¡Hola, Marián! Mi vida son cursos escolares. Pero ... ¡de alguna forma hay que medirla! Me gustaría que fuera de otra manera aunque ya es demasiado tarde para intentarlo. Hace un año intenté darle un giro a mi vida. No tuve el suficiente valor y aquí estoy de nuevo empezando el día a golpe de timbre y pasando páginas llenas de goma de borrar.
Me alegro un montón de leerte. Un beso.
Cambiar... ¡Todo va cambiando! Cambian las formas, los matices... Pero lo esencial permanece. A veces querría que fuera al contrario. ¡Qué le voy a hacer!
Un beso, Milady.
Me ha encantado y emocionado. Mis deseos no sé expresarlos con palabras, pero Dios sé que entiende sin palabras.
Un abrazo y FELIZ NAVIDAD a los dos.
Trini, sigues, como siempre, luchando como una VALIENTE.
Me alegro de volver a leerte.
Un abrazo.
Milady, a mis hijas (a las dos pequeñas, claro está) les gustan los cuentos con personajes reales pero en los que siempre aparece algo mágico. Esa magia está en todo y en todos, pero necesitamos dejarnos llevar por la ilusión para descubrirla. Y tú, mejor que nadie, sabes mucho de esto.
Un abrazo.
Seguro que el cuento para tu hijo es sensacional.
¡Cuánto me ha hecho pensar tu artículo!
Cada vez que lo he leído he visto en él cosas diferentes pero en el fondo coincidentes. Personas, momentos, ...
Pero siempre una misma mano.
Sólo tú eres capaz de transmitir tanto.
Un abrazo.
Pues sí, Lam. Ha resultado agotador, y ahora me toca ponerme al día en casa. A mí me ha alegrado también volver a saber de ti.
Un abrazo.
Trini, ¿que te has mudado? ¿a Vigo?
No sé cuántas cosas me estoy perdiendo, pero cada vez que visito LC (de tarde en tarde) entiendo menos.
Lo que sí se nota es que estás subiendo a tu montaña. Me alegro.
Un abrazo.
Trini, ¡ánimo, guapa!
¡A ver si charlamos un día un ratico!
Un abrazo.
Me encantan tus cuentos. Todos tienen algo en común. Parecen inspirados en la misma persona.
Un saludo.