Cuarenta minutos después de salir de San Esteban llegamos a Morena. Un pueblo encogido, según palabras del inspector. De la frondosidad del pasado, había pasado a ser un lugar que sobrevivía a ambos lados del cauce de una carretera secundaria. Wilkinson me indicó que aparcara delante del Bar Somoza, un establecimiento donde, según pude leer en ...
La comisaría de San Esteban está en una de las calles paralelas a la Plaza de las Bordadoras. Llegué diez minutos tarde a mi primera cita con Wilkinson. El inspector estaba serio, recto -como era propio de su cargo- y con cara de pocos amigos. Tremendamente atractivo, pensé. Subimos al coche y me indicó que saliese del pueblo en dirección nort...
Pasos vacíos en una calle llena de gente, donde el eco de sus botines y el lejano ruido de los autos llenaban el ambiente, se veía el, con la mirada perdida y el cigarro entre sus dedos como única cobertura a la lluvia que ya se dejaba caer, el pelo era corto pero desordenado, y ojos de haberlo visto todo en un mundo que se secaba ante sus oj...