PEDRO MACHUCA Y GRANADA
PEDRO MACHUCA Y GRANADA

Por su belleza e historia, Granada, con solo mencionarla nos transporta a los cuentos de las Mil y una Noches, sus jardines, palacios, fuentes, surtidores..., si cabe, con un poquito de imaginación, hasta podríamos volar sobre la ciudad encantada en la alfombra de Aladino. Su nombre traspasa las fronteras, llegando a ser conocida en los más remotos países. Ya en la época en que era musulmana, no solo los árabes, sino también aquellos cristianos que recorrían España acompañando ejércitos y embajadas, hablaban de lo privilegiado de su situación, de sus extraordinarios encantos, de sus asombrosos contrastes.
Fue el último reducto árabe en la Península. Aprovechando las luchas internas que sostenían entre si los árabes, los Reyes Católicos asediaron la ciudad, levantaron un campamento de piedra, que hoy ocupa la ciudad de Santa Fe, y tras duros enfrentamientos los musulmanes capitularon el 2 de Enero de 1492. Los Reyes Católicos entraron en la Alhambra y Boabdil, el último rey moro, se retiró a África.

¡Oh, Granada noblecida,
por todo el mundo nombrada,
hasta aquí fuiste cautiva
y agora ya libertada!
Égloga de Juan de la Encina a la conquista de Granada
Granada lo tiene todo: desde la Alhambra y el Albaizin, hasta el rincón más romántico del siglo XIX; desde la magia del arte oriental, al crepúsculo de arte gótico; desde el florecer del renacimiento a la más brillante exaltación del Barroco. La naturaleza le acompaña ofreciendo maravillosos contrastes de matices, reúne unas características especiales que pocos son los países que la poseen. En el mismo día puedes disfrutar de las nieves perpetuas de Sierra Nevada y descender casi en una hora, a la costa, disfrutar de sus playas y del pescaito frito acompañado del vinillo del país y gozar de los frutos tropicales que se cultivan en la costa. Es una ciudad en donde se mezclan la Leyenda y la Hitoria, ciudad que invita a ser visitada, pero una vez en ella olvidas irte, porque en cualquier rincón encuentras algo que no puedes definir, tiene lo que por aquí decimos "duende".
Granada se asienta entre dos colinas, posiblemente su primitivo estado debió ser una masa que las corrientes las cortara formando montes aislados o encadenados, en uno de ellos se asienta la Alhambra.
Para acceder a ella existen varios caminos, pero quizás el más bello es el itinerario que comienza en la Plaza Nueva, donde arranca la cuesta de los Gomerez, cuesta que para subirla hay que ir bien nutridos, dicho sea de paso. Al final se hallaba la" Bib al -Buxar" de los árabes (puerta de las alegres nuevas) llamada también "Bib al-Jandaq" o puerta del foso, torreón defensivo que constituía una de las entradas de la ciudad, En el mismo lugar que ocupó ese torreón , mandó construir Carlos V la "puerta de las Granadas, El que se llame así es debido a tres granadas abiertas que decoran su frontón, en cuyo tímpano destaca un escudo imperial con figuras de la Paz y la Abundancia sujetando su coronación, todo labrado en piedra.
De la puerta de las Granadas arrancan tres caminos: Uno a la izquierda que conduce a la Alcazaba y al Palacio árabe. Otro en el centro interrumpido por tres plazas que conduce directamente al Generalife y comunica por ambos lados con los restantes puntos de la Alhanbra y el tercero, a la derecha, lleva al Carmen de los Märtires y a las Torres Bermejas.
Siguiendo por el primer camino, el de la izquierda, se llega al pilar de Carlos V (llamado el de las Cornetas en el S XVII). Mandado construir por el Conde de Tendilla. Lo trazó Pedro Machuca de claro estilo renacentista, lo llevó a cabo Nicolao de Corte y lo restauró en 1624 el granadino Alonso de Mena con motivo del viaje de Felipe II a esta ciudad..
Consta de dos cuerpos alzados sobre una pila rectangular. El primero dividido en tres tableros separados por pilastras, con decoración de ramas de granado y en cada tablón mascarones arrojando agua por la boca ,que algunos interpretan como símbolos de los tres ríos de Granada -Darro, Genil y Beiro- y otros los interpretan como símbolos del Verano, Primavera y Otoño, por estar coronadas sus cabezas por espigas, flores y frutos y pámpanos. En el segundo cuerpo un tarjetón adornado con cintas y lazos y la inscripción "Imperatori Caesari Karolo V Hispaniarum regi" ocupa la parte y en los pedestales destacan el aspa, eslabón y pedernal, símbolos del Toison, y las columnas de Hécules con el mundo y el águila imperial. Decoran los extremos unos niños derramando agua por caracolas que apoyan en el hombro, rematando el conjunto un semicírculo con el escudo imperial y el lema “Plus ovltre.” El pilar está adosado a un muro de cerca de 7 metro de altura y decorado con pilastras dóricas y cuatro medallones en relieve, hoy casi borrados con representaciones mitológicas y debajo de cada uno un letrero alusivo al Emperador y a la orden del Toisón.
