El miedo a la pérdida es el único que aumenta a medida que el amor aumenta. Cuando amas realmente. El valor aumenta. ¡Si perdieses ese amor ahora... sería devastador! Si amas más el valor aumenta más y el miedo a la pérdida aumenta más. Por eso es que muchos de ustedes huyen del amor, o que algunos dejan de amar. Irónicamente, el antídoto para este miedo a la pérdida es respirar hondo y amar más. ¡La respuesta consiste en respirar hondo y dar, responder, respetar... e interesarse! Para que el amor sea más que una palabra, debería ocuparse en reducir el mismo miedo que produce.