20 Julio 2006
Hoy que me siento feliz
ven musa inspiradora
y enjuga las lágrimas de mi corazón
que cabalga en mi pecho huero.
Quiero cantar a la memoria de los recuerdos
de una música lejana que embargó
el espíritu inquieto del niño que fui y
nunca volverá a ser.
Porque no quisiera hacerme mayor
ni envejecer el ánimo de mi inocencia perdida
de aquella sonrisa ingenua y cautivadora
ni de aquella vergüenza a flor de piel.
He descubierto la plenitud del silencio,
el aroma y la fragancia de las flores,
el embeleso del inmenso cielo y mar, y
la mirada tierna de un adolescente,
la sabiduría de un anciano,
la compañía de un buen libro,
el calor entrañable de un amigo.
Pero cómo poder expresar, poesía mía, en palabras
lo que es sentimiento puro y noble
que el alma toda se estremece trémula
en ráfagas de escalofríos
y la voz se vuelve escandida y
el cuerpo se conmociona de gozo interior.
Dime, poesía, quién eres tú que así me interpelas,
sin quererlo, en melancólica sinfonía de laúdes
como madre acogedora y solícita
para poder llamarte cuando mi alma
se sienta desdichada y huérfana
y volver así de nuevo a ser niño, y soñar despierto a tu lado.
Porque no me quiero hacer mayor,
la muerte me atemoriza y el dolor de la vejez me asusta.
Hoy he vuelto a evocar con nostalgia la melodía
que me susurrabas en mi niñez atormentada
y un rayo fugaz y gélido me ha atravesado las entrañas
y he sentido como si volviera a la añorada juventud en
un viaje astral frenético de ida y vuelta pero,
de repente, he despertado de ese maravilloso sueño
y he vuelto a la realidad cansina.
¿Dónde estás, poesía mía, que no puedo vivir sin ti?
Ven pronto y socórreme que estoy triste sin tu presencia
y llévame contigo al paraíso del amor para disfrutar juntos
de la felicidad eterna en un vals interminable de alegría.
Jvier S. Mazana
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20 Julio 2006
Erase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la alegría, la tristeza, la vanidad y muchos más, incluyendo el amor.
Un día avisaron a sus moradores que la isla se iba a hundir, por lo que todos los sentimientos abordaron sus barcos y se prepararon a partir presurosamente.
Sólo el amor permaneció en ella; quería estar un rato más en la isla que tanto amaba, antes de que desapareciera.
Al fin, con el agua al cuello y casi ahogado, el amor comenzó a pedir ayuda.
Se acercó la riqueza que pasaba en un lujoso yate y el amor dijo: "Riqueza llévame contigo!" La riqueza contestó: "No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para tí".
Le pidió ayuda a la vanidad, que también venía pasando: "Vanidad por favor ayúdame". Le respondió: "Imposible amor, estás mojado y arruinarías mi barco nuevo".
Pasó la soberbia, que al pedido de ayuda contestó: "Quítate de mi camino o te paso por encima!".
Luego, el amor pidió ayuda a la tristeza: "¿Me dejas ir contigo?". La tristeza le dijo: "Ay amor, tú sabes que siempre voy sola y prefiero seguir así".
Paso la alegría y estaba tan contenta que ni siquiera oyó al amor llamarla.
Desesperado, el amor comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Fue entonces cuando una voz le dijo: "Ven, amor, yo te llevo".
Era un anciano el que le decía eso. El amor estaba tan feliz que olvidó preguntarle su nombre.
Fue llevado a la tierra de la sabiduría y, una vez allí, el amor preguntó: "¿Quién es el anciano que salvó mi vida?"
La sabiduría respondió: "Es el tiempo". "El tiempo? Pero, ¿por qué el tiempo me quiso ayudar?", dijo el amor.
La sabiduría le respondió: "Porque sólo el tiempo es capaz de ayudar y entender al amor"
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25 Junio 2006

Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor. Los amorosos
viven al día, no pueden hacer más, no saben.
Siempre se están yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,
no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la oscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas
temblorosas, hambrientas,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídica mente,
de las que creen en el amor
como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.
ESTE POEMA ME RECUERDA SALTILLO, COAH. SALUDOS!!!
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13 Junio 2006

Te vi venir
creo que ya lo presentia
la caja de pandora se abrio
y empezo esa tribulacion incontrolable...
tu piel cambiante
tu voz desafiante
tu fuego, que con mi aire se hizo poderoso,
tus ojos claros de luna
tu cuerpo destino herrante
tu corazon utopia hechicera...
Haz soltado todos los males (Pandora)que mi esperanza contenia...
mi cuerpo tiembla...tengo frio...llego el fin...
que como lo se?
porque me oprime la desesperanza...

Hay tres tipos de personas:
Las que aprenden de sus propias experiencias
Son los sabios
Las que aprenden de las experiencias de los demas
Son las felices
Las que no aprenden de los de mas ni de sus propias experiencias
Son los necios
(og mandino)
PARADOJA NEGRA--MI PERSPECTIVA
No hay desesperanza
solo experiencias

si sientes depresion, angustia o soledad constante BUSCA AYUDA!
ENTRA A
http://www.hacesfalta.org.mx/index.htm
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12 Junio 2006

LA PACIENCIA ES UN PRODUCTO DE LA TRIBULACION...
NO SE CONCEDE SI NO QUE SE APRENDE.
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11 Junio 2006
....OTRA PARADOJA NEGRA DE LA CONDICION HUMANA...CHICAS (Y TAL VEZ ALGUNOS CHICOS) CUANDO VEMOS HOMBRES ASI ES CUANDO NOS DAMOS CUENTA DE QUE LA SATISFACCION DEL DESEO IMPLICARIA TAMBIEN LA MUERTE DEL DESEO...PERO SIEMPRE VALDRA LA PENA EL RIESGO!
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11 Junio 2006

Para los griegos, el lucero del alba era Artemisa o Atenea, virgenes destacadas por su sabiduria.
La estrella de la noche era Afrodita, la diosa del amor.
Esas dos estrellas son la misma,
eso nos indica que en tiempos remotos, los hombres poseian la clave del misterio mas elevado:
El conociminiento de que la sabiduria y el amor son una sola cosa,
un conocimiento que nos permite trasender incluso la muerte.
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