El pilar está enclavado junto al cubo de defensa hecho en 1568 para proteger la puerta de la Justicia, actual entrada a la Alambra.
PALACIO DE CARLOS V
Dueño ya de América, el Emperador Carlos V, recientemente casado con la Infanta de Portugal Dª Isabel, trasladó su corte a las casas reales de la Alhambra para pasar el verano de 1526. Instalóse el Emperador en el Alcázar árabe habilitadas con anterioridad por el Marqués de Mondéjar , mientras la Emperatriz, no teniendo albergue apropiado, se alojó en el monasterio de San Jerónimo. Ante la belleza y delicias del lugar, pensó el Emperador hacer uno de los puntos de residencia apropiado para verano e invierno. La construcción del palacio, está dentro del más puro estilo renacentista, y considerada la más hermosa que puede hallarse fuera de Italia. Es el primer gran Palacio de los reyes de España, que hasta entonces solo contaban con los de Madrid y Toledo carentes de estilo y recordando más una fortaleza que un alcázar cortesano.
La obra fue encargada al toledano Pedro Machuca, arquitecto y pintor, uno de los artistas castellanos que estudiaron en Italia, compañero de Miguel Ángel. Machuca fue escogido, sin duda, por el Conde de Tendilla, del que era escudero, conocida su fama en toda Granada como retablista. Fue diseñado en el año 1527, desde ese año hasta 1535, que se termina de labrar la piedra para la portada del mediodía, piedra traída de sierra Elvira, se levantan las cuatro fachadas y se hacen los cimientos de la capilla. Cuatro años más tarde, se le manda a Carlos V las trazas del palacio, del cual se había hecho un modelo en madera. Cuando se alzaba el segundo cuerpo muere Pedro Machuca al que sustituye su hijo Luis trabajando el mismo estilo que el padre, pero estalló la sublevación de los moriscos y hubo de interrumpirse los trabajos. Once años después se reanuda la obra por orden de Felipe II, muere Machuca, y le sucede una serie de arquitectos dirigidos por Juan de Herrera. Pero a pesar de pasar por tantas manos, predomina la belleza y lozanía que puso en su edificación Machuca. Pasa el tiempo y el edificio no llega a ser terminado, se va deteriorando poco a poco y hasta 1957 no queda acabado, obra que dirigió el arquitecto Torres Balbás con mármoles de Sierra Nevada.
Describir el edificio abarcaría mucho espacio, tan solo decir que el interior está basado en el plano de una villa romana clásica y construido de acuerdo con las dimensiones de la villa del Emperador romano Adriano en Tívoli, cerca de Roma. Y una cosa muy importante, es de tal envergadura el edificio que ni en fotografía se llega a comprender ni contemplar tanta belleza, hay que tocar la piedra, acariciar los mármoles, vestirse de época y sentarse en los arriates de agua fresca y cristalina que lo abrazan, cerrar los ojos y escuchar la música de los pájaros cantando, bailar a su son, no es necesario ser poeta para narrar tanta belleza.
RETABLOS DE PEDRO MACHUCA
En la Iglesia de San Matías, el altar mayor tuvo un retablo, realizado por Pedro y Luis Machuca en colaboración con Esteban Sánchez.
La Capilla Real se halla un retablo ya mutilado, consta del banco, uno de los cuerpos de encima y el cerco del frontispicio, todo tallado de grutescos y decorado con pinturas de Pedro Machuca y Florentino el Indaco.
Curia Eclesiástica en la capilla pintó un retablo que junto con las pinturas de las paredes y la cátedra han desaparecido.
Son muchos los retablos y pinturas de los Machucas padre e hijo, pero parece ser que vivieron en la época de los vándalos y alanos que solo queda el recuerdo a través de escritores de su tiempo 
Dale limosna mujer,
Que no hay en la vida nada,
Como la pena
De ser ciego en Granada.
Anónimo

Leodegundia dijo
Te agradezco que hayas recogido mi petición de que hablaras de Pedro Machuca, es un post muy interesante.
Después de que lo nombraras en mi blog, investigué un poco y pude ver algunas de sus pinturas, como "La oración del huerto", "El prendimiento" o "Pentecostés", que si la información era buena, se encuentran en el Museo de la Capilla Real de Granda.
Tienes razón en decir que Granada es una preciosa ciudad, yo guardo un buen recuerdo de mi paso por ella.
Un abrazo
24 Enero 2006 | 01:48 PM