluyeron las palabras de distintos temas, opiniones, risas, fotos, copas, paseos, besos, abrazos, regalos, monumentos, luces, gente, calma, serenidad, transparencia, calidez, madurez, comprensión...humana, muy humana.
La persona que cualquiera quisiera tener como su mejor amiga. Una mujer hermosa por dentro y por fuera.
El tiempo voló, el cual no me hubiera importado retener, pero me dejó una sensación muy dulce y un cálido abrigo en mi corazón que sé que perdurará.
Si antes la admiraba, ahora ya os podeis imaginar. Lo mejor de todo, porque lo siento, sé que la amistad crecerá y yo seguiré aprendiendo de su calidad.
Gracias, mil gracias a Madeleine de Cubas, por haber tomado ese tiempo con mi marido y conmigo. Gracias a tu marido por este viaje. Gracias por las fotos, y gracias por ser una persona fuera de serie.
Se produjo un azul colmado de silencio, mientras fluía la calma pintada de un azul repleto de tranquilidad, venía acompañada del azul transparencia y el calor de un celeste envuelto en el tacto de la cercanía.
Las mariposas revoloteaban alrededor de las horas, minutos y segundos...dejando en el aire un aroma a fresca lavanda. La música comenzó a sonar y se perdieron entre las sensaciones del vals...en el día más importante de sus vidas...
Eran muchos días de lluvía, ni siquiera un leve rayo de sol había asomado más allá de la colina. Después de tantos años, era bastante obvio que, algún día, se terminaría cumpliendo la típica frase "animadora" : "Después de la tormenta termina saliendo el sol". Ya lo sabían, lo habían visto muchas veces....y sí, había días que salía, pero en un plis plas...el cielo se oscurecía y...llovía, llovía y llovía....mientras el resto del mundo se quejaba de sequía.
A estas alturas, daba igual si salía o se escondía...porque esta vez, más bien de poco servía....pues la lluvía persistía y la cosecha se perdía.
Se abrazaron como cada día...ellos dos, eran lo único que tenían...y entre mimos, susurros, besos y melancolía.....las lágrimas corrían, junto con la desilusión, el desconsuelo, la impotencia y la rebeldía...mientras fuera llovía, llovía, llovía....
Hace unos meses comencé a ver la vida con un matiz diferente. Sabia no soy, que ya me gustaría, pero dicen que es de sabios rectificar. Entendí esa expresión como una modificación de actitudes que no son tan positivas que se diga. Por lo tanto, sí, rectifiqué. Rectifiqué el modo de ver, de actuar, el detenimiento, la agudeza con la que se observan los detalles microscópicos.
Lo que cuenta, sin duda alguna, es hoy. Y hoy es Otoño, esa estación en la que la melancolía fluye al compás del viento. Tu paso se cubre de una espesa alfombra de hojas secas, repletas de sabiduría, empujadas por el viento, ese mismo que transporta los recuerdos. Y si miras cada hoja como una metáfora de madurez...sientes que...es una pasada de pisadas crujientes. Es una cadena, un despojo de lo seco, de lo menos servible. Es una preparación interna, una búsqueda de cobijo, un abrigo de experiencias. Es la recolección de los frutos, la madurez de lo verde, la "esencia aguijonada" que aporta positivismo en los días de lluvía...estampa de las hojas rojizas flotando en los charcos. Aguas transparentes con reflejos del alma curtida; efecto de las estaciones anuales.
El sol del Otoño es anaranjado, con matices rosáceos, sfumato de nubes grises, sombras claras, tempranos atardeceres, paseos de entretiempo, suaves temperaturas, una luz tenue entre los árboles y azules días de finas lluvias.
Desde hace unos meses...vi el color del Otoño en la madurez de unos días que en Primavera terminarán de florecer.
Es un azul que tiene que envejecer....es un reto, y lo tengo que ver.
Era una mañana de verano, aún el sol no había dibujado ningún rayo en el cielo, y hacía algo de fresco. Como esa brisa matinal me fascina, la aproveché para ir a la playa y correr un poco cerca de la orilla, mientras el aire jugueteaba con un mechón de mi pelo y yo disfrutaba del inmenso mar. Aire puro para mis pulmones y pinceladas de colores que aparecían en el azul, reflejadas en el agua, balanceadas con el rugir del mar. Absorbí una multitud de sensaciones para mí, sí a veces es necesario tomar un espacio para una misma....que luego ya tiene una todo el día para repartir...
Justo donde las olas besaban la orilla, en medio de espumas transparentes, me encontré una preciosa caracola. Me detuve para cogerla, estaba completa, y me llamó la atención su aspecto bastante enroscado. Me gustan las cosas diferentes, y ésta sin duda lo era. Me llevé la caracola a la oreja, para tratar de escuchar el sonido del mar...mientras mi mente estaba pensando dónde la pondría de decoración...entonces la caracola se movió...
Pero...¿qué tenemos aquí?, no lo podía creer, un duende, diminuto...con un gorro a rayas rojo y negro que terminaba en un pequeño cascabel. Tenía unos ojos saltones que me miraban con un poco de miedo. Unas uñas negras muy curiosas, con una piel arrugada y muy fina, enroscado, dando forma a la propia caracola. Balbuceó algo, pero no lo comprendí. Yo había hablado antes con los duendes, pero sólo cuando voy de viaje al mundo mágico, con una previa preparación, siempre había sido en medio del bosque y jamás pensé que la playa también estaba poblada de seres fantásticos...
Recordé que los duendes del bosque tienen una clave con los humanos, que da pie a una conversación...así que probé y funcionó. En realidad, todos somos iguales estemos en la parte del mundo en la que estemos...pero no lo vemos...en fin...sonreí y le seguí.
Me llevó a una caracola gigante, como si expresamente la hubieran excavado entre las rocas. Invisible para los humanos, pero real...yo estaba allí convertida en el mismo tamaño diminuto que el duende. Me quedé alucinada cuando observé el interior. Había cientos de fósiles marinos, expuestos en medio de un lugar inmenso que parecía no tener fin, como el mismo mar....como los problemas sin solución. Estábamos fuera del agua, pero a la vez dentro, había peces distintos, con colores espectaculares.
Me explicó que hay seres fantásticos repartidos por los lugares más insospechados, que se hospedan en objetos utilizados por nosotros para otros fines y le dan un uso realmente vital.
Quiero conocerlos, le dije.
Se te mostrarán, y cada uno de ellos un mensaje te enseñarán.
¿Por qué yo? ¿Por qué apareceis?
Porque lo vas a necesitar.
Me quedé pensativa, tal vez fuera así. En el mundo real a veces hay situaciones que sólo se pueden llevar hacia adelante si tienes un mundo mágico para escapar. Y estos duendes me iban a ayudar, lo que los humanos no podrían jamás.
Antes de salir a la superficie le pregunté su nombre.
Caracolín colorado - respondió - esta historia sólo ha comenzado....
De vez en cuando, me daré una vuelta por el mundo mágico. Que he descubierto que es más amplio de lo que imaginé y desde mi perspectiva os lo mostraré, hay duendes, elfos, hadas, gnomos...y seres que aún tengo que conocer. A mi modo, os la contaré. Tienen nombres curiosos con una metáfora para aprender, e historias surrealistas que vendrán la mar de bien.
Azul es el color con el que cada día disfruto de la vida...
----
Nazul es un renacer. Un nombre que lleva consigo el color con el que me identifico, incluye la luna y mi propia identidad escondida entre los reflejos azules.
Nació tras escuchar la canción "Tan azul", que expresa los sentimientos más hermosos que dibujan la vida con esta pincelada.