HA VUELTO POTTER, “EL TÍMIDO”
- Hola profe, ha vuelto “Potter.….digo Diego S. ha crecido, dice que le ha dicho su madre que de la fiebre. Le he dicho que “Pavo” que también ha estado malo pensábamos que tenía la fiebre “aviar”… por lo del mote profe “Pavo” ¿lo pilla?
A Diego le llaman “Potter” por las gafas que lleva y por lo tímido que es. Ha llegado este curso y como todos tendemos a destacar el cualquier cosa este muchacho destaca por no destacar. No habla, se pone colorado cuando le miran… Sus padres me vinieros a ver con un informe al principio de curso. – Dicen que le faltan habilidades sociales y por eso es así.
PADRES SOBREPROTECTORES
No me dirijo ahora a los padres de Potter, entre otras cosas ya he hablado de este tema con ellos.
Lo que sí tengo claro es que un alumno seguro de si mismo, que se conoce a si mismo como es, le es más fácil triunfar y es tarea de los padres hacer que los hijos sean triunfadores en su vida, en su profesión, en su actitud ante el mundo.
Los padres sobreprotectores piensan que cuanto más los cuiden, les quieren más. ¡Gran error! El exceso de preocupación les dificulta el desarrollo de su personalidad. Por instinto los papás tienden a proteger a sus hijos. Los ven pequeños, dependientes e indefensos y sienten la necesidad de abrazarlos cuando lloran, de prevenirlos de los peligros, de mostrarles lo que pueden y no pueden hacer, de atender a sus problemas cuando están tristes. Viven pendientes minuto a minuto de las necesidades del niño: si tiene hambre, si el clima está muy frío para él, si es hora de vestirlo, si se puede caer, si le toca bañarse...Se desvelan al verlo triste o enfermo. Cuando llega la edad de las obligaciones escolares, son los primeros en sentarse a hacerle las tareas. El resultado: niños caprichosos, habituados a una vida hecha, siempre protegidos, llenos de límites y recomendaciones. No llegan a conocer lo que es frustrarse ni tener contratiempos.
Cuando los padres acostumbran a los hijos a hacerles todo, los niños se acostumbran a no hacer nada. Para la mamá puede ser más rápido y cómodo porque se asegura que las
cosas quedan bien hechas.
Otro error frecuente- Quieren solucionarle todos sus problemas. Los padres sobreprotectores no soportan la idea de que sus hijos sufran o experimenten frustraciones. Y si se les pierde un juguete, la mamá puede pasar la tarde buscándolo, mientras el "pobrecito" pasa la pena viendo televisión. Frenar los ímpetus de independencia. El freno permanente lleva a los hijos a ir perdiendo confianza en sí mismos.
Al hijo independiente, en cambio, que dice que es grande y puede hacer sus cosas solo, lo dejan crecer, proporcionándole también la seguridad que siempre necesita.
Luisitooo dijo
Muy bueno lo de Potter y pavo. HASTA USTED LES LLAMA ASÍ
1 Marzo 2006 | 05:41 PM